Diplomacia musical: Ayudar a ver ‘la humanidad en los demás’

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Washington, D. C., 27 de septiembre de 2023.- Durante décadas, músicos estadounidenses han viajado por el mundo ofreciendo ritmos y solos en un intercambio cultural destinado a promover un mejor entendimiento entre los países.

Esta tradición de diplomacia musical se remonta a mediados de la década de 1950, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos invitó a grandes del jazz como Louis Armstrong, Duke Ellington, Dizzy Gillespie y Sarah Vaughan a tocar en países donde poca gente había visto conciertos protagonizados por músicos estadounidenses.

Estos “Embajadores del Jazz” viajaron a África, Europa, Oriente Medio, América del Sur y el sur de Asia, atrayendo a grandes multitudes. Visitaron escuelas y colaboraron con músicos locales. Muchos tocaban un estilo de música estridente y desenfadado que, según algunos, refleja el animado debate que suele aparecer en la sociedad estadounidense y refleja su democracia.

Compartir la libertad
“En el jazz no se tiene miedo a improvisar. En el jazz, hay que escuchar”, declaró a la Voz de América en 2009 Nicholas Cull, profesor de diplomacia pública en la Universidad del Sur de California. “Ambos son aspectos profundamente centrales del sistema político estadounidense. Y no se puede escuchar esta música sin experimentar esos principios y compartir esa libertad”.

O como dijo en la década de 1950 Willis Conover, presentador de la “hora de jazz” de la Voz de América durante 41 años: La gente “ama el jazz porque ama la libertad”. En 1955, el diario New York Times calificó el jazz de “arma sónica secreta” de Estados Unidos en la Guerra Fría.

Con el cambio de los tiempos, la diplomacia musical estadounidense se amplió para reflejar los diversos géneros musicales de Estados Unidos:

• El programa American Music Abroad (música estadounidense en el extranjero) del Departamento de Estado envía cada año a 30 países una nueva generación de embajadores musicales que tocan géneros que van del rock ‘n’ roll al country y del hip-hop al gospel. Los intérpretes y educadores de American Music Abroad han visitado más de 110 países en seis continentes.
• “Next Level”, una celebración del hip-hop, envía a artistas y educadores de danza, música y arte al extranjero para fomentar el entendimiento con las comunidades jóvenes y desfavorecidas.
• El programa de intercambio “OneBeat” reúne a músicos de todo el mundo que transgreden géneros para hacer música y desarrollan estrategias para abordar desafíos comunes. En 2022, músicos de Estados Unidos y del norte de África se reunieron en Argelia para grabar, interpretar y examinar tradiciones musicales de la diáspora negra que dan forma a sus sociedades. A través de OneBeat, más de 500 músicos de 68 países han viajado a 49 ciudades de 13 países, incluido Estados Unidos.

Construir un propósito común
En 2022, el presidente Biden promulgó la bipartidista Ley de promoción de la paz, la educación y el intercambio cultural (Peace) a través de la diplomacia musical, que aboga por que las asociaciones de diplomacia musical incluyan al sector privado y por el reconocimiento de los músicos que han contribuido a la paz.

El secretario de Estado, Antony Blinken, entusiasta de la música y autodenominado guitarrista aficionado, afirma que el trabajo de los músicos estadounidenses “consigue que la gente vea la humanidad en los demás, construya un sentido de propósito común, cambie la mentalidad de quienes nos malinterpretan y cuente la historia de Estados Unidos de una manera que ninguna política o discurso podría jamás”.

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