Tlcan: nudo de encuentros y desencuentros en México

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El próximo miércoles (16 de agosto) iniciarán las pláticas sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), cuya intención es reforzarlo, no desecharlo.

Uno de los sectores de mayor peso en estas discusiones será el agropecuario que, por las ventajas competitivas de México, registra buenos resultados, pese a su rechazo por parte de organizaciones políticas sociales que, desde su creación (1994), vienen pidiendo sacar a este sector del tratado comercial.

Hoy, ganaderos productores de leche, adheridos a la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (Cnog, el organismo más representativo de esta rama de la economía primaria) expuso el principal punto a discutir con los homólogos de los países firmantes del pacto comercial regional.

El dirigente nacional de la organización ganadera, Oswaldo Cházaro Montalvo, pidió “piso parejo” a sus similares de Estados Unidos en cuanto al trato en materia lechera pues no hay equidad en esta materia, dijo, al anunciar la próxima reunión de este sector, en Guadalajara, Jalisco, la semana próxima.

México es el noveno productor a nivel mundial de leche y quinto importador de lácteos. Las grandes empresa Lala, Alpura y Nestlé son las principales jugadoras de la industria nacional, a las que sigue una amplia lista de pequeñas y medianas industrias lácteas que lo mismo ofrecen leche fresca que productos derivados y, últimamente, publicitan productos lácteos artesanales, como otra forma de participar en el mercado nacional.

La producción de leche en el país, en los últimos siete años, creció en un 9.5%, de acuerdo con la información de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), al pasar de los 10,600 millones de litros de 2010 a los 11,607 millones en 2016. Se espera que para finales del año crezca en otro 1.7%, de acuerdo con la dependencia federal.

México sólo se ubica debajo de la Unión Europea, Estados Unidos, India, China, Rusia, Brasil, Nueva Zelanda y Argentina, en cuanto a producción, pero, al mismo tiempo, es el quinto mayor importador de este producto, al no poder satisfacer los requerimientos interno de este alimento primario.

Competitividad y prestigio, garantes de que a México le irá bien en estas negociaciones: Calzada Rovirosa
Al presidir la ceremonia del Día del Médico Veterinario zootecnista, el titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa, expuso que la “competitividad y prestigio son los dos factores de fondo en el sector agroalimentario que enmarcarán las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), factores que son garantía de que a México y a su gente les va a ir bien en este proceso de modernización del acuerdo comercial.

Afirmó que en estos 22 años del TLC, el país ha demostrado un crecimiento con el desarrollo de un sector agroalimentario moderno y competitivo, que cuenta con la convicción y apoyo del gobierno federal.

Informó que en esta postura las cifras son claras: un superávit en la balanza comercial con Estados Unidos de cerca de siete mil millones de dólares y de tres mil millones con el resto del mundo, posición ganada por el prestigio de sus productos agropecuarios y pesqueros que están abriendo nuevos mercados internacionales.

Dijo que “en esta negociación les puedo dar garantías de que nos va a ir bien, porque el fondo del asunto es competitividad, no son privilegios ni exclusividad; es la competitividad de nuestra gente”.

Agregó que en las reuniones de trabajo con sus homólogos de Canadá y Estados Unidos ha destacado la cercanía, cordialidad y voluntad de diálogo y negociación de las partes en los temas del TLC, y en esta etapa del acuerdo saldremos adelante con el empuje del gobierno, sociedad, productores y cadenas productivas del país.

Puntualizó que la construcción de prestigio en la producción y procesamiento de alimentos ha sido factor determinante en el crecimiento de las exportaciones y para pasar del lugar 14 al 10 como exportador a nivel mundial de este tipo de productos.

El costo del nuevo Bajío industrial
En la conferencia de los productores de leche, el coordinador general de Ganadería, de la Sagarpa, Francisco Gurría Treviño, mencionó que este sector productivo tiene que ver, tanto los problemas de la competencia del TLC como los de la agenda nacional. “No todo es TLC”, dijo.

Mencionó que en la agenda nacional se avanza en la lucha que realizan los productores de leche contra la invasión de productos lácteos que no utilizan leche fresca, sino sucedáneos y otras materias primas que ofertan en el mercado como leches, sin que lo sean en la palabra exacta del término lácteo.

Informó que la Sagarpa está por entregar la clasificación de los diversos productos lácteos, incluyendo la leche fresca, mediante denominaciones exactas que eviten la confusión en el mercado.

Precisamente en la agenda doméstica del campo lechero existe un fuerte problema que, en cualquier momento puede estallar: la Presa El Zapotillo, un embalse de agua que se construye en medio de fuertes y graves cuestionamientos, en Jalisco, bajo la premisa que con sus aguas se calmará la sed, tanto en la ciudad de Guadalajara y su área conurbada como en la de León, Guanajuato.

Una investigación del Portal Informativo digital “Pie de Página” puso al descubierto que la intención real de la Presa Zapotillo no tiene que ver tanto con calmar la sed de esta región central de México, sino satisfacer la demanda de agua para el corredor industrial del Bajío mexicano, una rica zona agrícola que en años pasados se denominó el Granero de México por su potencial agrícola, pero que ahora ha decaído y en su lugar para reactivar la región se proyectó el Corredor Industrial Nuevo Bajío.

Gracias al excelente amigo Agustín Avila, conocimos esta información. La investigación y redacción del reportaje citado estuvo a cargo de Daniela Pastrana, Ana Cristina Ramos y Jade Ramírez Cuevas Villanueva y desde la misma entrada da cuenta exacta de los fines de esta represa

El costo del nuevo Bajío industrial es el título del reportaje donde se indica que “La corporación Abengoa, ahogada por los impagos en España y México, cobró 1,600 millones de pesos al gobierno mexicano sin poner aún una piedra del acueducto Zapotillo-León, del que ganó la licitación en 2011. A lo largo de 140 kilómetros, el túnel llevará agua desde los Altos de Jalisco –una de las principales zonas de producción alimentaria del país– hacia Guanajuato, la tierra del ex presidente Vicente Fox, que necesita millones de litros de agua para la fabricación de automóviles”.

Fechada en Silao, Guanajuato, el reportaje expone que “El Puerto Interior es un corredor industrial de interminable sucesión de logotipos de empresas, medianas y grandes, dedicadas sobre todo a proveer de autopartes a algunas de las más famosas marcas de automóviles del mundo. Está franqueado por una sede del Instituto Politécnico Nacional y coronado por una glorieta de banderas del mundo, y en los días laborales son una vertiginosa ruta para los negocios entre ejecutivos de rostros redondos y ojos rasgados que hablan sobre todo inglés y japonés”.

Agrega que “El corredor de cemento, que antes fueron campos de cultivo cercanos al aeropuerto del Bajío, está afuera de la ciudad de León, dentro de los límites de Silao, un municipio catalogado por activistas de derechos humanos como el ‘nuevo Juárez’ por su conversión de los últimos años en una ciudad maquiladora. En los últimos años, la expansión industrial de estas dos ciudades detonó, entre otras cosas, un crecimiento en el estado superior al 6% anual, muy por encima del resto del país”.

“Oficialmente, se llama Puerto Interior, pero aquí le llaman Puerto Seco. Para crecer necesita millones de litros de agua que aquí no hay. Por eso, el gobierno estatal reclama el agua de Jalisco, que el gobierno federal le prometió al estado de Guanajuato desde 1997. Eso dicen los opositores al proyecto, aunque la información oficial afirma que el objetivo es garantizar el suministro de agua potable para más de 1.5 millones de habitantes las dos entidades”.

La construcción del acueducto de 140 kilómetros, que cruzará desde Cañadas de Obregón, Jalisco, hasta la capital industrial de Guanajuato, está a cargo de la empresa Abengoa, de capital español.

El contrato, por 1,600 millones de pesos fue para el trasvase del Río Verde de Jalisco a Guanajuato y la venta de agua. Pero seis años después, la construcción del acueducto no ha iniciado porque la obra origen, la presa, está frenada por la oposición de pobladores de tres que serían inundados, y por la falta de aceptación de los ganaderos y propietarios de predios por donde pasará el tubo: la región Altos Norte de Jalisco, una importante franja ganadera del país.

La ruta del negocio
“En Cañadas de Obregón, Jalisco, los pobladores de tres comunidades han dado una batalla judicial de 12 años contra el trasvase de agua en la represa El Zapotillo, y están decididos a ganar. En Silao, Guanajuato, lo que se ve es un monstruo industrial que necesita tragar millones de litros de agua para sostener el crecimiento económico que presume el gobernador y que comenzó cuando Vicente Fox Quezada fue presidente de México”, indica el reportaje.

“Una de las cosas que más llama la atención al llegar a los municipios de León y Silao, el corazón de la Ruta del Negocio que está señalizada en todo el trayecto desde Jalisco hasta acá, son los letreros oficiales de “Bienvenida” escritos en castellano, inglés y japonés”, agrega.

Iván Patiño, académico de la Universidad Iberoamericana campus León, explica que el modelo de desarrollo de Guanajuato, uno de los núcleos donde se producen autos de exportación en el país, se basa en la atracción de inversiones a costa de afectación ambiental y déficit social, por desventajosas negociaciones.

“Por cada unidad automotriz, el proceso utiliza 280,000 litros de agua y la devolución del líquido utilizado ya es agua contaminada con metales pesados supeditada a un confinamiento especial que debe ser tratada para de nuevo ponerse en uso y consumo humano”, advierte el investigador.

“A eso se agrega que para construir el proyecto de presa y acueducto Zapotillo-León, se ha pagado a 12 pesos (poco más de medio dólar) el metro cuadrado en tierras ejidales y ni siquiera se ha concretado el pago total. El argumento de “estamos atrayendo inversión para generación de empleo”, tiene un efecto contrario, insiste Patiño, pues sólo benefician las empresas extranjeras: inglesas, japonesas, españolas”, precisa.

La ganadería, agricultura y silvicultura, son las principales actividades de San Miguel El Alto, Jalostotitlán, San Juan de los Lagos y Lagos de Moreno. Estos municipios producen el 23% del PIB estatal y usan aguas superficiales y subterráneas de la cuenca. Los ganaderos saben que una vez que inicie en operaciones la represa, cada metro cúbico de agua trasladado por Abengoa al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Siapal), tendrá un costo, y el mismo gobierno lo venderá sin distinción. Desde su perspectiva, el trasvase de la cuenca de Río Verde para abastecer de agua a la industria y agroindustria de León pone en riesgo la sostenibilidad del corredor económico en los Altos Norte y sus 800 mil habitantes, que se sostienen de envasar y producir derivados de leche, cosechar maíz, generar forraje y producción en granjas avícolas como porcícolas.

Ese será uno de los principales puntos de conflicto, porque la zona de Los Altos de Jalisco (donde estaría El Zapotillo) es una de las cuencas lecheras más importante de México y, de concretarse la presa, podría sacar a muchos ganaderos productores de leche de este mercado.

México mejor sin TLC´s
También, hoy por la mañna, un grupo de organizaciones sociales, políticas y político-sociales, de carácter contestatario, se manifestaron en contra del Tlcan, en especial contra el capítulo agropecuario, al que exigen sacarlo de tales negociaciones.

El argumento que exponen es que se trata de un proceso antidemocrático en donde no se incluye la participación de las organizaciones sociales de los diferentes sectores campesinos, sindicales y sociales, sin transparencia y sin el contrapeso del Poder Legislativo.

El gobierno mexicano se niega a hacer públicos sus propuestas y líneas rojas en la negociación. El documento que envía al Senado es vago y demasiado general, pero ilustrativo del entreguismo del gobierno mexicano. Usa repetidas veces la frase “en beneficio de América del Norte” y habla muy poco de que busca conseguir para el pueblo de México. Pretende justificar el secretismo como estrategia de negociación. Eso es inaceptable, exigimos que la hoja de ruta y los términos de la negociación sean públicos y que la aprobación final no se realice sin una amplia discusión de todos los sectores de la población, indican.

Al actual gobierno sólo le ha interesado escuchar la opinión de los beneficiaros del Tlcan que son unos cuantos grandes empresarios a los que sí ha hecho copartícipes de la negociación. El excluido principal es el pueblo mexicano y sus organizaciones, pero también el grueso del empresariado nacional. Es una burla que la participación del pueblo mexicano y sus organizaciones sólo sea a través de una supuesta consulta electrónica con preguntas generales sin ninguna garantía de que sus opiniones sean tomadas en cuenta.

Las organizaciones que formamos parte de la Convergencia México mejor sin TLC´s rechazamos enérgicamente está simulación de consulta. Exigimos una negociación transparente y democrática con una amplia discusión informada con todos los sectores de la población y sus organizaciones, así como un acompañamiento activo durante el debate y aprobación por del Senado de la República.

Indican que trabajarán junto con las organizaciones de Estados Unidos y Canadá por una integración desde los pueblos, una globalización para la justicia, igualdad, democracia, paz y el cuidado del medio ambiente. Buscamos nuevas relaciones en América del Norte, negociadas desde parámetros y principios distintos. Ello no se logrará haciendo “ajustes” o “modernizando” el Tlcan, que entre otras cosas, entregará el petróleo, nuestros territorios mineros, los servicios públicos como negocio a las transnacionales y encarecerá las medicinas al dificultar los genéricos. Luchamos por un acuerdo no guiado por la ideología del libre comercio, un Acuerdo de Complementación y Colaboración en América del Norte que beneficie a los pueblos de los tres países.

Proponen un nuevo acuerdo de cooperación y complementación, de fortalecimiento de la economía interna y diversificación de nuestras relaciones con el exterior e in formaron que entregarían a la Cancillería un documento consensuado entre cientos de organizaciones de todos los sectores en el que expresamos las líneas y objetivos que se debe buscar en la negociación. A partir de este documento llamamos a un diálogo amplio a trabajadores, campesinos, indígenas, pequeños y medianos empresarios, mujeres, ambientalistas, organizaciones de las comunidades indígenas y campesinas que defienden su territorio, a enriquecerlo y a sumarse a la lucha por evitar que el modernizado Tlcan sea la venta definitiva de nuestro país y nuestro futuro.

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