Camino para descarbonizar edificios

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Ciudad de México, 29 de noviembre de 2022.- El confinamiento por Covid-19 dio un respiro al planeta al reducir los gases de efecto invernadero, provocados por el sector de transporte e industrial, reduciendo las emisiones en cerca de 6% a nivel global.

Con la reactivación de la economía y las actividades presenciales a lo largo de los últimos dos años, este enorme avance en materia de cambio climático sufrió un repunte que rebasó, incluso, la cantidad de dióxido de carbono y otros gases generados en 2019.

“El control de las emisiones de gases de efecto invernadero se ha convertido en una responsabilidad y un compromiso para todos, en especial, para las compañías. Somos nosotros quienes debemos dar el primer paso hacia estrategias más amigables con el medio ambiente con productos optimizados e innovadores que reduzcan su impacto. A esto le llamamos el camino hacia la descarbonización”, comentó Carlos García, director general de Trane México, empresa que ha adoptado este término en sus objetivos sustentables para 2030, a través del reto de la Gigatonelada.

¿Qué es la descarbonización?
La descarbonización, en términos generales, es el proceso de prevención o reducción de liberación de carbono en la atmósfera. En su mayoría, estos gases de efecto invernadero son resultado de la quema de combustibles fósiles para diferentes sectores industriales, energéticos y de transporte.

Así como muchos vehículos están reduciendo sus emisiones al volverse más eficientes en el uso de combustible o adaptándose a motores eléctricos, los edificios también deben sumarse al proceso de descarbonización.

Según cifras de la Unep (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), las emisiones generadas por energía eléctrica, fuentes de calefacción y edificios, representan el 47.5% del total. Es decir, casi la mitad de los gases de efecto invernadero estarían relacionados con la generación y consumo de energía e, indirectamente, con la operación de edificios.

“La descarbonización ya comenzó. Pero como con cualquier nueva estrategia, las empresas quieren sentirse confiadas de que están tomando una buena decisión para el futuro de su empresa. Afortunadamente, cada vez más compañías se suman a esta tendencia, mientras muestran a sus grupos de interés, que implementar estrategias de descarbonización beneficia también a las finanzas, a la gente y al planeta”, agregó García.

¿Por qué la descarbonización es importante en edificios?
La sustentabilidad es una prioridad para los negocios, pero su amplio alcance puede hacer difícil el traducir objetivos en acciones. La descarbonización es un conjunto de tácticas que son parte de un modelo comercial sustentable aún más grande. Este incluye estrategias internacionales y acciones medibles que le permiten a las organizaciones reducir sus emisiones de carbono y recopilar datos que justifican decisiones futuras.

El movimiento hacia la descarbonización está siendo impulsado por varios factores, principalmente financieros y regulatorios:

Presiones de grupos de interés e inversionistas. Hace 20 años, solo las grandes organizaciones con su capacidad de recursos eran las que se enfocaban en temas de sustentabilidad. Sin embargo, en los últimos 5 a 10 años, hemos sido testigos del incremento en la presión por parte de grupos de interés y la comunidad de inversionistas de compañías de todos los tamaños, quienes promueven hacer esfuerzos concretos hacia la sustentabilidad y priorizar la descarbonización.
Incremento en los costos de la energía. Muchas regiones están anticipando un incremento significativo en los costos de la electricidad. Las organizaciones están prestando más atención a 3 factores clave que están afectando sus costos de energía y emisiones de carbono: la cantidad de energía consumida, cuándo está siendo consumida y cuánta de la energía suministrada proviene de energías renovables. Además, un beneficio tangible de la reducción en energía y costos de operación es la reinversión de este capital en otros sectores del negocio, lo que se traduce en mayor rentabilidad.
Percepción de los consumidores y la competencia. Las organizaciones hoy en día están mucho más preocupadas de la percepción ligada a sus acciones, esto entre sus clientes y la competencia. Los clientes están haciendo compras basadas en las acciones, moral, valores y misión de las organizaciones. Las empresas entienden que la reputación importa y ese compromiso hacia la descarbonización puede ofrecer un único punto de vista que los diferencie de los competidores.
Combatir el cambio climático. La reducción de las emisiones de carbono es una forma probada y quizás la más importante para mitigar el calentamiento global. Para ser parte significativa de este cambio, las organizaciones reconocen que este no solo es un compromiso en responsabilidad social, sino también una decisión comercial crítica.
El camino hacia la descarbonización. “El camino hacia la descarbonización comienza con un plan personalizado, diseñado para cumplir las necesidades únicas de cada negocio y sus edificios, que incluye desde actualizaciones de equipo, servicios conectados o cero emisiones”, comentó García. “Igual de importante es establecer metas claras y evaluar el progreso”, concluyó.

Trane, empresa líder en creación y mantenimiento de espacios confortables, y una marca comprometida con el medio ambiente, promueve una clara estrategia de descarbonización accesible para pequeños y grandes edificios, nuevas construcciones y renovaciones, la cual se basa en 4 pasos:

1. Eficiencia energética. Al reducir la cantidad de energía que utilizan los sistemas de aire acondicionado de los edificios se reduce también la energía que debe producir la red y, a su vez, las emisiones de carbono en general. Algunas estrategias para lograrlo son la implementación de tecnologías más eficientes, el almacenamiento térmico y la recuperación de calor.
2. Electrificación del calor. A medida que la red de energía eléctrica hace la transición a fuentes de energía renovables, el cambio a calefacción eléctrica reduce de manera efectiva las emisiones en general debido a una menor quema de hidrocarburos.
3. Administración del enfriamiento. Los enfriadores utilizados en los sistemas de aire acondicionado en edificios pueden generar gases de efecto invernadero, así que administrarlos apropiadamente es importante. Parte de la solución es la transición a enfriadores de bajo GWP (Potencial de Calentamiento Global) en equipos de aire acondicionado, el monitoreo de posibles fugas, el mejoramiento de la operación, la implementación de tecnologías más eficientes y la supervisión continua del comportamiento de los sistemas.
4. Energía renovable. Optar por un cambio de la energía suministrada a tu edificio por energía solar, eólica y de otro tipo de fuentes renovables debería ser una prioridad. Empresas como Trane pueden ayudar a llevar energía limpia a tu edificio a través de acuerdos de compra de energía renovable.

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