El problema del manejo de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) se ha convertido en mundial por las afectaciones al medio ambiente causadas por el desprendimiento de gases efecto invernadero, fauna nociva, malos olores, afectaciones a la salud, entre otros. Al respecto, se requieren medidas urgentes de solución, señaló Gabriel Real, investigador de la Universidad de Alicante, en reciente investigación.

En 2012, el Banco Mundial (BM) predijo un incremento del 70% en los montos de basura urbana para el 2025. De acuerdo a un Informe del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas: “la tasa de producción de desechos en los países desarrollados aumenta a un ritmo sin precedentes. Lo que antes era una labor sencilla para gobiernos locales se ha convertido en un problema ambiental de gran envergadura”.

Esto ha generado problemas para la salud, en específico, para las comunidades en las que no se gestionan adecuadamente los recursos, contaminación del suelo, de las aguas superficiales, subterráneas, en los mares y atmosférica local, entre otros.

Respecto a esta problemática, señaló Real, diversos organismos internacionales han solicitado a los gobiernos adoptar tanto planes integrales de gestión como a implementar soluciones que disminuyan el uso de rellenos sanitarios. Las soluciones deben implementarse a niveles locales, pero sus efectos van a impactar a nivel global. Los conflictos más graves por esta problemática están en países en desarrollo con población en aumento, escasez de infraestructura y dificultades económicas.

Real explicó que de acuerdo a datos de Global Waste Management Outlook se proponen cuatro objetivos sobre los cuales actuar inmediatamente para ir disminuyendo los impactos que genera esta problemática:

  • Lograr que todo el mundo tenga acceso a servicios básicos de gestión de residuos
  • Controlar los residuos sanitarios peligrosos
  • Centrarse en la reducción de residuos
  • Recuperar y reciclar materiales

Lo anterior, para facilitar a los gobiernos la elaboración de planes para la gestión de sus residuos que ayuden a mejorar el manejo e impacto.

El ejemplo europeo de gestión de residuos

La Unión Europea (UE) establece la estrategia y los objetivos específicos para el manejo y tratamiento de residuos y son los Estados miembro quienes deben implementar las medidas necesarias para garantizar que todos los residuos se sometan a tratamientos como: valorización, reutilización y reciclado, entre otros.

También establecen una jerarquía de las soluciones a adoptar en la gestión de residuos, como:

  • Prevención: medidas adoptadas antes de que una sustancia, material o producto se convierta en residuo.
  • Preparación para la reutilización: se valorizan los productos que se han convertido en residuos y se preparan para que puedan reutilizarse sin ninguna transformación previa.
  • Reciclado: se valorizan los productos y son transformados en productos nuevos, materiales o sustancias.
  • Valorización (valorización energética): otro tipo de utilización como recuperación de metales, materias inorgánicas, tratamiento de suelos y recuperación de disolventes, entre otros.
  • Eliminación: Cualquier operación que no sea valorización, incluso cuando ésta tenga como consecuencia secundaria el aprovechamiento de sustancias o energía.

La valorización
El modelo europeo apuesta por la reconversión del residuo en recurso mediante la reutilización y reciclaje, siendo las opciones de valorización ideales para el tratamiento de los residuos.

Aun cuando gran parte de los residuos se reciclan, se mandan a plantas de composta o se tratan de alguna otra manera, siguen quedando RSU que terminan en vertederos o deben eliminarse mediante un tratamiento térmico. En Europa, para eliminar estos restos se utiliza la termovalorización, se cuentan con 482 plantas, que tienen como beneficio el abastecimiento de electricidad a 17 millones de habitantes y de calefacción a otros 15 millones.

De acuerdo a Real Ferrer, “en un proceso de termovalorización se debe cumplir con un estricto control de emisiones y con exigentes parámetros de eficiencia como por ejemplo la utilización principal como combustible u otro modo de producir energía”.

Conclusión
Los residuos no son algo que se debe ignorar; al contrario, si se aplican las políticas correctas para su gestión estos pueden ofrecer:

  • Beneficios económicos: introduciendo tecnologías eficientes, generando empleos y aprovechando oportunidades de negocio
  • Beneficios sociales: reduciendo los impactos negativos que generan a la salud
  • Beneficios ambientales: reduciendo impactos en la calidad del agua, mejorando la calidad del aire y reduciendo las emisiones de gases efecto invernadero.

En Europa, se cuenta ya con tecnologías avanzadas para el tratamiento de los RSU, los cuales propician la recuperación energética de los residuos potenciando la termovalorización (waste to energy) como una solución para resolver el problema de los RSU y, adicionalmente, se obtienen beneficios. Esta opción de tratamiento de residuos está basada en la estricta normativa europea, que está siendo adoptada por varios países. En China, se construye la planta de termovalorización más grande del mundo y se planea construir 300 más en los próximos años.

Las plantas de termovalorización son una solución complementaria para el manejo de los residuos, ofreciendo hoy por hoy una solución razonable para Europa y varias partes del mundo por los beneficios energéticos que trae consigo.

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