El premio Nobel de la Paz, uno de los más representativos galardones anuales en el mundo fue otorgado este año a dos luchadores contra la violencia sexual, dieron a conocer esta mañana medios y agencias internacionales de información.

Nadia Murad, una exesclava sexual de Isis, quien tras escapar y pasar por un campo de refugiados ha dado voz a otras víctimas, y Denis Mukwege, médico congoleño de 63 años, quien ha dedicado gran parte de su vida adulta a ayudar a víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo, fueron los galardoinados.

Según el Comité del Nobel se entregó el premio a los galardonados “por sus esfuerzos para terminar con el uso de la violencia sexual como arma durante la guerra y el conflicto armado”.

Ambos fueron galardonados también con el Premio Sajarov que otorga el Parlamento Europeo, indicaron agencias informativas, quienes pidieron juicio político contra Isis.

Murad vivía con su madre y sus 12 hermanos en el pueblo de Kojo, al norte de Irak, cuando el 3 de agosto de 2014 llegaron los soldados del Estado Islámico (Isis). Fue secuestrada y vendida como esclava sexual. La joven logró escapar en noviembre de aquel año, gracias a la ayuda de los vecinos. Acabó en un campo de refugiados de Irak y después se trasladó a Alemania.

El médico Denis Mukwege, de 63 años, ha pasado gran parte de su vida ayudando a las víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo. En 1999 fundó, gracias al apoyo de las organizaciones de ayuda internacional, el hospital de Panzi, en Bukavu, al este del país. Como cirujano jefe de este centro, él y su equipo han intervenido a decenas de miles de mujeres violadas y víctimas de la ablación. “El doctor Mukwege ha condenado repetidamente la impunidad por violaciones masivas y ha criticado al gobierno congoleño y a otros países por no hacer lo suficiente para detener el uso de la violencia sexual contra las mujeres como estrategia y arma de guerra”, describe el Comité Noruego.

“Acepto este premio por vosotras”, dijo Mukwege desde el hospital Panzi, informó el diario local Actualité. “Esto demuestra que vosotras (las mujeres) ya habéis sido reconocidas. Este premio no tendría sentido si no reconociera la lucha de la mujer”, añadió el ginecólogo.

En octubre de 2012 sufrió un atentado en el que murió uno de sus colaboradores, justo un mes después de haber dado un discurso en la ONU en el que pedía a la organización una “condena unánime” contra los grupos rebeldes “responsables de actos de violencia sexual”.

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