Ciudad de México, 22 de octubre de 2019.- Uno de los propósitos más comunes de los mexicanos es ahorrar para lograr diferentes objetivos; sin embargo, también es algo que dejamos “para otro día” y terminamos por desistir, así como con la dieta o ir al gimnasio.

Actualmente, intentar ahorrar se ha vuelto más complicado ya que los productos de primera necesidad elevan sus costos, pero los sueldos no incrementan; sumado a los gastos hormigas y que muchas veces no sabemos cómo administrarnos, es por ello que se desiste de guardar algo de dinero, se hace a medias o de plano no hay esfuerzo en conseguirlo. De acuerdo con la Condusef, 7 de cada 10 mexicanos que trabajan no ahorran para su retiro, lo cual es preocupante.

Especialistas en finanzas personales recomiendan que el ahorro se puede efectuar a partir del 10 por ciento de nuestras ganancias; no obstante, muchos insisten en que de esta forma resulta muy difícil e incluso imposible.

Iniciar con la cultura del ahorro, primero tiene que ver con disposición y un cambio de actitud. Debemos desprendernos de los “no se puede”, “está difícil”, “mejor después”; tenemos que fijarnos objetivos reales para empezar a ahorrar y hacerlo un hábito que nos traerá beneficios a corto, mediano y largo plazo, enfatizó Dante Teytud, experto en finanzas personales y director comercial de Credifiel.

En el marco del Día Mundial del Ahorro, próximo a conmemorarse el 31 de octubre, Credifiel quiere brindarte apoyo para que te involucres en la cultura del ahorro.

1. La técnica del 1 por ciento. El proceso de ahorrar tiene que ser gradual para que se vaya haciendo un hábito. Se puede empezar con cambios o ajustes pequeños que parecen ser imperceptibles, pero con el paso del tiempo se verán resultados efectivos. Lo más pequeño para comenzar sería ahorrar el uno por ciento de nuestro sueldo. Por ejemplo, si tu nómina total es de $2,900.00 uno por ciento del total sería de $29.00, ahí tendríamos nuestro primer ahorro, pero la cosa no termina ahí el siguiente mes tendrá que aumentar y será el dos por ciento, es decir $58.00 y así sucesivamente hasta que primero acumulemos el 10 por ciento y en meses subsecuentes crezca nuestro fondo de ahorro.
2. Vete por la alterativa más económica. Este método es muy funcional a la hora de realizar las compras de la despensa o de las necesidades básicas. Es importante que realices una comparativa de precios, por ejemplo: si una caja con 12 litros de leche te cuesta $240.00 y otra con la misma cantidad tiene un precio de $210.00, no dudes en escoger la de menor precio y así seguirás contribuyendo a tu fondo de ahorro. Otra de las alternativas es que busques ofertas como los 3×2 o 2×1.
3. Todo cabe en un jarrito… Aunque suene trillado, la idea del jarrón puede ser un buen comienzo que necesita de disciplina. En un jarrón o cualquier otro envase que nos sirva para depositar todos los días cierta cantidad, podemos empezar con monedas de 10 o cinco pesos y cuando nos demos cuenta el jarrón se estará llenando y habrá una cantidad considerable. Lo importante de este método es no abrir el jarrón y sacar el dinero porque lo gastaremos de inmediato.

Como bien lo mencionó Teytud, ahorrar requiere de actitud y también de disciplina, aunque también de mucho autocontrol para no gastar ese dinero que estamos destinando a ese objetivo. Esta labor es de sacrificios, pero los beneficios serán muy gratos, no importa cuál técnica emplees, lo importante es que inicies con este hábito.

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