De la guerra a la paz: nuevas narrativas del periodismo en Colombia

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Nadya Hernández* | IJNet

Colombia es actualmente un país en transición. Desde la firma del Acuerdo para la Terminación del Conflicto en 2016, el país viene encarando una serie de transformaciones políticas, sociales e institucionales. Y en medio de esta coyuntura el periodismo no ha sido ajeno a los cambios: los desafíos éticos, creativos y editoriales han crecido en los últimos años.

La tradicional reportería de guerra, cuyo énfasis estaba en informar la dureza del conflicto armado interno, ha ido mudando hacia otras esferas. Recientemente, han surgido en el país diferentes ejercicios para comunicar tanto el pasado como el futuro, haciendo uso de nuevos lenguajes y herramientas. Los mensajes, los canales y las audiencias también parecen estar en transición: buscan encontrar y consolidar el nuevo rol del periodismo en esta etapa de la historia.

Las nuevas narrativas
Pero entonces, ¿quiénes están apostando por las nuevas narrativas del periodismo en Colombia? A continuación, presentamos tres proyectos a los que vale la pena seguirlos de cerca:

Proyecto Coca: con el objetivo de aportar a un debate de altura y contar de manera periodística la realidad entorno a los eslabones más débiles en la cadena del narcotráfico, hace 18 meses Pacifista lanzó Proyecto Coca.

Para Andrés Bermúdez, director de esta iniciativa, “la innovación más grande es abordar una realidad social y política que nadie está mirando y con unos actores que están marginados del debate en el país, con la rigurosidad y el enfoque humano que debe tener el periodismo y brindando insumos para que este debate se dé con hechos y no con prejuicios”.

El tema de drogas ilícitas está planteado en el punto 4 del Acuerdo entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Con un enfoque en el periodismo de soluciones, hoy Proyecto Coca se interesa por visibilizar este tema mediante el uso de una amplia gama de formatos digitales y la búsqueda de que las diferentes audiencias entiendan la complejidad de esta realidad y sus posibilidades de transformación.

Rutas del conflicto: este proyecto de periodismo de datos ha logrado mapear la información de las masacres ocurridas en Colombia desde 1982. Su énfasis ha estado en acercar al público a la información obtenida de fuentes académicas, judiciales y reportería, a través de diferentes recursos de visualización de datos.

Como explica en su página web, “Rutas del Conflicto también busca conectar a los usuarios de Internet, la mayoría en las grandes ciudades, con las dinámicas de la guerra que fueron más intensas en las regiones más apartadas del país”. Para ello, sus creadores se han valido de recursos y formatos tan diversos como videos, líneas de tiempo, fotografía, podcast, etc.

4 Ríos: es un proyecto transmedia que narra historias del conflicto armado en Colombia. Mezcla arte y tecnología para acercar a las personas a un código narrativo que va más allá de la información. Para Manuel Tobar, director de 4 Ríos, este “no es un proyecto documental o periodístico estrictamente. Sí hay una investigación que parte de datos y fuentes, pero se aproxima al conflicto desde lo más sensible y estético”.

Desde su inicio en 2014, 4 Ríos se planteó alcanzar su audiencia a través de diferentes medios. Actualmente, presenta sus contendidos mediante una plataforma web, un cómic interactivo que tiene información documental, así como maquetas que cumplen la función de ambientar y exponer algunas escenas de hechos del conflicto, y que además permiten la exploración y se mezclan con realidad aumentada en dispositivos móviles.

Tobar enfatiza: “lo que hace 4 Ríos es tomarse unas licencias artísticas, alejarse de una sola forma de narrar, para emocionar y acoger unas nuevas formas de relacionarse con el público a través de la exploración, el descubrimiento y las múltiples posibilidades de una historia”.

Lo que sigue:
Estos tres proyectos, entre otros, ilustran cómo el periodismo no es ajeno a los momentos históricos. Las apuestas narrativas, editoriales y de contenido al servicio del público logran dar sentido a la realidad y promover espacios de diálogo, memoria histórica e incluso de reconciliación. Lo que sigue es, sin duda, continuar explorando, motivar a las redacciones a tomar riesgos y seguir el nuevo curso de los hechos.

* Nadya Hernández es una periodista colombiana que cuenta con nueve años de experiencia en la cobertura de temas como la construcción de la paz, la democracia y el empoderamiento de actores locales. Además, es becaria del Centro Internacional para Periodistas.

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