Se avecina llegada de jitomates morados transgénicos

0
28

Dr. Mercola

Estados Unidos, 10 de octubre de 2022.- Los jitomates rojos, maduros y jugosos son un símbolo de la llegada del verano, pero se cree que muy pronto, los huertos y los mercados podrían llenarse de color morado con el novedoso jitomate transgénico.

En septiembre de 2022, el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales (Aphis) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) anunció la aprobación de un novedoso producto transgénico de Norfolk Plant Sciences. Según el Usda, “se trata de un jitomate que se modificó para alterar su color e incrementar su valor nutricional” y también señaló que, “a diferencia de otros cultivos de jitomate que no se someten a esta regulación, las plantas transgénicas no representan un mayor riesgo de plagas…”

Aunque esto no dice nada sobre el riesgo que representan los jitomates morados transgénicos para la salud humana, pero sí pone a este tipo de productos, un paso más cerca de los estantes del supermercado. Además de tener un sabor y un contenido nutricional diferente, este jitomate transgénico también tiene una mayor vida útil que el jitomate rojo.

Estos jitomates se crearon con genes de boca de dragón
¿De dónde salieron los jitomates morados? Los creó Cathie Martin, especialista en bioquímica y profesora de la Universidad de East Anglia en el Reino Unido, junto con John Innes Centre, el líder del proyecto. Martin, que ha estudiado los pigmentos de las flores durante décadas, diseñó estos jitomates con el objetivo de que tengan un mayor contenido de antocianinas, los pigmentos que les dan su color intenso a las frutas y vegetales como las moras azules y las zarzamoras.

En 2008, Martin y sus colegas utilizaron dos factores de transcripción de plantas de boca de dragón para incrementar el contenido de antocianinas en los jitomates. “La expresión de dos transgenes incrementó unas tres veces la actividad antioxidante hidrofílica del jitomate, pero esto también provocó que la fruta desarrollara un intenso color morado, tanto por dentro como por fuera”, escribieron en Nature Biotechnology, ese mismo año.

Después, alimentaron a ratones susceptibles al cáncer con estos jitomates morados y los resultados sugirieron que “ayudaron a incrementar su esperanza de vida”. Martin dijo para CNN que, “a diferencia de un medicamento que solo utiliza una vía, estos jitomates transgénicos podrían alterar la salud humana a través de varios mecanismos. Pero todo se debe a su actividad antioxidante, que también podría influir en la composición del microbioma, por lo que ayuda a digerir mejor otros nutrientes”.

En 2013, Martin volvió a publicar una investigación sobre los jitomates transgénicos, pero esta vez para demostrar que tienen el doble de vida útil que los jitomates convencionales, gracias a su mayor contenido de antocianinas. Según el estudio, “la elevada capacidad antioxidante de estas frutas moradas podría ralentizar el proceso de maduración, además de que estos jitomates morados también son menos susceptibles al moho gris”.

Martin creó Norfolk Plant Sciences para comercializar productos transgénicos. El siguiente paso de la compañía es recibir la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos para comenzar a comercializar su producto. Se espera que en 2023 se realicen las pruebas para encontrar los mercados de consumidores más aptos para los jitomates morados transgénicos.

Beneficios de las antocianinas naturales
Los flavonoides son un grupo de polifenoles que se encuentran en la mayoría de las frutas y vegetales. Existen más de 6,000 flavonoides diferentes, pero como grupo, se conoce por producir efectos antioxidantes y antiinflamatorios, por lo que también reduce el riesgo de muchas enfermedades crónicas que se relacionan con la inflamación.

Mientras que las antocianinas en específico, que son los pigmentos que le dan a las bayas, granadas y otros alimentos su característico color rojo, azul y morado, se relacionan con beneficios que incluyen:

• Controlar los niveles de azúcar
• Normalizar la presión arterial y mejorar la resistencia capilar
• Combatir la inflamación y el estrés oxidativo
• Inhibir la formación de plaquetas
• Prevenir la acumulación de placa arterial
• Incrementar los niveles de NAD+

Como puede ver, hay muchas razones para consumir más alimentos ricos en antocianinas y lo mejor de todo es que ya existen muchas opciones disponibles. Solo coma más bayas, uno de los alimentos naturales más saludables del mundo. Si consideramos que ya existen muchos alimentos ricos en antocianinas, entonces no tiene sentido crear jitomates transgénicos al introducir genes de boca de dragón.

Además, los alimentos transgénicos se relacionan con muchos riesgos de salud, por lo que es muy probable que cuando se trata de jitomates morados transgénicos los riesgos superen cualquier beneficio. Como señaló The Institute for Responsible Technology: “El proceso de ingeniería genética puede crear mutaciones y cambios en todo el ADN”. Como resultado, si los alimentos ya contienen alérgenos podría multiplicarlos o introducir uno nuevo. Lo mismo sucede con las toxinas, los cancerígenos y los problemas de nutrición.

Ya se han detectado todos esos problemas en los productos transgénicos, tanto a nivel experimental como comercial. Por ejemplo, el maíz transgénico tiene mayores niveles de toxinas y un alérgeno nuevo… Lo que significa que el proceso de la ingeniería genética es como lanzar una flecha a nuestro AND y decirle, activa esto o desactiva lo otro, o incrementa esto y reduce aquello, pero sin considerar los daños colaterales”.

Productos transgénicos suelen ser fáciles de identificar
En el caso de los jitomates morados transgénicos será muy fácil identificarlos en el supermercado. Ya existen variedades de jitomate morado naturales, pero este tipo de fruta solo tiene la cáscara de este color. Mientras que la variedad transgénica tiene la cáscara y la pulpa color morado, por lo que serán fáciles de distinguir y evitar.

Nathan Pumplin, ceo de actividades comerciales de Norfolk en Estados Unidos, dijo para CNN que cree que este será un factor de venta, “que llamará la atención de las personas de una forma muy básica… no se necesita mucha imaginación para ver que se trata de algo diferente. Es una opción más, comprar o no el jitomate morado”.

Algo que no sucede con muchos otros productos transgénicos en el mercado, que no tienen un etiquetado que especifique que se trata de este tipo de producto, por lo que es casi imposible que los consumidores sepan lo que están comprando. Esto sucedió en 2019 con un aceite de soya transgénico de la compañía de biotecnología Calyxt. El aceite de soya Calyno de Calyxt contenía dos genes inactivados para crear un aceite sin grasas trans, con más ácido oleico y mayor vida útil. Además de negarse a revelar que su aceite de soya tenía un alto contenido de ácido oleico porque era transgénico, Calyxt tuvo el descaro de comercializar su producto como “sin transgénicos”.

Pero en 2021, Calyno se consideró un “fracaso”, ya que los agricultores se negaron a comprar semillas de soya transgénicas, porque producía menores rendimientos en los cultivos. “El modelo comercial de Calyxt de vender semillas a los agricultores y luego procesar el aceite con alto contenido de oleico para venderlo a compañías de servicios de alimentos y plantas de trituración no ha sido rentable”, explicó The Organic & Non-GMO Report y agregó: “la soya transgénica de Calyxt es un buen ejemplo de cultivos transgénicos que no cumplen con las expectativas. Durante los últimos 25 años, los defensores de los cultivos transgénicos afirmaron que este tipo de productos ayudarían a “alimentar al mundo”, producir alimentos más nutritivos, incrementar la seguridad alimentaria y mucho más. Pero hasta ahora, no han cumplido con estas promesas, de hecho, los dos únicos rasgos distintivos de los cultivos transgénicos son su tolerancia a los herbicidas y su resistencia a los insectos”.

Planean crear plátanos, manzanas y piñas transgénicas
Los jitomates morados solo son un ejemplo de todas las frutas y vegetales transgénicos que se están desarrollando. En 2017, se crearon manzanas transgénicas para evitar que se oxidaran cuando las cortaran, ni que se vieran magulladas en los estantes del supermercado. La compañía Okanagan Specialty Fruits desarrolló las manzanas transgénicas para suprimir la producción de la enzima polifenol oxidasa (PPO), que causa la oxidación.

En 2015, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos autorizó las dos primeras variedades de manzana Artic transgénicas, golden y granny. En 2016, se creó una tercera variedad, la manzana fuji, y en 2019, la compañía anunció que lanzaría rebanadas frescas de manzana golden y granny, al sugerir que ayudarían a que los niños coman más manzanas.

Se tiene previsto que las manzanas Arctic fuji llegarán al mercado en el otoño de 2022, mientras que la compañía también lanzó Arctic ApBitz, bocadillos de manzana deshidratada que crearon para “usar todos los tipos de manzana Artic, sin importar su tamaño o forma”. Mientras que, en 2019, un grupo de científicos mexicanos y estadounidenses secuenció los genomas de aguacates Hass.

Su estudio, que se publicó en PNAS, revela “relaciones evolutivas muy antiguas” que dan indicios sobre el origen de la fruta, pero también da luz verde a futuras modificaciones genéticas a un alimento que ya es perfecto. La ingeniería genética también se promociona como la única forma de salvar el plátano, cuya variedad más popular (Cavendish) es muy propensa a enfermedades e, incluso, se dice que está en peligro de extinción.

Otras frutas y vegetales que tienen variedades transgénicas incluyen papas, calabazas de verano, papayas y piñas rosadas. La FDA aprobó las piñas “Pinkglow” o “rosé” que fueron aprobadas solo en Estados Unidos y Canadá en 2016, pero no tiene mucho que comenzaron a venderlas en los supermercados.

Según la FDA, las piñas rosadas transgénicas de Del Monte Fresh Produce “producen menores niveles de las enzimas de la piña convencional que convierten el licopeno (pigmento rosado) en betacaroteno (pigmento amarillo)”. La piña transgénica no se comercializa como OGM. En cambio, se etiqueta como “piña rosada extradulce”.

Me parece importante mencionar que, aunque este tipo de piña solo se venden en los Estados Unidos y Canadá, se cultivan en Costa Rica y, según Del Monte, no están disponibles en Hawái, ya que este estado prohíbe la importación de piña”. En cuanto a los cultivos transgénicos más comunes, el maíz transgénico es que lidera la lista. Otros cultivos de alto riesgo, es decir, que su versión transgénica es muy común, incluyen:

• Alfalfa
• Canola
• Maíz
• Algodón
• Papaya
• Papa
• Soya
• Remolacha azucarera
• Calabacitas

Productos transgénicos no acabarán con la hambruna
¿En realidad cree que el mundo necesita que diseñen dentro de un laboratorio una piña rosada extradulce o un jitomate morado con la misma cantidad de antioxidantes que contienen de forma natural las bayas moradas? Para nada. No se trata de alimentar al mundo, como dice la industria de la biotecnología, sino de patentar estos productos.

Como explica Non-GMO Project: “Casi todos los productos transgénicos se utilizan para producir el alimento para animales o el combustible para automóviles, no para el consumo humano. Pero, cuando se utilizan para el consumo humano tienden a aparecer como ingredientes procesados poco saludables como aceites, azúcares, conservantes y emulsionantes. Los cultivos transgénicos no tienen como objetivo alimentar al mundo, sino patentar el suministro de alimentos. Después de la fusión entre Down-Dupont y Bayer-Monsanto, ahora solo tres compañías controlan hasta el 60% del suministro mundial de semillas”.

Todavía se desconocen los riesgos de consumir productos transgénicos. Aún es un experimento en curso, pero uno que daña mucho el medio ambiente. “Los productos transgénicos son una extensión de la agricultura química, que desarrollan y venden las compañías químicas más grandes del mundo”, dijo Non-GMO Project. “Se desconoce el impacto a largo plazo de los OGM, lo que sí se sabe es que una vez que se liberan en el medio ambiente, ya no hay marcha atrás”.

Dado que evitar los productos transgénicos no siempre es tan fácil como no comprar los jitomates de pulpa morada, su mejor opción es comprar alimentos orgánicos o biodinámicos siempre que le sea posible. Por ahora, en los Estados Unidos ninguno de los alimentos que se etiquetan como orgánicos contiene OGM. Según el Usda: “El uso de la ingeniería genética u organismos transgénicos (OGM) está prohibido en los productos orgánicos. Esto significa que un agricultor orgánico no puede sembrar semillas transgénicas, los productos lácteos orgánicos no pueden provenir de vacas que comen alfalfa o maíz transgénico y un productor de sopa orgánica tampoco puede utilizar ingredientes transgénicos”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí