Banano y brócoli, fruta y verdura del mes

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El Agricultor Primero

Lo que no conocías del banano
Se destaca por ser una de las frutas más conocidas debido a su forma larga y curva de tonalidad generalmente amarilla. Además de su sabor y versatilidad, es muy común encontrarla en cualquier mercado a precios económicos por lo que se facilita su consumo frecuente.

Quizás su reconocimiento también se deba a una carga instintiva, pues estudios históricos señalan al banano como la primera fruta en el mundo. Se dice que tiene sus orígenes en el Asia meridional y que de allí se extendió a lugares como África y América. Sin embargo, cuando los españoles llegaron a América Latina tras su deseo de conquista, se encontraron con la sorpresa de que la fruta ya existía en el terreno y se consumía de forma cocida. Este hito se registra en la Ciudad de Santo Domingo, la primera capital de la América Hispana, cerca de 1504.

Desde ese entonces hasta tiempos actuales, el banano o plátano prevalece en América Latina como un gigante de los mercados internacionales, pues fruticultores o bananeros de países como Ecuador, Brasil, Guatemala, México y Colombia, junto a China e India, dominan el 83% de la producción total de la fruta en el mundo.

Y como si fuera poco, también se logra el 63% de las exportaciones mundiales gracias a países como Ecuador, Costa Rica y Colombia, territorios que se encargan de llevar el fruto a todos los rincones del mundo para que el banano pueda ser disfrutado en diferentes platos como: postres, jugos, tortas, ensaladas, batidos, dulces, helados y hasta acompañamiento de sopas.

Su versatilidad en preparación se debe a que el banano presenta más de 1,000 variedades que pueden contar con cáscaras verdes, amarillas, rojas, púrpuras o marrones. Y precisamente es gracias a esta diversidad, que el banano se ubica como uno de los cultivos más importantes para cubrir la seguridad alimentaria en el mundo.

Este objetivo es posible alcanzarlo con apoyo de los cable vías, que son las tecnologías que facilitan el traslado del plátano de un lugar a otro, permitiendo que un solo trabajador por hectárea pueda producir 3 mil cajas de bananos. Anteriormente, con el trabajo de 5 hombres por hectárea se producían mil cajas.

Además, las tecnologías que se emplean no sólo benefician la alimentación, sino que también protegen al medio ambiente, pues de la planta de plátano se extraen fibras con las que es posible fabricar papel y telas ecológicas.

Será posible cultivar este alimento, que recibe los nombres de banano, banana, plátano, cambur, maduro y guineo, en más zonas del mundo pues se estima que para el año 2070 la temperatura terrestre aumentará 3°C, con lo que el 50% del mundo tendrá un clima apto para producir banano. Y aunque esto suene positivo, la verdad es que es una noticia desalentadora, pues el incremento de temperaturas acelera los problemas del cambio climático y la presencia de plagas en los cultivos.

Sin embargo, aún tenemos tiempo suficiente para resaltar el trabajo de los bananeros actuales y apoyarles con políticas que los beneficie, para que también con buenas prácticas agrícolas como capacitación y uso de tecnologías sostenibles, estos puedan producir el fruto con mayor calidad mientras son partícipes en el cuidado del planeta.

¿Sabías que el brócoli es una flor?
América Latina siempre se ha caracterizado por su tierra fértil capaz de producir frutas y verduras convencionales y exóticas. El brócoli, una hortaliza que, pese a no ser producida en gran extensión por el Continente (Americano), sí presenta una producción destacada en México, dónde el país ocupa el cuarto lugar en exportaciones de la verdura y el sexto lugar en producción mundial.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los principales destinos de exportación del brócoli mexicano son Estados Unidos y la Unión Europea, lugares donde especialmente se vende congelado, fresco y, finalmente, con poca demanda, como brócoli germinado.

Esta hortaliza se asemeja a un ramito verde, es originaria de Italia y hace parte de la familia de las coles e incluso se le ha considerado ser una variedad de la coliflor. Se reconoce como un cultivo de fácil producción y preparación, motivo que alienta su consumo ya sea de forma gratinada, cocida, al vapor o como guarnición en toda clase de platos como sopas, ensaladas, pasteles y batidos. También hay quienes lo comen crudo y lo acompañan con salsas y quesos.

El brócoli presenta tres variedades: el verde calabrés, el romanesco y el de Verona. Presentan tonos verdes, azules y morados que corresponden a los colores de la flor – la cual es la parte comestible de la hortaliza. Es por este motivo que se recomienda no consumir la verdura cuando sus flores (ramito) estén abiertas, blandas o de color amarillo.

El brócoli también se puede clasificar por el ciclo de formación y crecimiento de la verdura, pues cuando crece en menos de 3 meses presenta un color rosado. También se conoce como brócoli de media estación cuando crece entre 90 y 110 días y desarrolla un color azulado. Por último, está el brócoli tardío, que es la variedad más popular, la cual tras cumplir más de 110 días de siembra crece perfectamente y presenta color verde o blanco.

Para evitar su contacto con el aire y desarrollar enfermedades por virus, bacterias y más, se puede almacenar sin lavar en bolsas plásticas perforadas hasta por 2 semanas, además es necesario conservarlo en temperaturas frías con ayuda de agua o hielo para reducir el riesgo de podredumbres bacterianas que se desarrollan con el calor.
Su producción representa el trabajo de agricultores que con buenas prácticas cultivan y protegen la hortaliza cada tres meses durante todo el año para que tú puedas alimentarte de forma sana y segura.

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