Agobio

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Agoté el séptimo arcoíris en el vaso y su murmullo colorido es sedimento silencioso. Me escaldó el vació en la ausencia y nada subsistió para proclamar la inconmensurable oquedad.

Unos ojos que a la mirada del otro huyeran, fuga que es temor al atisbo de quien la apetece; una lluvia implacable de vocales y consonantes cansan la frente ampliada donde bailotea la llama cuando ya es rescoldo y el río no crece por más que llueva y llueva allá sobre los montes.

Abolición del recuerdo que era aroma, calor, suavidad, tono… encerrados en la estructura diferenciada con un nombre; cuando en los oídos todavía pulsara una voz, en los dedos palpitara una piel y a la mirada la enturbiara una visión; capacidad sin vocación de un aroma, un color, de un sabor a pasado vuelto presente cada vez más tenue.

Con presuntuosa galanura arrojamos verbo y un complemento para omitir un nombre bordado en el misterio y hasta omitimos su grafía ¿a quién le importa ahora si era noble el principio y los impedimentos un abandono? Silenciamos por tosquedad, nos avergüenza la realidad; dejamos la vida inconclusa y vamos sin un verso hacia el olvido; deserción que cala, muerde en la acrobacia de la cobardía contumaz, en el embozo con otro nombre y otra tez. ¡Bautízame la piel! Gritó con desgano y la noche llevó la súplica entre las ondas de un aroma y un color despreciado en la corriente de un río que entre dos ya no era el mismo, del breñal a un sembradío y otra luna de hielo que busca unos ojos en donde replicarse. Fue época de un pimpollo sin rocío, de una tonada no escrita ni lograda, cuando en cada pudrición flaqueó la paciencia y a las dos miradas las ensombreció otra figura. Un croar en la laguna preludió la aurora y un bostezo ensayó la ausencia.

Agotó el séptimo arcoíris en el vaso mientras un soplo impulsaba a la sombra, porque ya es momento latente en el siempre pasado y, porque al final, lo que fue grandiosos sólo quedará entre las cenizas de quien uno es: y ni así habrá comunión cuando el tiempo sea olvido eterno, porque vocación, no la hubo.

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