En México, la ciudad fronteriza que recibe más migración de retorno es Tijuana, conformada principalmente por una población migrante, al igual que todo el estado de Baja California, ya que, al menos, el 46 por ciento de sus habitantes son originarios de otras entidades. Con el objetivo de cohesionar a los habitantes y crear un sentido de identidad, jóvenes de la Universidad Autónoma de Baja California, crearon el proyecto Cartografía Collaborative From Tijuana.

Este proyecto cuenta con un acervo fotográfico de la ciudad desde 1889, año en el que se fundó. “Estas fotografías estarán geolocalizadas en el mapa de la ciudad acompañadas también de otros datos históricos e información relevante para la comunidad migrante y con recorridos virtuales en 360 grados”, explicó Olivia Madai Mondaca López, creadora del concepto y estudiante de la licenciatura de ciencias de la comunicación del centro educativo.

Realizar este acervo resulta importante porque las tradiciones, los valores, la historia y los símbolos son algunos de los elementos que generan identidad cultural, elementos que entrelazan a una población que busca el desarrollo de la región.

“Para amar un lugar es necesario conocerlo y muchos de los habitantes de la ciudad desconocen su historia y este conocimiento es necesario para generar arraigo y proteger el espacio que habita”, comentó David Alejandro Flores Martínez, otro integrante del proyecto que resultó el ganador del reto Educación del Concurso Vive conCiencia 2017, organizado por 42 instituciones, encabezadas por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

El concurso está dirigido a estudiantes de universidades públicas y privadas del país, para que, a través del uso de la ciencia y tecnología, contribuyan a solucionar los 10 retos de la Agenda Ciudadana de Ciencia, Tecnología e Innovación: Agua, Cambio climático, Educación, Energía, Investigación espacial, Medio ambiente, Migración, Salud mental y adicciones, Seguridad alimentaria y Salud pública.

En Cartografía Collaborative From Tijuana, además de mapas y fotografías que son testigos de la transformación de la ciudad, también incluye historias de viva voz de los habitantes más viejos de esa localidad, que incluye los acervos fotográficos familiares.

“El proyecto se compone de tres fases: la primera fue la planeación, es decir, a través de encuestas descubrimos que mucha gente desconoce su historia y que hay una necesidad de la población por conocerla. La segunda fase consistió en realizar una búsqueda de fotografías para su posterior digitalización con la única condición de que estas imágenes fueran de exteriores. La tercera etapa, en la que estamos actualmente, es la clasificación y la difusión del material”, especificó Mondaca López.

La difusión del proyecto será a través de una página web, en la que los visitantes podrán consultar información e interactuar con la historia y relatos sobre la ciudad.

Para la realización de este trabajo participaron instituciones de la academia y el gobierno, ya que El Colegio de la Frontera Norte aportó material visual, al igual que el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Tijuana. También están vinculados con la Secretaría de Turismo de Baja California para dar a conocer algunos lugares turísticos naturales, especificó Moncada.

En el proyecto también participó Jonathan Rosales Chaparro, quien comentó que uno de los mayores retos fue la obtención y digitalización de las imágenes.

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