Ciudad de México, 16 de septiembre de 2021.- Aun antes de la pandemia, Internet mostraba un crecimiento notable como plataforma para algunas de las actividades más esenciales y cotidianas: hacer compras, asistir a la escuela, entretenerse y trabajar. El confinamiento que trajo la crisis sanitaria por el Covid-19 marcó un despunte de estas actividades en plataformas electrónicas. Este nuevo panorama surgido de la crisis plantea dudas y retos, pero también muchas oportunidades. Aunque ello conlleva numerosas ventajas, es importante mencionar que los delincuentes también están presentes en esta realidad virtual, lo que obliga a empresas e instituciones a ofrecer sitios seguros para navegar, así como a los usuarios a mantenerse siempre alertas.

Tan sólo por poner un ejemplo, pese a que 60% de los usuarios considera que su equipo de cómputo no cuenta con la seguridad necesaria para navegar en Internet, en 2020 se registró un aumento de 29% en compras en línea, según revela el estudio de Ciberseguridad 2021 de la Asociación de Internet México. Este dato nos muestra que, pese a los temores que existen ante las actividades en línea, en México los usuarios cada vez “toman el riesgo” con más frecuencia. Para las empresas es la oportunidad de encontrar su sitio en la nube y la clave es garantizar seguridad en cualquier actividad que se realiza en su sitio web, desde facilitar información sensible (nombre, edad, domicilio, etc.) hasta realizar una transacción.

El estudio de la Aimx, avalado por Nyce, comprende una muestra de usuarios en internet en todo México, detalla los principales usos de internet entre jóvenes y adultos del país, cuáles son sus experiencias negativas en materia de seguridad en internet y las medidas de seguridad que ellos consideran importantes para evitar crímenes en línea, desde el ciberacoso a menores de edad hasta fraudes.

Cada vez más usuarios en México se muestran sensibles a la vulnerabilidad de la información en Internet. Les preocupa la suplantación de identidad, fraude y pérdida financiera, fuga de información sensible, ser víctima de un ransomware, perder información y ser víctima de un phishing, según muestran las estadísticas de la Aimx.

Los usuarios también evidencian más noción de qué sitios evitar para no ser víctimas de estos ciberdelitos. El estudio de la Aicm revela que los usuarios de internet consideran que el sitio cuente con un certificado digital de seguridad como la segunda garantía más importante para el uso seguro de internet. Por este motivo, los certificados digitales se han convertido en un requisito imprescindible para las empresas, ya sean Pymes o grandes corporativos.

Un certificado digital es una tecnología de seguridad para establecer un enlace encriptado. Así se crea una conexión segura entre un servidor (empresa) y un navegador de internet (cliente). La seguridad de esta conexión depende de un sistema de algoritmos encriptados que sólo el servidor y el navegador comparten durante la sesión (visita del cliente a la empresa). Los certificados digitales TSL/SSL garantizan que durante dicha sesión la información del navegador esté a salvo de robo o alteraciones. Justo esa es la razón por la que las empresas (tiendas en línea, instituciones educativas, entidades bancarias, medios de comunicación, etc) deben contar con certificados digitales: brindar confianza y seguridad en línea para los visitantes de su negocio y garantizar la seguridad para su negocio mismo.

Digicert, el principal proveedor de certificados digitales TSL/SSL en el mundo, detalla que la administración de certificados digitales para una empresa se vuelve cada vez más demandante y requiere de procesos de detección y automatización eficientes para evitar cortes en el servicio de un sitio web a causa de un certificado caduco. “Una mala gestión de los certificados TLS puede llegar a interrumpir el servicio (con el consiguiente costo económico) y perjudicar la reputación de su empresa. Si el problema tarda días en resolverse, el costo puede superar los 500 mil dólares por hora. En empresas grandes, las pérdidas pueden rondar los 5,600 dólares por minuto y, en 2019, el costo medio de una brecha de datos ascendió a 3.9 millones de dólares”, afirmó Avesta Hojjati, responsable de investigación y desarrollo de DigiCert.

En resumen, los certificados digitales permiten comprobar la legitimidad de su sitio, ayudan a fortalecer su identidad de marca y mejorar el posicionamiento de SEO en las búsquedas de los navegadores de internet. Por ende, el mantener certificados TLS/SSL con protocolos actualizados y vigentes no es sólo un tema de seguridad, sino también de imagen y visibilidad en internet.

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