Cristiana Bedei / IJNet

Washington, D. C., 7 de enero de 2019.- Buscar fuentes, interactuar con los lectores, seguir sucesos en vivo y promover tu trabajo: la era digital brinda a los periodistas nuevas herramientas y canales para realizar sus funciones. Sin embargo, a medida que más y más actividades se realizan online y se difunden en las redes sociales, se vuelve cada vez más difícil establecer límites entre lo personal y lo profesional en público. No sólo están en juego la credibilidad y la reputación, sino también la privacidad y la seguridad.

Algunos periodistas disfrutan de los comentarios online y la capacidad de establecer una relación íntima con los lectores, mientras que otros terminan sintiéndose sobreexpuestos y vulnerables.

Las mujeres corren mayores riesgos de ser humilladas, intimidadas, menospreciadas, degradadas o silenciadas, como lo confirma un informe reciente de Amnistía Internacional. Un estudio previo de la International Women’s Media Foundation (Iwwf) reportó que cerca de un tercio de las mujeres periodistas ha considerado abandonar la profesión debido a las agresiones online.

Aun así, una presencia online efectiva puede ayudar a amplificar historias, crear conexiones y encontrar trabajo, especialmente para los profesionales freelance que no cuentan con el respaldo de una publicación establecida.

IJNet habló con dos periodistas que son sumamente activas en las redes — Anna Codrea-Rado y Dodai Stewart — sobre cómo negocian sus límites personales. Codrea-Rado es una freelancer especializada en tecnología y cultura. Ella usa las redes sólo con fines profesionales –sumándole a sus posteos una sana dosis de personalidad– y ha lanzado un boletín semanal sobre freelancing. Stewart es editora de metro en el New York Times y una de las fundadoras del sitio para mujeres Jezebel. Tiene más de 40,000 seguidores en Twitter, donde combina contenido profesional y personal.

Ten cuidado
Todos deben tener cuidado con lo que comparten online. Incluso información personal aparentemente inocente podría ser usada con propósitos maliciosos. “No es probable que publique mi ubicación en el momento en que me encuentro allí”, dice Stewart. “La mayoría de las veces la publicaré más tarde porque sé que es fácil rastrear a las personas”.

Stewart sufrió más acoso cuando escribía exclusivamente sobre mujeres en Jezebel, pero todavía actúa con precaución: “Soy muy rápida para bloquear y silenciar a las personas, y en mi configuración sólo veo respuestas de las personas a las que sigo en Twitter. Eso es muy útil”.

No olvides las buenas prácticas periodísticas
Debido a que escribe sobre cultura digital y el futuro del trabajo, Codrea-Rado considera que las redes sociales son una herramienta importante para encontrar historias y fuentes. “Para una historia en la que trabajé hace poco hice el contacto con mis fuentes a través de Facebook y Twitter”, dice.

Así como hay una forma correcta y otra incorrecta de contactar y tratar a las fuentes en persona, también la hay en el mundo digital, explica. Preséntate, explica tus intereses y tu punto de vista de la misma manera que lo harías en cualquier otro contexto, como si te encontraras con alguien en persona por primera vez.

No se trata sólo de marketing
“Twitter me parece muy divertido y tengo muchos seguidores, por lo que me es útil de diferentes maneras: puedo hacer encuestas informales o difundir historias en las que estoy interesada o en las que he trabajado. Puede ser una buena herramienta para amplificar mi trabajo”, dice Stewart. Sin embargo, no se olvida de divertirse con posteos más relajados: “Parte del truco es la diversidad de lo que publico”.

Para los freelancers es importante mantener una presencia visible online, dice Codrea-Rado. “Para decirlo sin rodeos, es parte la autopromoción; del marketing personal”.

Sin embargo, las redes sociales tienen un potencial más allá de la autopromoción. Pueden ser utilizadas para conectarse con colegas freelancers y redes profesionales y así invertir el trabajo solitario. “Tiendo a promover todas las historias que escribo (incluido el trabajo de marca), pero no sólo me promociono. También me relaciono con otros y utilizo las plataformas principalmente como un medio para hablar con personas, incluyendo fuentes y miembros de la comunidad freelance”.

Toma medidas contra el abuso
La violencia y el abuso nunca deberían ser tolerados, dice Codrea-Rado, y no deberían ser aceptados como “parte del trabajo”. “Si te han agredido como resultado de un artículo que publicaste, envíale esos mensajes a tu editor”, aconseja.

Stewart está de acuerdo en que las amenazas y el acoso son un punto crítico. Hay herramientas disponibles en sitios web y redes sociales para usar en dichas circunstancias.

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