Ciudad de México, 22 de octubre de 2020.- La nueva normalidad impuesta por la pandemia Covid-19 exige nuevos sistemas agroalimentarios en el mundo y no hay tiempo que perder, por lo que es necesario una transformación estructural sistémica, integral, transversal y de largo plazo que abarque desde el campo hasta la mesa de los consumidores.

La crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia evidenció los límites de los actuales sistemas alimentarios y de salud, lo que obliga a los países y organismos de la Organización de las Naciones Unidas a acelerar la transformación de los sistemas alimentarios globales y nacionales involucrando transversalmente a la producción del campo, las cadenas de suministro y valor, los ambientes alimentarios e incluso el comportamiento en el consumo, expresó el subsecretario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Suárez Carrera.

Se trata de sustituir los sistemas alimentarios productivistas, excluyentes, depredadores y favorecedores de una mala nutrición por un nuevo esquema agroalimentario, con un enfoque de justica, de derechos, de bienestar, de salud y de cuidado de la naturaleza, afirmó, al participar en videoconferencia en un encuentro del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), organismo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional de las Mujeres Rurales y por el Día Mundial de la Alimentación, se realizó este encuentro con el tema de gobernanza global de la seguridad alimentaria y la nutrición, donde Suárez precisó que México ha puesto en marcha la construcción de un nuevo sistema agroalimentario y nutricional justo socialmente, saludable, sustentable y competitivo, y para ello se conformó el Grupo Interinstitucional de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad (Gisamac).

En este grupo participan las Secretarías de Agricultura, Salud, Bienestar, Medio Ambiente y Economía, así como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), entre otros, e institutos de investigación, organismos de la sociedad civil e internacionales, además de la propia FAO y las organizaciones Mundial de la Salud (OMS) y Panamericana de la Salud (OPS), donde el requisito de los integrantes es que estén exentos de conflicto de interés, expresó.

Como parte de su participación en la Plenaria 3: “Transformación de los sistemas alimentarios”, detalló que, entre las primeras acciones para la construcción del nuevo sistema agroalimentario de México, están:

1. La reorientación de todos los programas y subsidios agrícolas a favor de la agricultura en pequeña escala, misma que representa el 80 por ciento de las unidades de producción rural. Lo anterior, bajo el principio rector de nuestro gobierno de “Por el bien de todos, primero los pobres”.
2. Política de autosuficiencia alimentaria a nivel familiar, comunitaria y nacional, en sustitución de la política neoliberal de dependencia alimentaria.
3. Política de transición agroecológica en la producción agropecuaria y pesquera.
4. Prohibición de la siembra de maíz transgénico para preservar la diversidad de los maíces nativos y los derechos de los campesinos y de los pueblos indígenas.
5. Creación de una entidad gubernamental para garantizar la seguridad alimentaria y operar un nuevo sistema de precios de garantía para el maíz, frijol, trigo, arroz y leche denominado Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex).
6. Etiquetado frontal de advertencia para los alimentos industrializados con altos niveles de calorías, azúcares y grasas saturadas.
7. Revisión integral para el establecimiento de dietas normativas saludables, sustentables y con pertinencia cultural.
8. Campaña Nacional de Alimentación Sana.
9. Establecimiento, por instrucciones presidenciales, del Programa Especial del Sistema Alimentario Justo, Saludable y Sustentable, en el marco de la Ley de Planeación y del Plan Nacional de Desarrollo.

Suárez afirmó ante los miembros del CSA que “México reitera la necesidad de una nueva gobernanza global con base en la solidaridad, la paz, la igualdad y los derechos de los pueblos”.

El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial es la principal plataforma internacional e intergubernamental inclusiva para la colaboración de todas las partes interesadas con miras a garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición para todos. El Comité rinde cuentas a la Asamblea General de las Naciones Unidas por conducto del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc) y de la Conferencia de la FAO.

Reconocen países de Centroamérica y el Caribe acciones de México contra la langosta
Representante de países de América Central y el Caribe reconocieron el trabajo de México para combatir los brotes de langosta centroamericana (Schistocerca piceifrons Walker) a través, principalmente, de acciones de control biológico, amigables con el medio ambiente y la salud humana.

Las autoridades fitosanitarias de las naciones integrantes del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) destacaron el que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural les compartiera la cepa del hongo entomopatógeno Metharhizum acridum, el cual ha resultado el método más eficaz para el control y erradicación de la plaga.

Esta tecnología, diseñada especialmente para ser altamente virulenta para la langosta centroamericana fue desarrollada por el Centro Nacional de Control Biológico del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

El hongo reduce la población de langostas en campo, pues se adhiere a sus extremidades y sus componentes infectan, enferman y matan a la plaga en días y sus residuos pueden seguir infectando a más insectos de esa especie.

Los representantes de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Belice y República Dominicana se reunieron de manera virtual para evaluar las medidas que han aplicado las autoridades fitosanitarias de los países en que se han presentado brotes de la plaga en las últimas semanas.

En el encuentro intercambiaron experiencias y acordaron trabajar, de manera coordinada, en el diseño de un plan conjunto que les permita atender nuevos brotes.

A nombre de México, el director en jefe del Senasica, Francisco Javier Trujillo Arriaga, subrayó que, debido a la capacidad destructiva de la plaga, el combate a la langosta centroamericana es prioritario para México, por lo que Agricultura invierte en 2020 alrededor de 25 millones de pesos para la campaña nacional que operan 60 técnicos de tiempo completo.

De enero a septiembre de este año, precisó, el personal del Senasica ha explorado 258 mil 306 hectáreas en 10 estados, de las cuales ha muestreado 34 mil 851 hectáreas y aplicado acciones de control en 12 mil 830.

Las medidas aplicadas en los primeros nueve meses de 2020 son ya superiores a las realizadas en todo 2019, cuando se exploraron 171 mil 886 hectáreas, se muestrearon 18 mil 456 hectáreas y se aplicaron acciones de control en nueve mil 023 hectáreas.

Resaltó que, con el fin de proteger a los polinizadores y otros insectos benéficos, en las acciones de control no se aplican aspersiones aéreas masivas con productos químicos; en su lugar, precisó, se utilizan drones para aplicaciones focalizadas, las cuales brindan mayor efectividad sin perjudicar a las comunidades ni al medio ambiente.

Comentó que el Senasica ha impartido 63 capacitaciones virtuales a productores de las 10 entidades consideradas de alto riesgo: Campeche, Chiapas, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán, y ha coordinado la integración de un grupo ejecutivo con autoridades estatales en la Huasteca, por ser el área en la que han aparecido mayor número de brotes en estos meses.

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