Ansiedad podría ser hereditaria

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Dr. Mercola

Estados Unidos, 9 de septiembre de 2023.- Los casos de ansiedad han incrementado exponencialmente en los últimos años. No solo más de la mitad del total de los estudiantes universitarios en los Estados Unidos han informado episodios de ansiedad, sino que también ahora una investigación ha demostrado que la ansiedad, caracterizada por una abrumadora sensación de preocupación y miedo constante, es un 800% más frecuente que todos los tipos de cáncer.

Los datos del Instituto Nacional de Salud Mental (Nimh) sugieren que la prevalencia de los trastornos de ansiedad en los Estados Unidos podría llegar a los 40 millones, alrededor del 18% de la población mayor de 18 años, lo que podría convertirla en la enfermedad mental más común en el país. Por fortuna, existen muchas opciones de tratamiento disponibles, mientras que algunos de los tratamientos más efectivos también se encuentran entre los más seguros y menos costosos, e incluso, no involucran medicamentos.

Valdría la pena considerar estos tratamientos sin medicamentos, ya que es mucho más probable que los médicos prescriban opioides a los pacientes que se quejan de ansiedad, que reciben dosis más altas de opioides. Sorprendentemente, casi el 19% de los estadounidenses diagnosticados con un trastorno de salud mental usa utiliza opioides.

El problema es que estos medicamentos son extremadamente adictivos y si ya manifiesta problemas de ansiedad, incluso, podría tener mayor riesgo de adicción y no solo eso, si actualmente toma benzodiazepinas, como Valium, Ativan, Klonopin o Xanax, que se recetan típicamente para abordar la ansiedad, su riesgo de sobredosis letal podría elevarse 5 veces.

Ansiedad podría heredarse de los padres
Si bien hay un sinnúmero de problemas que podrían contribuir a la ansiedad, como la alimentación, las exposiciones tóxicas y las circunstancias sociológicas, una investigación sugiere que también podría heredar de sus padres la predisposición a la ansiedad. De acuerdo con esta investigación, realizada en animales, la conectividad entre el núcleo central de la amígdala y el núcleo del lecho de la estría terminal, que son dos regiones cerebrales involucradas en el procesamiento del miedo, podría trasmitirse de los padres a su descendencia.

El autor principal del estudio, el Dr. Ned Kalin, profesor de psiquiatría de la Facultad de medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin, dijo lo siguiente para la revista Newsweek: «Aún seguimos descubriendo los circuitos cerebrales detrás de la ansiedad humana, en especial, las alteraciones en la función del circuito que subyacen al riesgo de la primera infancia para desarrollar ansiedad y trastornos depresivos.
“Con base en los datos de una especie muy relacionada con los seres humanos, estos hallazgos apuntan firmemente a alteraciones en la función del cerebro humano que contribuyen al nivel de ansiedad en una persona. Sobre todo, estos hallazgos son muy importantes para los niños con patología de ansiedad y se espera que sirvan de guía en el desarrollo de nuevos enfoques de tratamiento».

Sin embargo, esta conectividad cerebral heredada es apenas una parte de la cuestión. Los investigadores subrayan que su contribución a la variación en las mediciones de ansiedad es pequeña, probablemente alrededor del 4%. Aun así, es otra parte del rompecabezas, y los investigadores esperan que los hallazgos finalmente originen mejores estrategias de intervención en niños de alto riesgo.

Un factor que influye en los caos de ansiedad y depresión
De forma paralela al incremento de los casos de ansiedad y de otros trastornos de salud mental, como la depresión, también está la exposición crónica a los campos electromagnéticos (EMF) de teléfonos celulares e inalámbricos, enrutadores de wifi, monitores para bebés, medidores inteligentes y de otros dispositivos con Bluetooth. Las investigaciones demuestran que esta exposición podría influir de forma directa en su salud mental.

Gracias a la investigación pionera del Dr. Martin Pall, ahora sabemos que los canales de calcio voltaje dependientes (Vgcc) son unos 7 millones de veces más sensibles a la radiación de microondas que las partículas cargadas dentro y fuera de nuestras células. Eso significa que las normas de seguridad para esta exposición podrían tener una variación por un factor de 7 millones.

Cuando los EMF afectan sus Vgcc, se libera casi 1 millón de iones de calcio por segundo en la célula, lo cual, posteriormente, puede ocasionar que libere cantidades excesivas de óxido nítrico (NO). Cuando el NO se combina con superóxido, se producen peroxinitritos, los cuales, a su vez, crean los peligrosos radicales hidroxilos que causan una disfunción mitocondrial masiva.

La razón por la que los campos electromagnéticos influyen tanto en su salud mental es porque su cerebro es uno de los órganos con mayor densidad de Vgcc. Cuando los canales cerebrales se activan, causan una interrupción importante en el neurotransmisor y equilibrio hormonal, lo que podría incrementar radicalmente el riesgo, no solo de ansiedad y depresión, sino también de autismo y alzhéimer. Esta investigación revela el error fatal en el argumento de que la radiación de microondas es inofensiva porque no puede causar daño térmico.

La exposición a los EMF puede causar daño biológico al activar a los Vgcc en las células, en especial, las células nerviosas que tienen una mayor densidad de Vgcc, al desencadenar un efecto dominó que podría ocasionar la producción de peroxinitrito y daño oxidativo. Entonces, la falta de influencia térmica es irrelevante. Si no se percata de esto ni toma medidas para minimizar su exposición, no solo dañará su ADN y aumentará el riesgo de la mayoría de las enfermedades crónicas, sino que también afectará seriamente su capacidad corporal para desintoxicarse, al igual que perjudicará significativamente su respuesta inmunológica para enfrentar la gran variedad de ataques patógenos.

El mensaje final es el siguiente: si usted o algún ser querido padece ansiedad o depresión sería conveniente tomar las medidas necesarias para minimizar su exposición a teléfonos celulares, teléfonos portátiles, enrutadores de wifi, medidores inteligentes, computadoras inalámbricas y tabletas; en especial, minimizar las exposiciones durante la noche, mientras duerme. De igual manera, sería conveniente abordar otras fuentes de electricidad sucia en su hogar.

¿Cómo el estrés influye en la ansiedad?
Aunque los eventos de la vida, la genética, química cerebral y personalidad desempeñan un papel en el desarrollo de los trastornos de ansiedad, el estrés es uno de los factores desencadenantes más comunes. La ansiedad es una respuesta normal al estrés, pero en algunas personas se torna abrumadora y difícil de sobrellevar.

El Instituto Nacional de Salud Mental explica cómo reacciona el cerebro ante el estrés y la forma en que se desencadena la respuesta a la ansiedad: «Diversas partes del cerebro son actores clave en la creación del miedo y de la ansiedad… los científicos han descubierto que la amígdala y el hipocampo desempeñan un papel fundamental en la mayoría de los trastornos de ansiedad. Se cree que la amígdala… es un centro de comunicaciones entre las partes cerebrales que procesan las señales sensoriales entrantes y las partes que interpretan estas señales. Podría alertar al resto del cerebro sobre alguna amenaza y desencadenar una respuesta de miedo o ansiedad.

“Los recuerdos emocionales almacenados en la parte central de la amígdala podrían desempeñar un papel en los trastornos de ansiedad que involucran miedos muy distintos, como el miedo a los perros, las arañas o a volar. El hipocampo es la parte cerebral que codifica los eventos amenazantes en recuerdos».

Aparte del hipocampo y la amígdala, el tálamo también se encuentra involucrado en la ansiedad. La estría terminal es una banda fibrosa que se extiende a lo largo del margen lateral del tálamo; además, todas estas áreas cerebrales se encuentran involucradas en la generación y el procesamiento del miedo, y son partes bien establecidas del «circuito de ansiedad» en el cerebro.

Como se señaló en el estudio presentado, la conectividad entre la amígdala y la estría terminal podría heredarse de los padres, y si ya tiene esa predisposición, entonces, en términos proverbiales, el estrés podría ser la gota que derramó el vaso.

Su respiración también influye directamente en la ansiedad
Su respiración es parte de la respuesta al estrés, por lo que su forma de respirar está muy relacionada con su estado mental. Anteriormente, publiqué un artículo que hablaba de Patrick McKeown, un destacado experto en el Método de Respiración Buteyko, y en donde se explica cómo la respiración influye en su mente, cuerpo y salud.

Enseguida se resume un ejercicio de respiración Buteyko que podría ayudar a calmar la ansiedad. Esta secuencia ayuda a retener y acumular CO2, lo que permite una respiración más relajada y una menor sensación de ansiedad. En otras palabras, la necesidad de respirar disminuirá conforme logre un estado más relajado.

• Respire un poco de aire por su nariz, aguante la respiración durante cinco segundos y luego exhale para seguir respirando.
• Respire normalmente durante 10 segundos.
• Repita la secuencia varias veces más, es decir, inhale y exhale suavemente por la nariz; contenga la respiración durante cinco segundos, luego exhale y respire normalmente durante 10 segundos.

McKeown también ha escrito un libro dirigido específicamente al tratamiento de la ansiedad a través de una respiración óptima, llamado «Anxiety Free: Stop Worrying and Quieten Your Mind — Featuring the Buteyko Breathing Method and Mindfulness», que puede encontrarse en Amazon.com. Además del libro, la página ButeykoClinic.com también proporciona un curso en línea de una hora y una versión del libro en audio, junto con varios capítulos gratuitos y videos adjuntos. La psicóloga clínica, Belisa Vranich, también ha escrito un excelente libro, titulado “Breathe”. En este detalla un programa que podría ayudarle a mejorar su salud física y mental.

Otros factores que contribuyen a la ansiedad
Además del estrés, de respirar mal y de exponerse de forma excesiva a la radiación de microondas, existe una serie de situaciones y problemas subyacentes que también podrían contribuir a la ansiedad. Abordar los siguientes problemas podría ser lo que necesita para resolver su trastorno de ansiedad:

• Aditivos y colorantes alimenticios, endulzantes artificiales, transgénicos y glifosato. Los colorantes alimenticios de riesgo particular son los colorantes alimenticios Blue # 1 y # 2; Verde # 3; Naranja B; Rojo # 3 y # 40; Amarillo # 5 y # 6, al igual que el conservador benzoato de sodio.
• Disfunción intestinal, causada por un microbioma desequilibrado. A menudo, es el resultado de consumir grandes cantidades de azúcar y comida chatarra.
• Los bajos niveles de magnesio, vitamina D, vitaminas B o grasas omega-3 de origen animal. La investigación demostró que la ansiedad disminuyó un 20% entre los estudiantes de medicina que tomaban grasas omega-3.
• Exposición a moho tóxico y otras toxinas. Debe preguntarse si hay algún tipo de patrón; por ejemplo, si sus síntomas mejoran cuando pasa tiempo lejos de su hogar u oficina.

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