A nivel mundial, una de cada cuatro familias tiene un integrante con algún trastorno mental. Desde hace una década, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que para el año 2020, la depresión se convertiría en la segunda causa de discapacidad, por ello las autoridades de salud en México tienen que atender esta condición que puede convertirse en un grave problema de salud pública, señaló la psicóloga por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), María Luisa Rascón Gasca.

Durante el Segundo Encuentro por la Salud Integral, que formó parte del 94 Encuentro de Ciencias, Artes y Humanidades que se llevó a cabo en el Centro de Tlalpan, en la Ciudad de México, la especialista en trastornos mentales alertó que “si tienen un ser querido con un trastorno mental y el cuidador que está cerca no cuenta con las herramientas necesarias para atenderlo (capacitación y especialización), se tiene la posibilidad de que esta persona desarrolle la misma sintomatología que el enfermo, por lo que el problema prácticamente se duplica. Las alteraciones de salud del cuidador van desde sentimientos de carga hasta la opresión constante, además de compartir con el paciente el agobio, agotamiento y desesperanza”.

La Encuesta Nacional de los Hogares, realizada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), es la encargada de recabar información sobre algunos aspectos de la condición emocional de las personas, por ejemplo, nerviosismo, cansancio, depresión o dificultades para concentrarse.

En 2015, la encuesta mostró que en México 49 por ciento de la población dijeron haberse sentido preocupados o nerviosos alguna vez. Por sexo, las mujeres ocupan un porcentaje mayor con el 52.7 por ciento que reportaron sentimiento de preocupación, mientras que en los hombres fue del 46.2 por ciento.

De acuerdo con la encuesta las personas que viven en las urbes comparadas con las que viven en zonas rurales, presentan un mayor porcentaje en el sentimiento de preocupación.

Depresión, condición alarmante
Conforme aumenta la edad, la prevalencia de depresión es mayor. En el grupo de 7 a 14 años de edad, el 11 por ciento se había sentido deprimido; de los 15 a 29 años fue el 22.9 por ciento; en el grupo de 30 a 49 años que ha sufrido depresión fue del 32.4 por ciento, mientras que de los 50 a 64 años fue el 38.3 por ciento y en el grupo de 65 años y más, el 42.9 por ciento reportó depresión.

Con frecuencia, el término depresión es mal utilizado, mencionó Ángeles Vargas Martínez, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (Incnsz).

“La depresión se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa, baja autoestima, trastornos del sueño, apetito, cansancio y falta de concentración la mayor parte del día por un periodo continuo de, al menos, dos semanas.

“La mayoría de las personas que experimentan depresión en México no solicitan ni reciben tratamiento. Las personas que la padecen se sienten menos que los demás, culpables de las cosas negativas, les invade la sensación de que no hay solución a los problemas y pueden surgir deseos de morir o ideas de quitarse la vida”, detalló Vargas Martínez.

El Segundo Encuentro por la Salud Integral fue organizado por la Coordinación de Investigación Científica de la Unam, el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, la Delegación Tlalpan y el Incmnsz. Durante más de 11 horas se realizaron conversatorios sobre trastornos de la conducta alimentaria, adicciones, depresión y protección civil. También se presentaron espectáculos de música, danza y teatro.

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