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La computadora más avanzada del mundo se llama “Summit” (Cumbre) y recientemente fue encendida en un laboratorio federal en Tennessee.

Construida por un equipo formado por personal del Laboratorio Nacional Oak Ridge del Departamento de Energía de Estados Unidos y las empresas estadounidenses IBM y la Corporación Nvidia, la computadora tiene un desempeño asombroso. Cuando funciona a su máxima capacidad, la computadora puede calcular 200 petaflops. Eso equivale a 200,000 billones de cálculos por segundo utilizando la medida estándar del rendimiento de una supercomputadora. De acuerdo con la lista “TOP500”, que clasifica a las supercomputadoras del mundo, hasta el 25 de junio “Summit” era la más rápida del planeta.

“Es más rápida que cualquier otra cosa que el mundo haya conocido”, expresó Ginni Rometty, directora ejecutiva de IBM, en un evento de celebración de la nueva supercomputadora.

“Creo que todos estamos buscando analogías para que todos podamos comprender eso. En realidad, si lo piensas, es millones de veces más rápida de lo que podría ser una computadora de escritorio de vanguardia”, agregó.

Rometty explicó que no solamente se trata de rendimiento, sino más bien de inteligencia. Los científicos diseñaron la computadora para que sea la primera supercomputadora que pueda manejar aplicaciones avanzadas de inteligencia artificial. Su arquitectura combina el rendimiento computacional bruto, las unidades para el procesamiento de gráficos e innovaciones en la memoria y la transferencia de datos. Thomas Zacharia, director del Laboratorio Nacional Oak Ridge, dijo que “Summit” puede automatizar pasos críticos para los descubrimientos científicos.

¿Qué es lo que el mundo puede hacer con 200 petaflops? Los primeros proyectos resolverán modelos de materiales cuánticos, energía para fisión y fusión, bioenergía y astrofísica, indicó Zacharia.

Súpercomputadoras y la salud
Una de las aplicaciones más prometedora de “Summit” es la investigación del cáncer. La supercomputadora podrá analizar una enorme cantidad de datos de salud para clarificar las relaciones ocultas entre los genes, los indicadores biológicos y el medio ambiente.

“Primordialmente, estamos ‘capacitando’ a las computadoras con enormes volúmenes de información para que ‘lean’ documentación médica y extraigan información relevante”, dijo Gina Tourassi, una investigadora de cáncer en el Laboratorio Nacional Oak Ridge. “Esa información se usa para ayudar a los médicos a determinar el mejor tratamiento para un paciente y mejorar los resultados en la salud de la población”.

Otros investigadores están utilizando la computadora para entender los rasgos que influyen en los complejos desafíos de salud, tales como la enfermedad de Alzheimer y las adicciones. Al combinar datos de salud con la información genética subyacente, los científicos pueden detectar factores de riesgo que ningún humano podría calcular, afirmó Dan Jacobson, biólogo computacional.

Algo está claro: Se han logrado muchos avances en supercomputadoras en las últimas décadas. Zacharia afirmó que los teléfonos inteligentes de hoy son más poderosos que las supercomputadoras que decodificaron el genoma humano en 1995.

En esta era, “Summit” cambiará la vida de las personas, dijo Rick Perry, secretario de Energía de Estados Unidos, en el evento para celebrar la nueva supercomputadora el 8 de junio. “De lo que se trata es de cambiar el mundo”, agregó.

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