Arcos de Tepojaco

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Las civilizaciones humanas radican su esfuerzo inicial en las tierras fértiles junto a los ríos y arroyos. Cuando el agua escasea o las actividades demandan un mayor abastecimiento la experiencia constructiva la trae de las cercanías y en la multiplicación poblacional y de las actividades derivadas de sus beneficios atraerá el satisfactor de las fuentes distantes para asegurar la permanencia y desarrollo de las comunidades. Lentamente aparecen caños rústicos de madera, posteriormente de barro que con el tiempo resultaran obsoletos frente a lo cual, el hombre, con la experiencia acumulada (prueba y error), aplicará materiales más resistentes para garantizar el flujo constante del agua a través de construcciones complejas y de mayor capacidad.

El ideograma para reconocer a Tepojaco o Tepoxaco es una piedra (tetl) rodeada de puntos que indican arena (poxatic); así, los dos términos unidos (tepuxactli o tepoxactli) mas el determinativo de en/lugar (co); queda: “Lugar de piedra porosa (liviana o arenosa)”.[i]

San Francisco Tepojaco ocupa su espacio al poniente del municipio de Cuautitlán Izcalli en uno de los lomeríos cuyo subsuelo es de tepetate, aquí, los lugares bajos son propios para la agricultura y la cría de ganado. Fue el paso natural hacia la zona del Valle de México y los grandes lagos (Texcoco, Chalco y Xochimilco), de ahí a que en ir y venir de los grupos su población ancestral sea una fusión de las culturas nahuatlacas, chichimecas, otomíes ampliada con la posterior inclusión de españoles, criollos y mestizos asentados en esta tierra fructífera.

El origen de esta población, tal cual la conocemos actualmente, inicia a partir de la aplicación de las Cedulas Reales referentes a la posesión de la tierra por los eclesiásticos[ii] y el repartimiento e intensificación de actividades en los espacios fértiles. (1538 y 1539) Recientemente el antiguo y sobrio templo ―construido inicialmente  por los frailes de la orden franciscana sobre una antigua construcción indígena― la actual Parroquia de San Francisco cuya fachada corresponde al estilo arquitectónico del clásico, edificada en el periodo comprendido del siglo XVII ―de 1547 a 1569 según crónicas locales― recibió el nombramiento de Monumento Histórico Nacional por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

En San Francisco Tepojaco fructificaron las viejas haciendas coloniales construidas a la orilla de los ríos, destacadamente a la orilla del río Cuautitlán. Dada su alta productividad, estas tierras propiciaron pleitos legales entre mestizos y españoles acaparadores de las mejores tierras y heredadas a sus sucesores criollos.

A la entrada del pueblo de San Francisco Tepojaco queda una sección de los 32 arcos de un acueducto (de Tepojaco o de Guadalupe) construido en el siglo XVII por don Pedro Gómez de Escontría con la finalidad de abastecer con el agua de la presa de Guadalupe a poblados cercanos y  preferentemente a la Hacienda de Cuamatla a través de un caño nombrado Aurora. (Es importante mencionar que el mismo canal Aurora es el que alimenta al lago Espejo de los Lirios, cuyo origen se remonta a un bordo cuyo nombre original se desconoce pero que más tarde fue conocido como El Muerto, empezado en el siglo XIX y agrandado sucesivamente por los mismos hacendados de Cuamatla, para tener un reservorio cercano de agua. Se desconoce si la Hacienda tenía acceso al agua derivada del río Cuautitlán por la cercana Pila Real de [San Juan Bautista de] Atlamica, ya que durante al menos dos siglos hubo disputas por el uso del agua… Actualmente el canal Aurora en su tramo descubierto y pasando los arcos está casi en su totalidad dentro de propiedad privada atravesando la Abadía del Tepeyac y sólo en la vía pública poco antes de llegar al parque del Espejo de los Lirios al cual alimenta y cuyo desfogue está entubado y dirigido a los estanques del Palacio Municipal, el Parque de las Esculturas y el Parque Central. Seguramente el canal Aurora terminaba dentro de la misma Hacienda. [iii])

“La edificación original poseía una cúpula elaborada con ollas, pero se derrumbó en el terremoto de 1893. [Los] lugareños relatan que fue reconstruida ʽpor un tal Apolinar Pérezʼ, que trajo la madera de un sitio conocido como El Monte ―ahora municipio de Villa del Carbón―, manteniendo los frescos originales. [iv]

En la documentación histórica queda: “Gómez de Escontría, Pedro. Títulos de la hacienda nombrada Tepujaco, que en varios cuadernos exhibió la parte de don Simón Negrete y anda con los autos hechos sobre el cumplimiento de los legados ultramarinos de don Pedro Negrete, difunto, que se siguen en el juzgado general de bienes de difuntos. México, 1587-1742. 29f.; 31 x 21 cm.; firmado y rubricado; papel verjurado; letra itálica; comido por roedores.” [v]

El Acueducto de Tepojaco en la leyenda.

 Debido a la técnica precaria de construcción de los arcos del acueducto, con frecuencia los operarios sufrían diversos accidentes que para algunos significó la muerte. Dícese, y es cosa yacente en la tradición oral, que a los cuerpos a los infortunados los sepultaban en las bases de los arcos, de ahí que en algunas noches —sin especificar cuáles en concreto ni bajo qué circunstancias— sus almas dolientes regresan afanosamente para continuar la obra.

Los Arcos de Escontría. [vi]

 No queda una fecha cierta de su construcción, pero, “por su aspecto, traza y materiales, data cuando menos del siglo XVIII; mas no en su totalidad, porque se ve claramente, que habiéndose derrumbado gran parte de la primitiva arquería, ésta fue construida posteriormente sufriendo una ʽalteración fuera de contextoʼ.”

Su función fue surtir de agua a la cercana hacienda de San Pedro Cuamatla ―hoy Plaza San Marcos―, que fijaba los límites de Cuautitlán. A esta agua la tomaban de algún arroyo estacional originado en los lomeríos de Tepojaco durante las épocas de lluvia o de algún manantial hoy desaparecido y del cual no hay información aclaratoria. Los arcos están situados al oriente de la Presa de Guadalupe, correspondiente al tramo norte del Acueducto, con 26 arcos, cada uno de 7 metros de ancho en sus inicios por 14 metros de altura, de los cuales, posiblemente sólo 4 son originales. Otro arco salva el cauce del rio Cuautitlán, el de más “copiosas aguas” el más caudaloso de los 9 que lo alimentan.

Al tramo sur lo componían originalmente 5 claros iguales a los del tramo norte, “pero los 2 más inmediatos al principal sobre el río Cuautitlán han desaparecido por completo sustituidos por un canal de concreto. Para la construcción de algunos de los arcos posteriores aprovecharon los fustes o pilares cilíndricos que quedaban de los antiguos; pero 6 machones y contrafuertes son reconstrucción en momentos más cercanos en forma de dos cubos escalonados, de mampostería y tabique recocido, difieren del resto de la construcción.

Las dovelas (cuñas) de los arcos recientes son de piedra de recinto y de ladrillo, alternadas al estilo mudéjar para dotar a la arquería de característico y agradable colorido después de la lluvia en un luminoso día. Algunos de los pilares antiguos fueron reforzados por medio de contrafuertes triangulares de mampostería, incongruencia que dificulta la perspectiva original.

Infortunadamente, la barbarie, la apatía y desconocimiento del valor histórico de Los Arcos de San Francisco Tepojaco (o Acueducto de Escontría, a veces denominado también Acueducto de Guadalupe) muestra en algunos de sus tramos la nefasta práctica de las pintas, el uso de sus espacios a manera de letrinas y tiraderos de desperdicio además de la invasión vegetal entre las piedras para degradar toda una historia de la localidad, desde sus habitantes originales, los esfuerzos durante las “mercedes de tierra” para socorrer la evolución de una Hacienda típica de la época de la Colonia asentada en el antiguo Cuautitlán (Cuauhtitlan): “el lugar entre los arboles” o “en la arboleda”.

[i] Con apoyo en el Gran Diccionario Náhuatl. gdn.unam.mx Visitado en septiembre del 2017 y el 24 de enero del 2018.

[ii] “El Rey.

“Don Antonio de Mendoza, virrey gobernador de la Nueva España y presidente de la nuestra Audiencia y Cancillería Real que en ella reside.

“Fray Cristóbal de Almazán, en nombre del reverendo en Cristo padre obispo de México y de otros prelados de esa tierra, me ha hecho relación que en los lugares de ella donde no hay monasterios fundados convendría que hubiese clérigos que entendiesen en la instrucción y conversión de los naturales de ella: y que para poder residir y tener con qué se sustentar sería necesario que las tierras que los ministros y sacerdotes de los templos que los ídolos tenían, en los cuales sembraban el maíz y otras granjerías, fuesen aplicadas a los ministros de las iglesias de esa tierra.

“Y me suplico le mandase proveer, porque de ello Dios Nuestro Seños sería muy servido, o como la mi merced fuese.

“Y  porque quiero ser informado de lo susodicho os mando que juntamente con el dicho obispo de México os informéis y sepáis qué tierras son las que así los ministros de los ídolos de esa Nueva España poseían, y si será bien que las tales tierras se apliquen para los ministros de las iglesias de los dichos obispados o si de ello vendría algún daño o perjuicio y a quién.

“Y la dicha información habida, y la verdad sabida, juntamente con nuestro parecer y del dicho obispo delo que en ello se debe hacer, la enviad ante Nos al nuestro Consejo de Indias para que en él vista se provea lo que convenga.

“Toledo, 8 de febrero del 1539.”

biblioteca.tv con fuente en juridicas.unam.mx Visitado el 24 de enero del 2018.

El Rey de entonces era Carlos I de España y el Obispo en México fray Juan de Zumárraga.

[iii] Carlos Sánchez. Parque Lineal Río Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, México, Arcos de Tepojaco 2. viewat.org Visitado el 4 de septiembre del 2017 y 23 de enero del 2018.

[iv] cuautitlanizacalli.gob.mx Visitado el 1 de septiembre del 2017.

[v] Lucrecia de la Torre Champasaur, Teresa Matabuena Peláez, María Eugenia Ponce Alcocer. Catálogo de manuscritos: colección de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de la Universidad Iberoamericana. Visitado el 23 de enero del 2018.

[vi] Con información tomada de  principedelahuastecaoficial.tumblr.com 4 de septiembre del 2017 y Carlos Sánchez Parque Lineal Rio Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, México, Arcos de Tepojaco 2. viewat.org Visitado el 4 de septiembre del 2017 y el 23 de enero del 2018.


[1] Con apoyo en el Gran Diccionario Náhuatl. gdn.unam.mx Visitado en septiembre del 2017 y el 24 de enero del 2018.
[2] “El Rey.
“Don Antonio de Mendoza, virrey gobernador de la Nueva España y presidente de la nuestra Audiencia y Cancillería Real que en ella reside.
“Fray Cristóbal de Almazán, en nombre del reverendo en Cristo padre obispo de México y de otros prelados de esa tierra, me ha hecho relación que en los lugares de ella donde no hay monasterios fundados convendría que hubiese clérigos que entendiesen en la instrucción y conversión de los naturales de ella: y que para poder residir y tener con qué se sustentar sería necesario que las tierras que los ministros y sacerdotes de los templos que los ídolos tenían, en los cuales sembraban el maíz y otras granjerías, fuesen aplicadas a los ministros de las iglesias de esa tierra.
“Y me suplico le mandase proveer, porque de ello Dios Nuestro Seños sería muy servido, o como la mi merced fuese.
“Y  porque quiero ser informado de lo susodicho os mando que juntamente con el dicho obispo de México os informéis y sepáis qué tierras son las que así los ministros de los ídolos de esa Nueva España poseían, y si será bien que las tales tierras se apliquen para los ministros de las iglesias de los dichos obispados o si de ello vendría algún daño o perjuicio y a quién.
“Y la dicha información habida, y la verdad sabida, juntamente con nuestro parecer y del dicho obispo delo que en ello se debe hacer, la enviad ante Nos al nuestro Consejo de Indias para que en él vista se provea lo que convenga.
“Toledo, 8 de febrero del 1539.”
biblioteca.tv con fuente en juridicas.unam.mx Visitado el 24 de enero del 2018.
El Rey de entonces era Carlos I de España y el Obispo en México fray Juan de Zumárraga.
[3] Carlos Sánchez. Parque Lineal Río Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, México, Arcos de Tepojaco 2. viewat.org Visitado el 4 de septiembre del 2017 y 23 de enero del 2018.
[4] cuautitlanizacalli.gob.mx Visitado el 1 de septiembre del 2017.
[5] Lucrecia de la Torre Champasaur, Teresa Matabuena Peláez, María Eugenia Ponce Alcocer. Catálogo de manuscritos: colección de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de la Universidad Iberoamericana. Visitado el 23 de enero del 2018.
[6] Con información tomada de  principedelahuastecaoficial.tumblr.com 4 de septiembre del 2017 y Carlos Sánchez Parque Lineal Rio Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, México, Arcos de Tepojaco 2. viewat.org Visitado el 4 de septiembre del 2017 y el 23 de enero del 2018.

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