Alfa Omega: Un singular diputado constituyente… El mejor publirrelacionista… Los Niños Matemáticos

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Jorge Herrera Valenzuela*

Ciudad de México, 10 de agosto de 2019.- Escribir en torno a la personalidad del profesor Jesús Romero Flores es un verdadero deleite. Fue un hombre de tan grande sencillez y humildad que conquistó a todos los que lo rodeaban. Profesor de banquillo, sí, maestro de educación primaria. Historiador del Congreso Constituyente de Querétaro. Narrador con un estilo muy propio de un provinciano y autor de cuando menos 70 libros, además de apasionado bibliotecario.

Don Jesús por azares del destino dos veces fue diputado, cuando apenas tenía 27 años de edad y ya ejercía como profesor de primaria, tras su graduación en el Colegio de San Nicolás de Hidalgo. En 1906 al regresar a su tierra natal: La Piedad de Cabadas, Michoacán, funda dos periódicos: El Quijote y El Distrito, para responder a sus críticos por ser juarista. Lo contrastante en ese episodio es que Romero Flores pone en servicio de la niñez una primaria con el nombre del Papa León XII. El gobernador de Michoacán, entre 1913 y 1915, general Gertrudis Sánchez lo nombró director de Instrucción Pública; por esos mismos días, el personaje central de este comentario, era activo promotor del antireeleccionismo.

Inquieto y siempre dispuesto a superarse y dedicar su vida a la enseñanza, Don Jesús es designado rector de la Universidad Michoacana y luego de su estancia en la Ciudad de México retorna a Morelia y funda la Escuela Normal. Activo impulsador de las actividades artísticas y culturales, establece la Academia de Artes y el Museo Michoacano, será en su momento uno de los 8 mexicanos convocados para crear el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana al lado de personajes como Salvador Azuela, Pedro de Alba, Francisco L. Urquizo, Diego Arenas Guzmán Luis Cabrera y Antonio Díaz Soto y Gama.

Simpáticas anécdotas
Romero Flores es una de las figuras muy especiales en nuestra historia y eso incluye su gran sentido del humor, como aquella mañana cuando estaba dando la clase y la interrumpe para decirles a sus alumnos: “Qué hermoso paisaje hay en Tangacícuaro, su río de aguas cristalinas, sus frondosos árboles que nos dan la sombra, las tardes tranquilas que vivimos ahí”. Un chiquillo insistentemente levantaba la mano, pero el profesor no le hacía caso.

Finalmente, el maestro calla y pregunta al niño: ¿Qué quieres? “Maestro, es que yo soy de ese pueblo y no tenemos río ni ese paisaje”, contestó el alumno. “Y para eso me interrumpes. Mal agradecido, te estoy regalando ese hermoso paisaje, un río y frondosos árboles y me interrumpes”. Así era de pintoresco el profesor.

Otro pasaje interesante del incansable michoacano fue la implantación de las escuelas normales rurales en Tacámbaro, Huetamo y Uruapan, además de que en 1929 comenzó otra tarea que amaba: director de la biblioteca estatal, como sería en la del Senado de la República. Pues bien, en las elecciones presidenciales de 1976, el candidato Priista José López Portillo emitió su voto, para presidente de México, a favor del insigne constituyente Romero Flores.

Como último de los 218 Diputados Constituyentes de 1917, Don Jesús, era el “comisionado” para descorchar una botella de champaña en cuya etiqueta algunos de los supervivientes estamparon su firma. La verdad no sé si se dio tal acontecimiento, lo que si recuerdo es que en 1976 el Senado de la República le otorgó la Medalla Belisario Domínguez, como años antes había recibido la Medalla Ignacio Manuel Altamirano, por sus cincuenta años en el magisterio. Durante el sexenio del licenciado Díaz Ordaz, el profesor ocupó un escaño en la Cámara de Senadores, donde contaba con mucha nostalgia que en 1911 fue el triunfador en el concurso convocado con motivo de las Fiestas de Covadonga, al pronunciar un discurso muy emotivo relacionado con la vida de Vasco de Quiroga, el recordado Tata Vasco.

Una de sus últimas actuaciones fue la de secretario tesorero del Comité Nacional de Festejos del Cincuentenario del PRI, en 1979, a invitación del licenciado y profesor Miguel Osorio Marbán. El 1 de noviembre de 1987, falleció el legendario profesor y Constituyente.

Publirrelacionista non
Un paisano y creo que hasta pariente lejano de nuestro personaje antes comentado, Humberto Romero Pérez, fue uno de los mejores operadores en los medios periodísticos y en el ambiente político de 1952 a 1964. Originario de La Piedad de Cabadas, Michoacán, el pasado 8 de agosto se cumplieron diez años de su muerte y sigo recordando la mañana del 6 de julio de 1958, cuando salimos de Los Pinos hacia la casilla electoral instalada en la Escuela Primaria “El Pípila” (en la Ciudad de México, cercana a la exresidencia oficial de Los Pinos), a donde iba a votar el presidente Adolfo Ruiz Cortines. Ese día, como reportero del diario Zócalo, por primera vez “cubría” una elección presidencial.

Humberto, a quienes sus amigos le decían “El Chino”, hizo una carrera de doce años en la Presidencia de la República. Don Adolfo lo nombró “secretario de prensa”, al tiempo que el michoacano era el jefe de prensa del secretario del Trabajo y Previsión Social, Adolfo López Mateos; la segunda oficina quedó a cargo de Elsita Pérez, quien cumplió con creces ante los reporteros diaristas que integraban el Fufo (Frente Único de la Fuente Obrera) que encabezaba el guerrerense Jorge Joseph Piedra. En el sexenio lopezmateísta, Humberto fue secretario particular del presidente de México, cobrando una fuerza política que ningún otro funcionario de ese rango, ha tenido.

En los dos últimos años del régimen ruizcortinista, la campaña presidencial estaba en su apogeo y el “hombre fuerte” (aparentemente) era el nayarita Gilberto Flores Muñoz, secretario de Agricultura y Ganadería. Su jefe de prensa, otro grande de la época, el jalisciense Pancho Galindo Ochoa. En esa temporada se decía que ni Humberto ni Pancho dejaban de promover a sus respectivos jefes e inclusive se hacían apuestas. Ambos siempre fueron muy buenos amigos.

El autor de una narrativa extraordinaria en el libro “Los Dos Adolfos”, publicado poco antes de morir, inició su carrera como secretario particular del procurador general de la República, Francisco González de la Vega, en el gobierno de Miguel Alemán. Fue diputado federal después de 12 años de ostracismo que comenzó cuando el presidente fue Díaz Ordaz, a quien Humberto le llamó “Tribilín”. Romero volvió a ser jefe de prensa (bueno, la denominación ya era: director de comunicación social) con el regente Ramón Aguirre Velázquez.

Al final del sexenio, le preguntaron al licenciado López Mateos: ¿Señor presidente, cuando deje el poder, a qué se va a dedicar?” y la respuesta fue inmediata: “Voy a administrar los bienes de Humberto, jajajaja” y otros recuerdan que el carismático presidente le decía a Humberto: “¿Qué me toca hoy, viaje o vieja?”, bueno esa una versión no confirmada. No dejen de leer “Los Dos Adolfos”.

Los Niños Matemáticos
A la mitad del siglo pasado en la XEW había un programa, semanal, denominado: ”Los Niños Catedráticos” que conducía, si mal no recuerdo, el Bachiller Álvaro Gálvez y Fuentes. La participación de los niños consistía en dar respuestas a preguntas sobre historia, geografía, lengua nacional (gramática), civismo, aritmética (matemáticas); las transmisiones eran en la tarde-noche.

Bueno, pues ahora, en este Siglo XXI, tenemos a “Los Niños Matemáticos”. Son chiquitines que tienen entre 5 y 13 años que compiten a nivel mundial en certámenes que se celebran en China, en Brasil, en República Dominicana, en Kuala Lumpur con representantes de 70 países y donde nuestros mexicanitos han ganado medallas de oro, menciones honoríficas y premios especiales. Anote usted algunos nombres de esos brillantes campeones: Tania Rodeo Hernández, Sergio Antonio Luna Álvarez, Gustavo García, Sergio Chapa, Gabriel Chavelas, Leonardo Torres, Alejandro Flores, Daniel Ochoa Quintero, Karla Rebeca Munguía y Luis Eduardo Martínez.

Uno de sus apoyadores, padrinos, patrocinadores o como usted quiera llamarle, es nada menos que Guillermo del Toro. El gobierno federal está ausente, porque dijeron en Palacio Nacional que los niños “van a hacer turismo”. Sin comentario.

P. D. En el primer día de este agosto, el Senado norteamericano aprobó que el abogado constitucionalista Christopher Landau sea embajador de Estados Unidos de América en México. Es un litigante nacido en Madrid, España, hace 55 años. Titulado como licenciado en Derecho, en la Universidad de Harvard. Desde 1997 está casado con Caroline Bruce y tienen dos hijos. Christopher habla español, porque ha vivido en países latinoamericanos donde su padre fue embajador. Esta será su primera misión diplomática. Es miembro del Partido Republicano y se le clasifica como conservador. Viene a sustituir a la embajadora Roberta Jacobson, quien renunció el 4 de mayo de 2018. ¿Qué creen?, Christopher festejará su cumpleaños 56 el miércoles 13 de noviembre, el mismo día que el presidente Andrés Manuel llegará a su aniversario 66.

* Jorge Herrera Valenzuela (jherrerav@live.com.mx) es reportero pensionado. Se desempeñó como jefe de Información en el Diario capitalino La Prenda, maestro en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y coordinador general de Comunicación Social de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), entre otros cargos más.

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