Ciudad de México, 13 de octubre de 2022.- La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) convocó a los países de América Latina a estrechar los vínculos entre investigación, innovación y desarrollo sostenible para afrontar los efectos adversos del cambio climático en el sector primario.

Al participar en el XI Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Biotecnología Agropecuaria, la directora general de Políticas, Prospección y Cambio Climático de Agricultura, Sol Ortiz García, exhortó a hacer una valoración sobre el peso que tiene el sector agroalimentario.

Afirmó que la producción de alimentos debe estar basada en criterios ecológicos, la preservación del agua, fertilidad de la tierra y generación de valor agregado a la producción agroalimentaria. También, dijo, se debe ponderar el mantenimiento de los recursos acuíferos y las áreas de cultivo, con acciones permanentes para evitar la contaminación ambiental y depredación de flora y fauna.

Ortiz García enfatizó que la tecnología debe contribuir al desarrollo agropecuario, en el objetivo de avanzar hacia la superación del hambre en el mundo y dijo que, en este camino, el apoyo a los productores rurales resulta imprescindible para que estén en posibilidades de incrementar su resiliencia y adaptarse al cambio climático.

“Tenemos que aprovechar las ventajas que nos da la convergencia entre la tecnología y las ciencias biológicas, con la enigmática velocidad de interpretación digital en las actividades agropecuarias para lograr beneficios para la humanidad al garantizarle disponibilidad y acceso a alimentos sanos e inocuos”, refirió en el evento celebrado en Mérida, Yucatán.

Expuso que México contribuye con acciones integrales entre académicos e investigadores en la definición de políticas y estrategias orientadas a la transformación productiva de los sistemas alimentarios del país y de la región de América Latina y el Caribe.

Indicó que, de cara a esta prioridad estratégica, se tiene que actuar con responsabilidad y visión de futuro, al tiempo de incorporar tecnología de punta y el acceso a técnicas ante una frontera agrícola agotada para garantizar el cultivo de alimentos resistentes a plagas, sequías e inundaciones.

Subrayó que la vertiginosa transformación económica y social demanda la utilización de nuevas plataformas productivas en el sector agropecuario y avanzar hacia la conformación de sistemas alimentarios basados en el uso y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, la conservación de los ecosistemas y el mantenimiento de la biodiversidad.

En las políticas para un desarrollo agroalimentario sostenible, la confluencia del derecho a la alimentación y del derecho a un ambiente sano constituyen la base para una agricultura productiva y sostenible para que nadie quede atrás en el proceso de desarrollo y que éste no comprometa el bienestar futuro de las personas por beneficios en el presente, apuntó.

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