Es posible que la pandemia tenga un lado positivo

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Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola
Datos comprobados

Estados Unidos, 26 de julio de 2020.- Durante la pandemia de Covid-19, se han planteado preocupaciones legítimas de que el distanciamiento social, problemas financieros, cuarentenas y el miedo por contraer el virus, podrían conducir a una próxima crisis de salud mental. Aunque esto todavía es una realidad potencial, los tiempos difíciles ponen de manifiesto lo mejor y lo peor de las personas, y hay algunas pruebas de que podría haber un lado positivo en la pandemia, en forma de mayor resiliencia y fortaleza.

En lugar de aumentar los sentimientos de soledad, al menos un estudio descubrió que las circunstancias únicas que rodearon la pandemia, incluyendo las medidas de permanecer en casa, aumentaron los sentimientos de apoyo social entre las personas encuestadas.

Mayor resiliencia y apoyo social durante la pandemia
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Florida State University (FSU) encuestaron a 2,230 personas para evaluar la trayectoria de la soledad por el Covid-19. Aunque esperaba que aumentaran los niveles de soledad, esto no fue lo que reveló el estudio.

La soledad se evaluó antes del brote, en enero, a principios de febrero de 2020 y a finales de marzo, cuando Estados Unidos recién comenzaba su campaña “Slow the Spread“, y de nuevo a finales de abril, cuando la mayoría de los estados habían promulgado las órdenes de permanecer en casa.

“Contrariamente a lo esperado, no hubo cambios significativos en el nivel medio de la soledad en las tres evaluaciones”, escribieron los investigadores, y el estudio sugiere que las personas han encontrado formas creativas de mantenerse conectados, y tal vez ahora, durante la pandemia llaman a sus amigos y familiares con más frecuencia.

En lugar de encontrar que los encuestados se sentían cada vez más solos a medida que avanzaba la pandemia, informaron un mayor apoyo por parte de los demás. Hubo algunas diferencias por la edad, y los adultos mayores informaron menos soledad en general, aunque durante la fase aguda del brote si hubo un aumento en los niveles de soledad.

Esto se estabilizó después de que se emitieron las órdenes de permanecer en casa. Otras poblaciones vulnerables, incluyendo las que viven solas o con al menos una afección de salud crónica, tenían niveles más altos de soledad al comienzo del estudio, pero los niveles no aumentaron con las medidas de distanciamiento social.

“A pesar de que pudiera existir algún impacto perjudicial en las personas vulnerables, en la muestra actual, no hubo un gran aumento de la soledad, sino una notable resiliencia en respuesta al Covid-19”, explicaron los investigadores.

“Existe mucha preocupación en torno a que la soledad aumente de forma dramática debido a las pautas y restricciones de distanciamiento social”, dijo en un comunicado de prensa la autora principal del estudio, Martina Luchetti, profesora asistente de la Facultad de Medicina.

“De forma contraria a este miedo, encontramos que la soledad general no aumentó. En cambio, las personas se sienten más apoyadas ahora, que antes de la pandemia. Incluso aunque estuvieran aisladas de forma física, la sensación de tener un mayor apoyo social y de estar juntos en esto, puede ayudar a limitar el aumento de la soledad”.

Otra investigación ha dado pistas sobre los altos niveles de estrés
Aunque es posible que los tiempos difíciles puedan generar una nueva capacidad de recuperación en muchas personas, otra investigación revela que las personas en Estados Unidos tienen niveles altos de estrés en medio de la pandemia.

Por ejemplo, la encuesta Stress in America 2020 de la American Psychological Association, publicada en mayo de 2020 y realizada en asociación con The Harris Poll, encontró que los altos niveles de estrés relacionados con el coronavirus son “la nueva normalidad” para los padres, mientras que las personas de color y los adultos blancos tenían la misma probabilidad de reportar que la pandemia causaba importantes estresores en su vida, en particular, en relación con el temor a contraer el Covid-19 y tener acceso a necesidades básicas y servicios de atención médica.

Una encuesta realizada por la American Psychiatric Association en marzo de 2020 reveló que el 36% de las personas en Estados Unidos sentía que el coronavirus tenía un grave impacto en su salud mental, mientras que el 59% sentía que afecta de forma seria su vida cotidiana.

Incluso, un mínimo incremento en los noveles de soledad hace la diferencia
Al respecto, incluso los cambios leves en la percepción de la soledad podrían tener un impacto en la salud pública. Ya que la soledad podría afectar lo equivalente a fumar 15 cigarros al día y aumentar el riesgo de muerte prematura. La soledad se relacionó con un riesgo de demencia que aumentó en un 40% durante un período de estudio de 10 años. Antes de la pandemia se realizó una encuesta a 20,000 adultos en Estados Unidos, donde el 46% dijo que, a veces o siempre, se sentían solos.

“Durante la pandemia de coronavirus, puede ser muy difícil reconectarse con otros debido a las restricciones en las reuniones sociales en persona”, dice Luchetti. “Incluso estos sentimientos transitorios de soledad pueden tener un efecto negativo en la salud, lo que significa que podría haber consecuencias indeseadas y peligrosas si la soledad aumenta en respuesta a las medidas restrictivas tomadas como resultado de la pandemia”.

Aunque parece contradictorio que la pandemia haya causado aumentos en el apoyo social percibido, es posible que la experiencia global se haya unificado. “Solo saber que no está solo y que todos pasan por las mismas restricciones y dificultades puede ser suficiente en el corto plazo para mantener a raya los sentimientos de soledad”, es lo que dijo en un comunicado de prensa Angelina Sutin, profesora de ciencias de la conducta y medicina social de la FSU y autora principal del estudio presentado.

Cómo convertirse en una persona “antifrágil” durante la pandemia
Es importante tener en cuenta que existen varias formas de tomar ventaja de un momento difícil como una pandemia y así volverse cada vez más resiliente o, como dice Siim Land, a quien entrevisté hace poco. Su último libro, “Stronger by Stress: Adapt to Beneficial Stressors to Improve Your Health and Strengthen the Body“, revisa los conceptos importantes de la hormesis y antifragilidad.

“Una parte de la razón por la que escribí el libro fue para ayudar a las personas a ser más resilientes y más robustas, ya que el mundo en el que vivimos está lleno de desafíos impredecibles”, dice Land. “Las pandemias y los virus son parte de ellos, pero también existen otros peligros potenciales como el calentamiento global o las fluctuaciones de temperatura, que son diferentes tipos de desafíos físicos y han sido parte de la condición humana durante siglos.

El humano moderno se ha vuelto más frágil hacia esas cosas y esto demuestra por qué la mayoría de las personas reaccionaron de forma exagerada al coronavirus y se asustan.

El libro estaba destinado a crear personas más resilientes frente a estos desafíos inevitables de la vida, porque en realidad no podemos evitarlos. Es imposible crear una sociedad dentro de una burbuja, donde todo sea perfecto. Todos nos encontramos con diferentes tipos de estresores todo el tiempo”. La alimentación con tiempo limitado es una de las herramientas favoritas de Land porque le permite ser metabólicamente flexible y sensible a la insulina, lo que aumenta su antifragilidad. Sin embargo, también hay otros métodos para ser resiliente a la pandemia.

La resiliencia lo hace más fuerte
La resiliencia es la capacidad de recuperarse muy rápido de las dificultades. Es una fortaleza innata que le permite continuar en tiempos difíciles y es algo que a menudo se encuentra entre los centenarios. A medida que los tiempos cambiaban, estas personas siguieron viviendo, adaptándose y acogiendo las nuevas fases de sus vidas. Esta fortaleza y resiliencia emocional, probablemente es la que ha desempeñado un papel importante en su longevidad, y también es algo que se puede aprovechar durante la pandemia.

Investigadores del Positive Emotions and Psychophysiology (PEP) de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill han investigado qué es lo que hace a las personas felices y resilientes, a pesar de la pandemia. Ellos dicen: “La investigación ha encontrado que las personas resilientes, las que manejan de forma correcta los desafíos de la vida y las que se recuperan muy rápido de los contratiempos, evitan los estados negativos y piensan que todo está bien.

Por el contrario, mientras sienten el estrés, ansiedad, soledad y depresión, los resilientes también sienten amor, gratitud, alegría y esperanza. La investigación de nuestro equipo también ha demostrado que la resiliencia no es un rasgo fijo. Se puede crear. Como un espiral ascendente, la resiliencia aumenta a medida que las personas experimentan estados emocionales positivos más frecuentes”.

Claves para ser una persona resiliente
Después de encuestar a más de 600 adultos en Estados Unidos sobre sus experiencias y comportamientos del día anterior, se revelaron algunas tendencias. Las emociones positivas se relacionaron con el cuidado personal, como participar en un algún pasatiempo, relajarse, hacer ejercicio o participar en actividades espirituales, como oración o meditación.

Esto no es del todo sorprendente, pero un hallazgo importante fue que las personas que se sentían más estresadas, solas o ansiosas se beneficiaban más de estas actividades positivas de autocuidado. Esto reitera lo importante que es tomarse un tiempo para relajarse, en especial, si siente que está a punto de agotarse.

Pasar tiempo interactuando con los demás también generó emociones más positivas y esto fue cierto tanto para las personas introvertidas como para las extrovertidas y fue algo muy beneficioso para las personas que viven solas. Sin embargo, las emociones más positivas se obtuvieron de las interacciones cara a cara, de voz o video, pero los textos, al parecer, no funcionaron. investigadores explicaron:

Lo explicaron así: “Interactuar con otros no parece ayudar mucho cuando no puede ver o escuchar a las personas con las que se está comunicando. Esta fue una llamada de atención para nosotros. Pensamos que los mensajes de texto eran suficientes para satisfacer nuestras necesidades sociales. Pero la evidencia sugiere que esto no es tan valioso como pensábamos. Es mucho más difícil establecer una conexión significativa con alguien por mensaje de texto”.

La navegación pasiva en las redes sociales, como desplazarse por las fuentes, no generó emociones positivas y, en cambio, estaba muy ligada a los sentimientos negativos y a la ansiedad. Por otro lado, hacer el bien a los demás se relacionó con sentimientos positivos, un hallazgo que se ha demostrado en el pasado.

Para resumir sus datos, los investigadores de PEP Lab sugirieron que los medios de comunicación dejen de promocionar la necesidad de “distanciamiento social”, cuando lo que en realidad se necesita es distanciamiento físico combinado con solidaridad social. Para retener y encontrar su capacidad de recuperación durante la pandemia, mejores conexiones es clave y sugirieron los siguientes cinco pasos para ayudarnos unos con otros:

• Minimizar el desplazamiento pasivo a través de las redes sociales
• Aceptar las emociones negativas
• Reconectarse con personas
• Cuidarse
• Ayudar a otros

Para ayudarlo a aceptar y liberar emociones negativas, las Técnicas de libertad emocional (EFT) son otra herramienta recomendada para hacerle frente al Covid-19.

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