Ciudad de México, 2 de agosto de 2021.- La pandemia de Covid-19 intensificó las conversaciones en la industria de Aire Acondicionado sobre cómo funcionan los sistemas de climatización en los edificios y cómo afectan a los ocupantes. Los inquilinos, visitantes y propietarios de edificios tienen inquietudes y expectativas sobre la importancia de la calidad ambiental interior (IEQ), junto con la sustentabilidad, como diferenciadores críticos para los edificios comerciales de alto desempeño.

Asimismo, con el tema del regreso escalonado a las actividades, las empresas comienzan a establecer los procesos para la reapertura de sus organizaciones. Esto implica un gran desafío para los administradores y dueños de inmuebles, no sólo por responder ágilmente a los requerimientos de lograr espacios con una verdadera calidad de aire interior, sino también encontrar opciones de eficiencia energética para optimizar sus recursos y asegurar su bienestar y el de sus ocupantes.

Debe ser un tema prioritario, pues alrededor del 30% de los trabajadores en México regresarán a laborar a sus centros de trabajo este año y poco más de la mitad (57%) mantendrá esquemas híbridos de trabajo, con lo que estarán parcialmente en sus oficinas. De igual forma, 56% de los trabajadores están más preocupados por una potencial transmisión de virus a través del aire que por el contacto con una superficie.

Para responder a estos requerimientos, Trane, proveedor líder de soluciones de aire acondicionado y automatización, sugiere que los sistemas VRF son la tecnología de sistema de aire acondicionado ideal, por ofrecer flexibilidad de diseño, eficiencia confiable, funcionamiento ultra silencioso y alta calidad del aire interior, al mismo tiempo que crean oportunidades para reducir o evitar los costos asociados con sistemas tradicionales, pues, a diferencia de otras opciones, los sistemas VRF pueden producir un ahorro de energía de 30% a 40%, lo cual es significativo cuando el 50% del uso de energía de un edificio proviene del sistema de aire acondicionado.

Las aplicaciones donde se requiere de la climatización se beneficiarán más con un sistema VRF variable. Trane presenta las cuatro razones por las que la tecnología VRF es una opción inteligente:

1. El edificio requiere que algunas zonas estén más frías que otras
Los sistemas VRF incluyen múltiples unidades interiores conectadas, al menos, a un módulo exterior. La ubicación de las unidades interiores determina las diferentes zonas. Se pueden instalar más módulos exteriores si el edificio requiere más. Cuando el sistema VRF está activo, el refrigerante se cicla desde el módulo exterior a las unidades interiores, según las necesidades específicas de cada zona.

VRF puede calentar y enfriar simultáneamente un edificio al absorber el calor residual cuando está enfriando una zona y redirigirlo a otra, lo que resulta en menos desperdicio de energía y más productividad. Un edificio que pueda necesitar calefacción para un perímetro determinado y aire acondicionado para habitaciones centralizadas, por ejemplo, quedaría beneficiado enormemente de esta característica dual.

2. El edificio experimenta cambios bruscos de temperatura
En lugar de encenderse y apagarse, los sistemas VRF cuentan con un compresor de velocidad variable que funciona de forma continua y a velocidades variables para satisfacer la demanda. El compresor de velocidad variable funciona con un control centralizado para optimizar el consumo de energía en el sistema. Éste mide y entrega refrigerante a cada zona, ajustando el flujo de refrigerante, según sea necesario, para mantener la temperatura deseada.

Un entorno confortable no solo es importante para mantener la productividad de los empleados, también es importante para mantener bajos los costos de energía. Las investigaciones muestran que lograr la temperatura ideal del edificio mejora el rendimiento de los colaboradores; investigadores de la Universidad de Cornell realizaron un estudio que encontró que los colaboradores cometían un 44 por ciento más de errores en temperaturas frías que en cálidas.

3. Necesitas un equipo de aire acondicionado con un bajo costo de operación
Los sistemas VFR podrían tener un costo inicial más alto en comparación con los sistemas Hvac tradicionales, pero podría ahorrarle dinero al propietario de un edificio en dos áreas clave a lo largo del tiempo. En primer lugar, el VRF requiere un mantenimiento mínimo, ya que funciona según la demanda, lo que limita el desgaste. Debido a que las unidades interiores funcionan de forma independiente, el apagado de una no afecta al resto.

En segundo lugar, la tecnología VRF, específicamente los sistemas de dos tubos, requiere poco tiempo para su instalación. Los sistemas VRF de dos ductos son compactos para simplificar el proceso de instalación. Además, su capacidad para ajustarse a edificios existentes elimina la necesidad de destruir y reconstruir, lo que ahorra tiempo y costos.

4. El diseño de su edificio actual o los planes de diseño requieren un sistema de ductos
La tecnología VRF puede ayudar a recuperar aproximadamente el 10% del espacio de un edificio ocupado por sistemas Hvac convencionales. Para empezar, las unidades interiores y los módulos exteriores son compactos para adaptarse al diseño de la habitación y a las limitaciones de espacio. Asimismo, las unidades interiores vienen en múltiples opciones: montadas en la pared, empotradas y suspendidas en el techo, y de pie, para una ubicación versátil.

Para edificios nuevos, los sistemas VRF sin ductos y las tuberías de refrigerante más pequeñas se adaptan a techos más altos, más luz natural y diseños de edificios modernos. Debido a que se necesita menos espacio entre los pisos, VRF es una buena opción para edificios más antiguos que no se construyeron originalmente con equipos de aire acondicionado en mente, renovaciones de edificios que no están equipadas con ductos para comenzar y edificios nuevos con planes de diseño innovadores.

Al igual que en distintos países, los colaboradores en México comparten la preocupación genuina de que sus espacios de trabajo sean seguros y ofrezcan un ambiente saludable. La calidad del aire y los entornos más saludables no es algo que se descarte una vez que estemos del otro lado de esta pandemia. Será fundamental para la experiencia del ocupante del edificio de ahora en adelante y mejor aún si cumple con las necesidades actuales en temas sustentables y de eficiencia energética.

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