Ciudad de México, 18 de abril de 2019.- En México, las aguas residuales se clasifican en: municipales, que incluye el abastecimiento urbano y rural, y no municipales, es decir todos los otros usos. Aproximadamente, 57 por ciento de las aguas municipales recolectadas por el sistema de drenaje son tratadas, de acuerdo con la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (Incytu).

El tratamiento de aguas residuales es un proceso en el que se limpia el torrente del líquido colectado de viviendas y poblaciones y que en su cauda arrastran contaminantes y partículas nocivas, permitiendo así su reincorporación al ciclo natural del agua o a los sistemas de agua potable.

Actualmente, la cobertura del drenaje en el país es de 73 por ciento, y cuenta con 2 mil 477 plantas de tratamiento. Aunque más de la mitad de las plantas municipales de tratamiento presentan una calificación entre mala y pésima en cuanto a su funcionamiento.

De acuerdo con el artículo publicado por la Oficina Incytu, alrededor de 24 por ciento de los municipios de México se encuentran en una condición altamente vulnerable a causa del clima, lo que puede suponer un aumento en el consumo de agua.

Aunado a esto, la experiencia internacional muestra que los daños ambientales derivados de la contaminación y falta de tratamiento de aguas residuales son serios y difícilmente reversibles en el corto plazo.

Finalmente, el artículo evidencia que los costos por la contaminación del agua en México se estiman en 57 mil millones de pesos, mientras que los daños ambientales asociados ascienden a 900 mil millones anuales.

El país enfrenta una situación de sobreexplotación de los mantos acuíferos, ya que no se han construido las condiciones que brinden la oportunidad de recarga, por lo que resulta crucial incrementar el tratamiento de las aguas residuales.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

14 + 20 =