Juan D’Antiochia, gerente general para América Latina,
Global Enterprise eCommerce, Worldpay from FIS

Ciudad de México, 17 de febrero de 2020.- A inicios de año, los consumidores enfrentan el desafío combinado de haber gastado más de lo habitual en diciembre en las compras navideñas y la preparación de las fiestas, y, si se les paga antes de vacaciones, tienen que esperar hasta 45 días entre los días de pago en diciembre y enero. Entonces, ¿cómo pueden los consumidores superarlo? El crecimiento de las cuotas está impulsando nuevas oportunidades en México y otros países de Latinoamérica, gracias a la capacidad de dividir las compras y disminuir el valor de los pagos mensuales sin intereses.

Los meses sin intereses han existido desde 1999 en México como un medio para dar a los consumidores mexicanos flexibilidad y acceso a compras que de otra forma no estarían disponibles para ellos. Las cuotas se pagan con tarjetas de crédito, y siguen siendo un factor importante en la continua popularidad de las tarjetas de crédito en México.

Esta forma de pago es tan popular que en México más del 22% del saldo de crédito de los consumidores se comprometió a través de cuotas a meses sin intereses, los consumidores usaron las cuotas para comprar todo, desde un teléfono móvil de alta gama hasta una simple camiseta. La mayoría de las economías requieren que los consumidores paguen sus facturas en el acto, con cuotas que solo se utilizan para compras grandes como un automóvil o una propiedad. En México, la lista de artículos que las personas eligen pagar en cuotas es mucho más amplia, incluidos los teléfonos inteligentes (electrónicos) y la ropa, pero también podemos agregar calzado, electrodomésticos, muebles e incluso accesorios. Los mexicanos gastaron 214,142 mil millones de pesos utilizando este método de pago durante 2019.

Y no solo los consumidores se benefician: si bien los clientes pueden acceder a un producto cuando lo deseen, sin necesidad de ahorrar durante meses para pagarlo, el minorista puede llegar a un público más amplio que puede gastar más. Sin embargo, el fácil acceso a las cuotas puede conducir a un aumento de la deuda. Las tasas de financiación de las tarjetas de crédito pueden causar un efecto de bola de nieve donde el consumidor termina gastando más allá de sus posibilidades, lo que resulta en que sus nombres se agreguen a una lista de malos pagadores.

Aunque existen penalizaciones, las cuotas son una herramienta valiosa cuando se usan de manera responsable. Permiten a los consumidores aumentar el poder adquisitivo y el acceso a productos y servicios, a menudo de primera necesidad, que de otro modo serían imposibles de pagar.

A medida que los consumidores se dirigen a la nueva década, las cuotas son una herramienta relevante para clientes y comerciantes, que abren oportunidades para una mejor gestión de ingresos y negocios en crecimiento.

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