Los increíbles beneficios de la lactancia materna

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Dr. Mercola*

Estados Unidos, 29 de diciembre, 2018.- Contrario a lo que las empresas de fórmulas infantiles quieren que hacerle creer, cuando se trata de proteger la salud de su bebé y promover un desarrollo saludable a largo plazo, las fórmulas infantiles no pueden reemplazar a la leche materna. De hecho, la lactancia materna tiene una larga lista de beneficios de por vida, no sólo para el bebé, sino también para la madre.

Si tomamos en consideración que los bebés se han desarrollado exitosamente con la leche materna desde los inicios de la humanidad, es lógico pensar que la leche materna es un alimento ideal en todos los sentidos, ya que le proporciona todo lo que necesita a un bebé en crecimiento.

La ciencia moderna confirma esta lógica, y espero que más mujeres comiencen a reevaluar su elección de sustituir la lactancia materna por fórmulas infantiles.

Incluso, la lactancia puede proporcionar beneficios que van más allá de la nutrición
La lactancia materna ayuda a expandir el paladar del niño y permite que su cavidad oral se desarrolle adecuadamente, lo que podría prevenir trastornos respiratorios, como los ronquidos y la apnea del sueño, así como todos los riesgos relacionados con estos trastornos del sueño.

Como señaló el artículo destacado en The Stranger: «El calostro, el líquido dorado espeso que sale por primera vez de los senos de una mujer después de dar a luz… está diseñado para ser bajo en grasa, pero alto en carbohidratos y proteínas, lo que puede facilitar y acelerar su digestión…

La leche materna madura, que, por lo general, se produce unos cuantos días después de que una mujer ha dado a luz, contiene entre un 3 y 5% de grasa, al igual que una impresionante lista de minerales y vitaminas como, sodio, potasio, calcio, magnesio, fósforo y vitaminas A, C y E. Los ácidos grasos de cadena larga como DHA (grasa omega-3) y AA (grasa omega-6) —son críticas para el desarrollo cerebral y del sistema nervioso— son abundantes en la leche materna.

La lactosa es el principal carbohidrato presente en la leche materna, que aporta grandes cantidades de calorías y energía para estimular el constante crecimiento de los bebés… También contiene otros azúcares, incluyendo 150 oligosacáridos… cadenas complejas de azúcares exclusivas de la leche humana… Estos oligosacáridos no pueden ser digeridos por los bebés, sino que están destinados a alimentar las bacterias de su sistema digestivo.

Y con respecto a las bacterias, la leche materna contiene grandes cantidades… similar al yogur, kéfir y pepinillos fermentados de forma natural, que ayudan a que nuestros sistemas digestivos funcionen correctamente».

Además de bacterias saludables, la leche materna también contiene cantidades abundantes de factores de crecimiento de nutrientes para sustentar el desarrollo de bacterias beneficiosas, junto con componentes que pueden inhibir el crecimiento de levaduras y bacterias dañinas.

Por lo tanto, la leche materna realmente «prepara» el intestino de un bebé y promueve el proceso de colonización de un microbioma saludable. Ahora sabemos que es fundamental para la salud a corto y largo plazo. El colesterol es otro nutriente importante, presente en la leche materna, que no contienen las fórmulas infantiles, el cual proporciona otros componentes esenciales para la formación de tejidos nerviosos sanos.

La leche materna puede promover un estado inmunológico natural
Como indica el artículo presentado, «no muchas personas conocen esta increíble característica de la leche materna; es decir, que cambia diariamente en función de las señales del bebé».

De hecho, la leche materna es muy superior a las fórmulas no sólo por su contenido de vitaminas, minerales, proteínas y grasas. Para empezar, la leche materna también contiene anticuerpos o moléculas inmunológicas, que le brindan al bebé un estado inmunológico natural contra enfermedades a las que la madre es inmune.

Esta es la razón por la que los bebés amamantados tienden a padecer mucha menor cantidad de resfriados que los bebés alimentados con fórmula. Además, los bebés amamantados también presentan menos infecciones auditivas, respiratorias, estomacales e intestinales que sus contrapartes alimentadas con fórmula.

Lo que quizás es aún más notable es que, cuando un recién nacido se encuentra expuesto a un germen lo transfiere a la madre mientras es alimentado.

Entonces, la madre produce anticuerpos contra ese germen en particular y los transfiere de nuevo al bebé en la siguiente alimentación, lo cual podría acelerar el proceso de recuperación y promover un estado inmunológico futuro contra el organismo, en caso de enfrentarlo nuevamente.

La leche materna también contiene factores de crecimiento que pueden mejorar significativamente el desarrollo intestinal y cerebral del bebé, e incluso pueden ayudar a mejorar su percepción emocional y desarrollo social. Asimismo, pueden ayudar a prevenir la obesidad en el futuro y proteger contra enfermedades como la diabetes tipo 2.

Las variaciones en la leche materna están relacionadas con las diferencias en la obesidad infantil
Las investigaciones previas han demostrado que los hijos de madres con obesidad podrían tener un mayor riesgo de obesidad en sus años futuros, pero las investigaciones recientes sugieren que la composición de la leche materna podría ser un factor mucho más significativo vinculado a los oligosacáridos que mencioné anteriormente.

Este estudio, en el que participaron veinticinco parejas de madres y bebés, descubrió que el desarrollo infantil y obesidad estaban relacionados con variaciones en los carbohidratos complejos (oligosacáridos de la leche) en la leche materna.

A los 6 meses de edad, los niños cuya leche materna contenía niveles más elevados de dos oligosacáridos en particular, aumentaron alrededor de 1 libra más de grasa corporal, en comparación con los que tenían niveles más bajos.

Otros oligosacáridos han demostrado proteger contra la obesidad a los 6 meses de edad, y un oligosacárido en particular estuvo relacionado con la disminución de 1 libra de masa grasa.

Según los autores de este estudio, la composición individual de la leche materna fue más predictiva de obesidad infantil que la obesidad materna y el aumento de peso durante el embarazo.

Los oligosacáridos son carbohidratos complejos exclusivos de la leche materna, y su función principal, además de proporcionar energía para un rápido crecimiento, es alimentar a las bacterias en el tracto digestivo del bebé, y numerosos estudios han demostrado que la composición del microbioma intestinal puede influir significativamente en su peso.

Debe tomar en consideración que los oligosacáridos son exclusivos de la leche materna y no se encuentran en la fórmula infantil. Los azúcares en la leche materna y las fórmulas infantiles no son iguales. Por lo general, las fórmulas para bebés contienen jarabe de maíz y azúcar refinada procesados como sus principales ingredientes, los cuales son altos en fructosa.

De hecho, muchas fórmulas infantiles contienen tanta cantidad de azúcar como una lata de soda. La fructosa no proporciona ninguno de los beneficios de la lactosa y tiene una larga lista de efectos metabólicos adversos.

Existe una gran cantidad de pruebas que indican que, hoy en día la fructosa se encuentra añadida en prácticamente todos los alimentos procesados de los supermercados, incluyendo a las fórmulas infantiles, que en gran parte son responsables del incremento en las tasas de obesidad y diabetes tipo 2. La investigación, publicada en la revista Diabetes Cares, demuestra cómo los bebés alimentados con fórmula tienen mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 durante la adolescencia.

La leche materna podría ayudar a proteger a los bebés prematuros contra la ceguera
La leche materna podría ser importante en particular para los bebés prematuros. La retinopatía del prematuro (ROP) es una enfermedad ocular que puede generar ceguera en el 10% de los casos graves. Más de la mitad de los bebés prematuros nacidos antes de las 30 semanas de gestación puede ser afectada, y cada año, hasta 50,000 niños desarrollan ceguera a nivel mundial. Un análisis reciente sugiere que esta cifra podría disminuir en más del 50% si todos los bebés prematuros fueran alimentados con leche materna.

El análisis examinó cinco estudios publicados entre 2001 y 2013, y encontró que los bebés nacidos prematuramente que recibieron la leche de su madre tenían un riesgo de 46 a 90% menor de desarrollar ROP. La amplia brecha se debió a las variaciones en la cantidad de leche que recibieron y la gravedad del padecimiento. Según informó la red de radio NPR: «Los bebés que recibieron exclusivamente leche materna tuvieron una probabilidad 89% menor de ROP grave, en comparación con los bebés que recibieron cualquier fórmula.

Los bebés que obtuvieron una mezcla de leche materna y fórmula manifestaron alrededor de la mitad de las probabilidades de desarrollar ROP grave, en comparación con los bebés que recibieron exclusivamente fórmula. El análisis incluyó un estudio más amplio y antiguo que no había descubierto una disminución en el riesgo de ROP al suministrar leche materna, pero la mayoría de los bebés de ese estudio habían recibido menos de 20% de leche materna».

La leche materna también ha demostrado disminuir la probabilidad de otras complicaciones relacionadas con el parto prematuro, como:

  • Enterocolitis necrotizante (enfermedad gastrointestinal grave)
  • Infecciones sanguíneas
  • Enfermedades pulmonares

¿Cómo podría la lactancia materna beneficiar a la madre?
En el corto plazo, la lactancia ayuda a una mujer a perder el «peso del bebé» adicional, que aumentó durante el embarazo. Por sí sola debería ser motivo suficiente para que muchas mujeres amamantaran, pero ese no es el único beneficio.

Por ejemplo, las investigaciones recientes sugieren que la lactancia materna podría disminuir el riesgo futuro de enfermedad cardiovascular en una mujer.

Desde 1985, se registraron factores de riesgo cardiovasculares en 846 mujeres. Veinte años después, las mujeres fueron sometidas a una ecografía para medir el grosor de sus arterias carótidas. Las arterias más gruesas pueden ser un factor de riesgo para las enfermedades cardiacas. Como informó el diario The New York Times: «Después de controlar muchos otros factores de riesgo, como la raza, presión arterial, BMI, edad y niveles de colesterol, descubrieron que cuando una mujer amamantaba menos tiempo, más gruesas eran sus arterias carótidas.

Además, casi el 17% de las mujeres que amamantaron durante un mes o menos presentaron placas ateroscleróticas, en comparación con menos del 11% de las mujeres que amamantaron durante 10 meses o más.

El embarazo ocasiona que el sistema cardiovascular haga mayor esfuerzo, ya que puede elevar el riesgo de enfermedad cardiovascular, de igual manera, los autores sugieren que la lactancia podría ayudar a restaurar los sistemas fisiológicos maternos a un estado previo al embarazo».

Otros estudios también han demostrado los beneficios de lactancia materna en la madre, por ejemplo:

  • Mejora el comportamiento materno a través de liberar una mayor cantidad de oxitocina, la hormona conocida como la «hormona del amor» u «hormona del vínculo»
  • Actúa como un factor natural de control de natalidad, ya que suprime la ovulación, lo que puede disminuir la probabilidad de embarazo
  • Disminuye la necesidad de insulina de las madres con diabetes, ya que la lactancia puede reducir los niveles de glucosa de forma natural
  • Disminuye el riesgo de diabetes de por vida en las mujeres con diabetes gestacional.
  • En un estudio reciente, el riesgo de conversión de diabetes gestacional a diabetes tipo 2 en una mujer estuvo inversamente relacionado con la intensidad y duración de la lactancia materna
  • Reduce el riesgo de cáncer de mama, endometrio y ovarios, incluyendo a los tumores con receptores hormonales negativos, que son una forma muy agresiva de cáncer de mama
  • Disminuye el riesgo de síndrome metabólico

Las nuevas mamás necesitan recibir más apoyo
Los hospitales también deben hacer un mejor trabajo en promover la lactancia materna y apoyar a las mujeres que desean amamantar y pueden tener dificultades. Aunque por diversas razones, algunas mujeres no pueden amamantar, la mayoría sí puede hacerlo. Muchas de las veces, simplemente necesitan un poco de orientación y apoyo.

Como señaló un artículo reciente de CNN, sólo el 14% de los bebés nacidos en los Estados Unidos nace en hospitales que proporcionan asistencia para la lactancia materna, de acuerdo con el estándar global que, entre otros, incluye la enseñanza de técnicas para proveer cuidados y captar las señales de alimentación, así como permitir que el padre y el bebé permanezcan en la misma habitación mientras la madre amamanta al bebé de forma continua.

Quizás lo que es aún más flagrante es que la mayoría de los hospitales insisten en administrar fórmulas infantiles a los bebés amamantados, a veces, en contra de los deseos de la madre, lo que podría dificultar más la lactancia materna.

Como sociedad (y en especial, con respecto a los empleadores), realmente necesitamos proporcionarles a las nuevas mamás el apoyo y medios para amamantar a los bebés. En algunos casos, es cuestión de conocer sus derechos. De acuerdo con la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, las madres que amamantan y trabajan tienen derecho a:

  • Tiempos de descanso razonables para extraer la leche materna durante su jornada laboral, hasta un año después del nacimiento de su hijo
  • Un lugar privado, que no sea un baño, para bombear la leche

¿Necesita ayuda en el tema de lactancia materna?
La mayoría de las mujeres pueden producir un suministro adecuado de leche y amamantar de forma exitosa. Un típico error sería pensar que no produce suficiente leche. Es importante saber de qué cuanto más amamante a un bebé, más leche producirá.

Esta es la razón por la que suplementar con fórmula podría ser perjudicial para el suministro de leche. Las madres que amamantan también necesitan beber mucha agua y llevar una alimentación óptima. Las primeras semanas y meses son cruciales durante el proceso.

Debe comenzar a amamantar lo más pronto posible después del nacimiento, ya que ese es el momento cuando es muy fuerte el instinto de succión del bebé, lo que le proporcionará la mejor oportunidad de éxito.

La primera leche producida se llama calostro, un líquido espeso de color amarillo dorado que es muy ligero para el estómago del bebé y está cargado de anticuerpos beneficiosos. Conforme el bebé continúa alimentándose, la leche puede cambiar gradualmente de color y consistencia de espesa y amarilla a más delgada con un tono blanco azulado.

Los recién nacidos necesitan ser amamantados al menos una vez cada dos horas, durante alrededor de 15 minutos en cada lado, pero la mayoría no se apega a ningún tipo de horario estricto y podría variar la duración de la alimentación. Esta lactancia frecuente es la que estimula a los senos a producir cada vez mayor cantidad de leche y así satisfacer la demanda.

Posiblemente deba comenzar a planificar como tener una lactancia materna exitosa antes de que nazca su bebé al tomar clases durante su embarazo. La Liga de la Leche es un excelente recurso para solicitar ayuda, ya sea que desee prepararse de antemano o si tiene problemas para amamantar una vez que nazca su bebé.

También debe averiguar si el hospital que ha elegido ofrece clases de lactancia materna y cuenta con asesores de lactancia que puedan ayudarle. Si no es así, es posible que deba seleccionar un hospital que le proporcione mayor apoyo.

Alternativas más saludables, en vez de las fórmulas infantiles
Le insto a hacer todo lo posible por darle exclusivamente leche de pecho a su bebé durante al menos los primeros seis meses; si es posible, durante más tiempo. Este es uno de los mejores regalos que podría brindarle a su hijo y sus beneficios serán de por vida. Si no puede amamantarlo, o ha adoptado a su recién nacido, podría considerar utilizar leche materna donada.

Por desgracia, la leche materna de bancos de leche humana ahora disponible en los Estados Unidos, tiene un importante inconveniente. Esta leche ha sido pasteurizada, lo que significa que muchos de los elementos esenciales para desarrollar el sistema inmunológico fueron diezmados durante el proceso de pasteurización y su bebé no podrá recibir este apoyo esencial cuando más lo necesita.

Entonces, aunque los bancos de leche humana son una idea maravillosa, la triste realidad es que la leche obtenida —asumiendo que está pasteurizada, ya que es el proceso estándar en la mayoría de los bancos de leche— tiene una calidad muy inferior a la leche materna que no está pasteurizada.

Una alternativa podría ser colaborar con un médico o pediatra que esté dispuesto a ayudarle a encontrar una donante que proporcione leche segura y que participe en un proceso de análisis para garantizar la seguridad de la leche.

Si no puede amamantar ni encuentra una fuente segura de leche materna, su siguiente mejor opción es elaborar su propia fórmula para bebés. Posiblemente encuentre otras opciones para hacer una formula casera, creada por la Fundación Weston Price, que considero saludable.

Por favor, evite las fórmulas infantiles comerciales tanto como le sea posible ya que tienen un alto contenido de azúcar refinada, lo cual no promueve la salud óptima y puede sentar la base de antojos de azúcar en los niños.

En definitiva, debe evitar las fórmulas infantiles a base de soya, ya que podrían estar cargadas con niveles peligrosamente altos de elementos tóxicos, como el manganeso y aluminio. La fórmula a base de soya es una de las peores opciones de alimentos comerciales que podría proporcionarle a su bebé.

No obstante, incluso se ha descubierto que las fórmulas infantiles a base de leche podrían estar contaminadas con aditivos químicos (incluyendo a las que portan la etiqueta «orgánica»), por lo que es mejor evitarlas.

* Joseph Mercola es un ameritado médico norteamericano que promueve los tratamientos alternativos para alcanzar la salud. Sus artículos diarios se traducen a varios idiomas y cuenta copn miles de seguidores en el mundo.

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