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Washington, D. C., 6 de abril de 2022.- Hace varios años, con las conversaciones de paz en marcha en Colombia, Julián regresó por fin a su casa tras huir de la violencia que asolaba su pueblo natal, Campamento. Sin embargo, los explosivos dejados atrás impiden que este agricultor de 52 años cultive de forma segura parte de sus tierras.

Halo Trust, una organización asociada de Estados Unidos que se dedica a la remoción de minas terrestres y municiones sin explotar (UXO), comenzará a retirar las minas de la propiedad de Julián este año. La finca es uno de los cuatro campos de minas que Halo ha identificado en Campamento.

Julián, que perdió a su hermano a causa de una bomba a principios de la década de 2000 dice en el informe “Caminar por la Tierra con seguridad” (Tweis) del Departamento de Estado de Estados Unidos, publicado el 4 de abril, que podrán pasear tranquilamente, cultivar alimentos y ganarse la vida y que esto cambiaría de verdad su vida y, por fin, se sentiría en paz.

La 21ª edición del informe Tweis destaca los esfuerzos de remoción de minas en 2021, cuando las contribuciones de Estados Unidos superaron los 265 millones de dólares y apoyaron estos esfuerzos en 62 países. Además de inspeccionar el terreno y retirar las minas, las organizaciones asociadas de Estados Unidos imparten formación sobre seguridad y aseguran las armas pequeñas y ligeras que corren el riesgo de caer en manos de terroristas, delincuentes e insurgentes.

En 2021, los socios estadounidenses:

• Destruyeron más de 25,000 minas antipersona y antitanque.
• Destruyeron más de 2,500 toneladas métricas de municiones y 267,781 cartuchos de armas pequeñas.
• Devolvieron más de 140 millones de metros cuadrados de tierra a un uso seguro y productivo.

De forma acumulada, desde 1993, Estados Unidos ha contribuido con más de 4,200 millones de dólares a la destrucción de armas convencionales en más de 100 países y territorios, lo que le convierte en el mayor donante del mundo para la destrucción de armas convencionales.

Al anunciar la publicación del informe el 4 de abril, la subsecretaria de Estado para Asuntos de Control de Armas y Seguridad Internacional, Bonnie Jenkins, dijo que Estados Unidos está comprometido a trabajar con gobiernos anfitriones, socios implementadores y comunidades en la destrucción de armas convencionales, señalando que este esfuerzo ha contado con el apoyo bipartidista en el Congreso de Estados Unidos durante 25 años.

La eliminación de los peligros de los explosivos no sólo salva vidas, sino que impulsa las oportunidades económicas y la seguridad alimentaria en las comunidades que se recuperan de un conflicto.

En Yemen, la remoción de minas por parte de Estados Unidos permite a Ghalia, de 50 años, y a su familia pastorear cabras con seguridad, a pesar de los peligros de los explosivos en las colinas que rodean su casa. En septiembre de 2021, Halo encontró munición sin explotar en la comunidad de Ghalia, incluidas dos bombas utilizadas para apuntalar una valla.

Desde entonces, los equipos de Halo han marcado claramente las zonas de peligro para que la familia de Ghalia pueda pastar con seguridad. También han explicado a la población local los riesgos de los artefactos sin explotar.

“Nuestros éxitos no se limitan a cosas como las minas terrestres, las municiones sin explotar y las armas pequeñas. La principal prioridad del programa de Estados Unidos de destrucción de armas convencionales son las personas”, dijo Jenkins el 4 de abril. “El contribuyente estadounidense puede estar orgulloso de colaborar en este logro”.

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