Por siglos, la astronomía observó el cielo; hoy, también lo escucha

0
11

Ciudad de México, 10 de diciembre de 2018.- Por décadas, los astrónomos habían sólo observado el universo para probar las teorías que hasta entonces habían sido predichas de forma abstracta a través de la física, pero hasta hace poco comenzaron a escuchar al universo.

“Quiero dejar en claro que en el Universo no hay ningún sonido; sin embargo, las ondas que se producen luego de los choques entre dos estrellas o dos agujeros negros se parecen ciertamente a las ondas de radio (de ahí la analogía). Llevábamos mucho tiempo observando el universo, pero habíamos estado sordos”, explicó Miguel Alcubierre, investigador del Instituto de Astronomía de la Unam.

La vieja astronomía se hacía a través de la luz que no es visible para el ojo humano como la infrarroja, rayos ultravioleta o los X, Gamma, etcétera, pero fue hasta el 14 de septiembre del año pasado cuando un nuevo fenómeno abrió otra ventana de estudio para los astrónomos: las ondas gravitacionales.

La existencia de estas ondas gravitacionales se predijo en 1916, no obstante, los astrónomos tardaron 100 años en detectarlas, luego de muchas investigaciones y trabajo. “Las ondas son terriblemente débiles; es decir, no se pueden detectar tan fácilmente, por ejemplo: si tuviéramos un objeto tan grande que midiera 4 años luz, lo comprimiría y lo estiraría (el efecto que producen estas ondas) el equivalente al grosor de un cabello”, dijo el físico teórico mexicano.

La teoría, propuesta en un inicio por Albert Einstein, necesitaba ser corroborada y en 1958 el físico estadounidense Joshep Weber intentó probar su existencia; sin embargo, la tecnología para percibirlas no era tan sensible como se necesitaba.

“Él desarrolló las técnicas que fueron utilizadas posteriormente. Aunque Weber murió en el año 2000, si hubiera vivido aún el año pasado, estoy seguro de que le hubieran dado el premio Nobel”, comentó Miguel Alcubierre.

Las ondas gravitacionales no sólo probaron que todos los objetos en el universo producen ondulaciones en el espacio-tiempo y que pueden viajar por el espacio por mucho tiempo —recordemos que las ondas registradas fueron el resultado de un choque entre dos agujeros negros que ocurrió a más de mil millones de años luz—. También se probó que es posible estudiar los fenómenos astronómicos mediante fenómenos más allá de la luz, en especial, la que no es visible para el ojo humano.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

6 − uno =