Ciudad de México, 10 de noviembre de 220.- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) señala que más de la mitad de la humanidad vive en ciudades y calcula que las zonas urbanas seguirán en una expansión sin precedentes, pero ¿qué garantiza una buena calidad de vida para los habitantes de las urbes? o ¿cómo evitaremos comprometer los recursos de las futuras generaciones? La respuesta ha sido expuesta por diferentes expertos de forma clara, apostando por las ciudades sostenibles.

¿Utopía o una realidad diferente?
Es importante señalar que las ciudades sostenibles se caracterizan por ser inclusivas, seguras, resilientes y, claro, sostenibles. Pero ¿podemos replicar las mismas políticas públicas en todos los espacios urbanos del mundo? Desafortunadamente, no.

Primero, necesitamos comprender que el panorama ambiental, social y económico debe tomarse en cuenta para incidir en las políticas públicas de cada ciudad, incluso, encontraremos diferentes soluciones para ciudades de un mismo país, ya que cada región mantiene características propias.

Por ejemplo, en México, Carina Arvizu Machado, subsecretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Sedatu destacó que cerca del 70% de los mexicanos se concentran en las ciudades, por lo que se necesita una planeación urbana integrada vertical y horizontalmente, bajo una visión de responsabilidad ambiental en vías de construir una ciudad sostenible.

Retos en la nueva normalidad
Una ciudad sostenible difícilmente es visualizada por los habitantes de la urbe que viven en condición de desigualdad y que, además la coyuntura sin precedentes que vivimos a nivel global continúa mostrando que los retos aún no terminan.

Sin embargo, será responsabilidad de cada residente aportar con acciones que contribuyan en las problemáticas ante el desarrollo de una comunidad sostenible, sin olvidar elevar su bienestar emocional y su crecimiento personal o familiar en esta normalidad. Incluso, aquellas personas que tengan el poder de aportar en el progreso de una organización positiva o en una educación de bienestar necesitarán herramientas para aumentar el compromiso y productividad entre sus participantes.

Ante ello, el Instituto de Ciencias de la Felicidad de Universidad Tecmilenio, mediante el Foro Wellbing 360°: your toolbox for a changing world, reunió a expertos de clase mundial para brindarle a la sociedad herramientas para este mundo cambiante en temas de movilidad, educación, desarrollo sostenible en el mundo, resiliencia y el ámbito laboral. Además, en esta edición, el instituto buscó concientizar la relevancia de la reestructuración de las ciudades después de la crisis sanitaria recordando que la resiliencia potencia la felicidad.

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