Santiago de Chile.- En América Latina y el Caribe, el hambre está creciendo y la obesidad se ha vuelto una epidemia, el cambio climático amenaza la agricultura y millones de habitantes rurales viven en pobreza extrema. Estos son los grandes desafíos que guían las discusiones de la presente Conferencia Regional de la FAO.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) realiza esta conferencia, correspondiente a la número 35, iniciada ayer, en Montego Bay, Jamaica.

«La Conferencia de este año no podría ocurrir en un momento más importante. Por primera vez en dos décadas el hambre creció en la región, mientras que la obesidad y sus enfermedades asociadas se han convertido en la primera causa de muerte en múltiples países. El momento de actuar es ahora», explicó, en su oportunidad, el representante regional de la FAO, Julio Berdegué.

La Conferencia es el máximo órgano de gobierno de la FAO a nivel regional. Reúne a los 33 países miembros de la FAO, quienes revisan el trabajo hecho por la organización y fijan sus prioridades para los próximos dos años.

La Conferencia tendrá tres temas centrales: erradicar el hambre, el sobrepeso y la obesidad; acabar con la pobreza rural; e impulsar una agricultura sostenible y resiliente al cambio climático.

Detener el alza del hambre y la obesidad
Más de 42 millones de personas se van a dormir con hambre cada noche, dijo Berdegué, quien lamentó el retroceso que ha ocurrido en la lucha contra el hambre a nivel regional.

«Hasta hace poco, el mundo miraba a la región para replicar nuestras políticas de lucha contra el hambre. Pero en los últimos años hemos visto un aumento del hambre. Lo que queremos debatir con los países es cómo volvemos a poner el pie en el acelerador», explicó.

La otra cara de la malnutrición -la obesidad- es un problema que ya afecta a 96 millones obesidad.

Berdegué explicó que, según una estimación hecha por la Oficina Regional de la FAO, en 26 países de la región las enfermedades asociadas a la obesidad son responsables por 300 mil muertes cada año, comparado con 166 mil personas muertas por asesinatos.

Acabar con la pobreza rural
Además del alza del hambre, en los últimos años, el ritmo de reducción de la pobreza rural ha caído en la región, e incluso se han visto aumentos en algunos países. Más del 40 por ciento de los habitantes rurales son pobres y más del 20 por ciento no puede siquiera comprar una canasta alimentaria básica.

«Debemos poner atención en los territorios donde la pobreza rural es más dura y para desarrollar nuevas herramientas y políticas innovadoras de desarrollo rural para dar una respuesta urgente», explicó Berdegué.

La migración es otro tema que está al centro de las discusiones de la Conferencia: «Que la gente no tenga que migrar por pobreza, inseguridad o catástrofes climáticas; que los que migran sean acogidos en comunidades inclusivas e igualitarias, y que quienes regresen a sus países de origen puedan desarrollar todo su potencial. Esa es nuestra meta», dijo Berdegué.

Impulsar una agricultura sostenible y resilente al cambio climático
Según Berdegué, América Latina y el Caribe es el principal contribuyente neto de alimentos del mundo, lo que la convierte en un jugador de importancia planetaria.

Pero la expansión agrícola de la región ha tenido también grandes costos: contaminación de aguas, degradación de la tierra, deforestación, monocultivos y emisiones de gases de efecto invernadero.

Según la FAO, la región debe expandir su producción de alimentos mediante prácticas sostenibles, adaptando sus sistemas productivos a las nuevas condiciones climáticas.

«Lo que ocurra con la agricultura de esta región afectará a todo el mundo», concluyó Berdegué.

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