Escrito por Dr. Joseph Mercola* Datos comprobados

Para las personas que aprecian la sazón tan única que la cúrcuma ofrece, descubrir que su ingrediente activo, conocido como curcumina, ofrece una gran cantidad de extraordinarios beneficios para la salud es una sorpresa placentera.

Uno de los beneficios descubierto recientemente se reveló en un estudio en el que los científicos pusieron este poderoso compuesto a prueba para encontrar sus efectos en pacientes con insuficiencia cardíaca.

La insuficiencia cardíaca, experimentada por casi 6 millones de personas en los Estados Unidos, debilita al corazón y daña su capacidad para bombear la cantidad suficiente de oxígeno. Los pacientes pierden su capacidad de participar en ciertas actividades y hacer ejercicio, lo cual puede ser un cambio drástico en su estilo de vida.

La insuficiencia cardíaca también se describe como crónica, progresiva e incurable, aunque un cambio en el estilo de vida, como llevar una alimentación balanceada y saludable, así como realizar ejercicio con frecuencia, puede disminuir los sentimientos de fatiga y mejorar su estado de ánimo lo suficiente como para ayudar a estas personas a retomar sus vidas de la mejor manera posible.

La investigación publicada en el Journal of Applied Physiology informa que la curcumina puede ayudar a los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica al incrementar aspectos como la fuerza del músculo esquelético, resistencia física y capacidad de ejercitarse.

Aunque este ensayo se haya realizado en ratones, los científicos tienen la esperanza de que su investigación se pueda traducir a pacientes humanos dentro de un entorno clínico.

La cúrcuma se encuentra en la misma familia botánica que el jengibre, otra especia poderosa con compuestos que han probado ser favorables para la salud. Con esto en mente, el Dr. Lie Gao, el autor de dicho estudio y profesor asistente de fisiología celular e integrativa en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska (Unmac), señala que: “Este estudio mostró una importante prueba sobre este concepto. Algunos alimentos y especias, como el brócoli y la cúrcuma, contienen una gran cantidad de compuestos antioxidantes.

El consumo de estos alimentos o especias puede mejorar la salud de los músculos esqueléticos. Este tipo de compuestos pueden ser beneficiosos para los pacientes con una constante insuficiencia cardíaca que tienen una capacidad limitada para hacer ejercicio”.

Lo interesante es que en estudios previos se proponía que destinar antioxidantes al músculo esquelético podría ser ventajoso para los pacientes con insuficiencia cardíaca, pero Gao afirma que no es posible usar la curcumina en los humanos debido a que se requiere de cantidades enormes.

Enseguida, Gao sugiere que “otros antioxidantes” como el dimetilfumarato, un fármaco muy popular para el tratamiento de la esclerosis múltiple, podrían usarse por los beneficios que ofrecen para salud. Dicho esto, la curcumina es uno de los cientos de nutrientes de origen vegetal, que van desde las zanahorias hasta el tabaco, que se usan en exceso como fuente para la fabricación de productos farmacéuticos.

Curcumina: picante, natural y sanadora
La curcumina, tomada de la raíz de la cúrcuma, es el pigmento que le da al curry su tono amarillo brillante. Esto explica por qué la cúrcuma es un ingrediente que se usa para complementar y dar color a las verduras salteadas, arroz, huevos revueltos y verduras escalfadas como la kale y las acelgas.

De acuerdo con una publicación de The Guardian, en años recientes, las búsquedas en línea sobre esta especia que parece tener un “culto de seguidores”, han aumentado de manera exponencial. En la actualidad, este ingrediente aparece en alimentos como batidos y el popular “latte de cúrcuma”, conocido como leche dorada, que es una mezcla potente de polvo de cúrcuma orgánica y leche o aceite de coco virgen.

A esta bebida en ocasiones se le añade vainilla, miel pura o estevia, una rodaja de jengibre o vara de canela y, algunas veces, una pizca de pimienta negra o blanca. También se le puede añadir un poco de ghee para calmar el dolor de garganta. De hecho, en un estudio en el que la “combinación curcuminoide y piperina” abordó los síntomas del síndrome metabólico en 117 participantes que tenían tanto estrés oxidativo como inflamación, se verificó el uso de la pimienta negra en la leche dorada.

De acuerdo con el ensayo controlado de manera aleatoria y el meta análisis actualizado, los estados de oxidación e inflamación mostraron una mejoría significativa, incluso con el uso a corto plazo de suplementos con curcumina. Por algo en la India a la cúrcuma se la conoce como el “condimento de la vida”. La leche dorada se está volviendo cada vez más popular no sólo como una bebida agradable y cálida para las noches frescas de otoño, sino también como un apoyo para dormir para aquellos que tienen problemas de insomnio. Además, la curcumina se ha identificado como una sustancia segura, efectiva y natural.

En una enorme cantidad de estudios se señalan las propiedades antiinflamatorias de la curcumina (Curcuma longa) y revelan que hay más de 160 rutas fisiológicas y de señalización celular, que influyen de manera positiva en las afecciones artríticas, cáncer, obesidad, enfermedad inflamatoria intestinal y, de acuerdo a estudios más recientes, en el síndrome metabólico y demencia.

Estudios revelan el increíble poder que la curcumina ejerce en el cerebro
En otro estudio de mediados de 2018, los científicos de Texas A&M intentaron aliviar a los pacientes con síndrome de la Guerra del Golfo (GWI), que se caracteriza por una “neurogénesis sustancialmente menor, inflamación crónica leve, aumento en el estrés oxidativo y disfunción mitocondrial en el hipocampo”.

En este estudio probado en animales, las ratas con GWI que fueron tratadas con curcumina (CUR) mantuvieron un mejor funcionamiento de la memoria y estado de ánimo. Además: “Las mejorías en la neurogénesis, reducción en la inflamación y estrés oxidativo, junto con la respiración mitocondrial normalizada, pueden ser la base de un mejor funcionamiento de la memoria y estado de ánimo mediado por el tratamiento con CUR”.

Los científicos explicaron que su decisión de usar curcumina se debió a su bien conocida capacidad de influir de manera positiva en varios aspectos de la salud cerebral. Las ratas en el estudio fueron expuestas a dosis leves de Deet, o N-dietil-m-toluamida, que es un popular repelente de insectos, así como otros químicos relacionados con el GWI, como el bromuro de piridostigmina y la permetrina. Además, fueron sometidas a una restricción de dichas sustancias durante cinco minutos diarios por un período de 28 días.

En información más reciente, otro estudio demostró que el dolor neuropático crónico, así como el deterioro cognitivo que lo acompaña, puede abordarse por medio de la aplicación nociceptiva (reducción de los estímulos dolorosos) y neuroprotectora de la curcumina, que se demostró en ratas de laboratorio que habían sido expuestas a veneno de cobra.

Lo interesante fue que las ratas mostraron mejoras en el aprendizaje espacial y en los problemas de memoria, así como un incremento en las actividades de exploración debido a la capacidad de la curcumina para revertir el daño de las neuronas y sinapsis del hipocampo. Los científicos concluyeron que la curcumina puede “aliviar el dolor, mejorar el aprendizaje espacial y los problemas de memoria, así como tratar las deficiencias cognitivas provocadas por el dolor neuropático crónico”.

Mejoras en el estado de ánimo y memoria, a través de la curcumina
Las propiedades inflamatorias y antioxidantes de la curcumina para mejorar la memoria y estado de ánimo se confirmaron de nuevo cuando la Ucla publicó en el American Journal of Geriatric Psychology los resultados de un ensayo doble ciego y controlado por placebo, que duró 18 meses. En este ensayo se analizó que tomar dos veces al día 90 miligramos (mg) de una forma biodisponible de curcumina, “resultó en beneficios relevantes para la memoria y atención” en personas que sufrían de una leve pérdida de memoria.

La curcumina ofrece una explicación de por qué las personas de edad avanzada en la India, cuya alimentación por lo general incluye cantidades generosas de alimentos que contienen curcumina, muestran tanto una menor probabilidad de padecer Alzheimer como una mayor agilidad mental. Además, “los resultados del estudio sugieren que tomar curcumina por este medio, que en general es seguro, podría proporcionar beneficios cognitivos relevantes a lo largo de los años”.

Gary Small, director del Instituto de Neurociencia y Comportamiento Humano de la Universidad de Semel y autor principal del estudio, señala que, si bien los mecanismos detrás de los beneficios cerebrales de la curcumina aún no se conocen de manera definitiva, puede que encuentren su origen en el efecto inhibidor que la curcumina ofrece para la inflamación cerebral, el cual se ha relacionado tanto en casos de depresión grave como de Alzheimer.

En el estudio participaron 40 personas, incluyendo personas sanas sin demencia y aquellas con las “placas y enredos microscópicos” típicos del Alzheimer, entre los 51 y 84 años.

Los científicos realizaron evaluaciones cognitivas estandarizadas, tanto al inicio del estudio como cada 6 meses, y se verificaron los niveles de curcumina en la sangre de los participantes después de 18 meses. Además: “Tanto al inicio del estudio como después de 18 meses, treinta de los voluntarios se sometieron a tomografías por emisión de positrones, o exploración por TEP, para determinar sus niveles de proteína amiloidea y tau en el cerebro.

Las personas que consumieron curcumina experimentaron mejoras significativas en su memoria y capacidad de atención, mientras que los participantes que recibieron placebos no mejoraron… En las pruebas de memoria, las personas que consumieron curcumina mejoraron en un 28% a lo largo de los 18 meses.

Dichos participantes también tuvieron leves mejoras en el estado de ánimo, y sus tomografías cerebrales mostraron una reducción significativa de señales amiloideas y tau en la amígdala e hipotálamo en comparación con aquellos que tomaron placebos”. La amígdala e hipotálamo de los participantes (es decir, regiones del cerebro que controlan varias funciones de las emociones y de la memoria, las cuales tuvieron una influencia positiva por parte de la curcumina), se definieron como áreas críticas del cerebro.

La curcumina actúa como apoyo para el daño provocado por derrames cerebrales
En otro estudio, presentado en una Conferencia Internacional de Derrames Cerebrales de la Asociación Americana del Corazón (AHA), descubrió la capacidad que la curcumina tiene para reparar el daño causado por los derrames cerebrales.

A éstos últimos también se les conoce como “ataques cerebrales” cuando un coágulo de sangre bloquea una arteria o vaso sanguíneo, lo cual interrumpe el flujo sanguíneo y provoca que cierta cantidad de células cerebrales mueran. En ocasiones, esto también llega a provocar un daño cerebral e incluso la muerte. Los síntomas de un derrame cerebral incluyen problemas para caminar debido a una pérdida de equilibrio, un dolor de cabeza repentino y severo, dificultad para ver, debilidad (a menudo sólo en un lado del cuerpo) y una sensación de confusión repentina. Es crucial saber que si su cerebro permanece mucho tiempo sin oxígeno, aumentará su riesgo de sufrir daños permanentes.

La intervención actual y más común en víctimas de derrames cerebrales es un medicamento, conocido como “trombolítico”, que es un elemento sintético diferente al híbrido de la curcumina conocido como CNB-001, el cual repara el daño sostenido a nivel molecular por la falta de oxígeno.

Además de cruzar la barrera hematoencefálica, el CNB-001 funciona al ejercer su influencia en el mecanismo responsable de la regeneración de las células cerebrales y ofrece a las futuras víctimas de derrames cerebrales una nueva esperanza para una recuperación más completa.

Este es un ejemplo específico de un caso en que un medicamento puede salvarle la vida y prevenir las frecuentes y devastadoras consecuencias de un derrame cerebral. Por cierto, la intervención médica es crucial para ayudar a prevenir este tipo de daño por derrames, pero debe obtenerse dentro de los primeros 60 minutos.

La curcumina puede ayudarle a prevenir el cáncer
La curcumina ha sido identificada como uno de los agentes quimiopreventivos y anticancerígenos más poderosos. Además, es reconocida por sus enormes propiedades farmacológicas y efectos inhibidores en las enzimas que se encargan de la metabolización, de acuerdo con PubChem, en donde también se hace una observación sobre sus cualidades para la curación de heridas y efectos antimicrobianos: “La curcumina evita la formación de especies reactivas de oxígeno, posee propiedades antiinflamatorias como resultado de la inhibición de las ciclooxigenasas (COX) y otras enzimas involucradas en la inflamación e interrumpe la transducción de las señales celulares por medio de varios mecanismos, incluyendo la inhibición de la proteína quinasa C.

Puede que estos efectos desempeñen un papel en las propiedades antineoplásicas de este agente, que incluyen inhibir la proliferación de células tumorales, al igual que suprimir la carcinogénesis inducida químicamente y el crecimiento de tumores en animales con cáncer que fueron estudiados en laboratorios”.

Este mismo estudio demuestra que la curcumina es capaz de suprimir la proliferación del cáncer y la apoptosis (muerte celular programada), actuando así como un agente quimiopreventivo en los cánceres de piel, colon y estómago. En otros estudios que usaron animales como sujetos de investigación también mencionan a los cánceres de mama, vejiga, cerebro, esófago, riñón, hígado, pulmón, páncreas, próstata y más.

Los elementos activos en la curcumina atacan el cáncer de manera significativa y no afectan para nada a las células sanas. Con el objetivo de usarse para intervenir en esta enfermedad, aunque la cúrcuma esté disponible en polvo, esta presentación contiene una muy pequeña cantidad de los compuestos activos en la curcumina, que equivale a alrededor de un 3% de concentración de curcumina.

De acuerdo con un estudio de 2013, ya que la curcumina no se absorbe correctamente a través de su tracto gastrointestinal, es más efectivo usar un extracto de curcumina biodisponible de alta calidad. Una dosis común contra el cáncer es poco menos de 1 cucharadita de extracto de curcumina durante tres o cuatro veces al día.

* Joseph Mercola es un ameritado médico norteamericano que promueve los tratamientos alternativos para la salud. Sus artículos diarios se traducen a varios idiomas y cuenta con miles de seguidores en todo el mundo.

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