Ciudad de México, 13 de septiembre de 2020.- A finales de agosto pasado, se descubrió una mortandad de lobos marinos (Zalophus californianus) en las costas del peninsular Estado de Baja California (noroeste nacional) que, inicialmente, se habló de hasta 150 mamíferos y que, oficialmente, se trató de solo 137.

El lobo marino sudamericano, también llamado otario de la Patagonia, lobo marino chusco, lobo marino de un pelo, león marino del sur, león marino sudamericano o simplemente lobo marino, es una especie de mamífero pinnípedo de la familia Otariidae.

De cualquier forma, el problema es que las autoridades medioambientales escondieron el hecho. Según informaciones extraoficiales, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que había acudido al lugar para conocer ese problema, habría dicho a los responsables regionales no hablar sobre el caso ni responder a cualquier pregunta relativa al suceso.

Así se mantuvo en silencio el problema hasta que ayer se filtraron fotos e informaciones parciales sobre esa matazón de lobos marinos.

Por la noche, la Profepa emitió un comunicado oficial donde da cuenta de lo acontecido. Esta es la información íntegra:

“En atención a una comunicación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Playa San Lázaro, Bahía de Ulloa, Municipio de Comondú, BCS, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) activó el 4 de septiembre pasado el Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos.

Como medida inicial, personal de la Profepa de oficinas centrales y de su representación estatal realizó un recorrido terrestre durante tres días en aproximadamente 130 kilómetros, y contabilizó 137 cadáveres de lobos marinos de California (Zalophus californianus), 136 machos y una hembra. No se observó en ellos marcas de origen antropogénico provocadas por redes (artes de pesca) o golpes y cortes causados por algún tipo de embarcación.

De estos ejemplares, cuatro se encontraron recién varados, por lo que, conforme al “Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos”, se procedió a su medición y se les tomaron muestras de cerebro, pulmón, corazón, hígado, riñón y grasa corporal para determinar las posibles causas de muerte.

Distintos laboratorios practicarán análisis histopatológicos, toxicológicos y bacteriológicos de las muestras tomadas por la Profepa, a fin de que expertos las estudien y determinen las posibles causas del varamiento y muerte de los ejemplares de lobos marinos hallados sin vida. De esta manera, las autoridades ambientales podrán aplicar las medidas correspondientes para la protección de esta especie y del ecosistema”.

Podrían haber sido 150
Según informaciones extraoficiales, la mortandad de 150 lobos marinos estremeció a Baja California Sur, “donde las autoridades se encuentran desconcertadas sin saber todavía las causas del incidente”.

El hallazgo -considerado por especialistas una ‘tragedia ambiental’- se registró en la región del golfo de Ulloa, sobre la arena en cabo San Lázaro, municipio de Comundú.

‘Tuve acceso a una serie de fotografías del Ecocidio de 150 Lobos Marinos en estos días en Comondú, BCS. Hasta la fecha no hay información sobre las causas de muerte de esta especie sujeta a la protección especial’, publicó en su cuenta de Twitter un apesadumbrado Ernesto Zazueta.

Agregó en otro tweet, pero con un toque de reclamo: ‘La selfie del oso en Monterrey (Nuevo Lón, norte nacional) movilizó a todas las ONG de “animalistas” indignadas, pero de la muerte de 150 lobos marinos en BCS nadie habla, ¿será que esto no les da likes ni donativos?’

Protegida por la Norma Oficial Mexicana 059, este ejemplar es considerado parte de una especie centinela en las Áreas Naturales Protegidas del Mar de Cortés al ser indicadora de la salud del ecosistema.

De esta mortandad de lobos marinos -quizá la más grande ocurrida en México- fue informada inmediatamente la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), quienes desde el primer momento han guardado hermetismo sobre la situación.

El pasado 4 de septiembre, Profepa envió tres inspectores federales desde oficinas centrales en la Ciudad de México para abrir un acta administrativa, iniciar la investigación, tomar muestras de los cadáveres y solicitar las pruebas de laboratorio para conocer las causas de la muerte de los 150 ejemplares.

Justo en la punta norte de Cabo San Lázaro, que es una playa que se inunda completamente conforme sube la marea, hay un risco enorme que sirve de hábitat para los lobos marinos (lobera).

En el manejo de los cadáveres participaron integrantes de la Red de Varamiento de Mamíferos Marinos de La Paz, a quienes también Profepa les ordenó guardar silencio y no compartir información o imágenes sobre lo ocurrido.

Otras informaciones extraoficiales indican que “en un primer momento se pensó que los lobos marinos pudieron haber muerto por la presencia de marea roja, es decir, por la proliferación de microalgas tóxicas en el mar, pero hasta el momento la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no ha emitido ninguna alerta para la región.

También se cree en la teoría que se centra en que los lobos marinos pudieron haber fallecido por pesca masiva o pesca incidental al quedar atrapados en las grandes redes que son utilizadas para la pesca de atún u otros peces.

Pero hasta el momento ninguna autoridad Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat, Profepa o Conanp) han dado un fallo o información relacionada con alguna. Por lo que organizaciones ambientalistas demandan que se esclarezca la muerte masiva de esa especie protegida, pues han comenzado a circular versiones de que murieron por pesca incidental o marea roja.

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