No más violencia contra los animales

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Un pequeño cartel promocional lo dice con todas las letras: “no queremos violencia; queremos respeto”. Al texto anterior lo acompañan imágenes de una marrana y una ballena, ambas con sus respectivas crías.

El promocional contiene otras fotografías. Una con una cordera; otra, una vaca, una simia y hasta una madre humana. A todas las acompañan sus hijos. Los textos son los siguientes: “No somos algo, somos alguien”, “Sentimos, amamos… queremos vivir libres”.

Las imágenes anteriores son la expresión del nuevo movimiento mundial, llamado especismo”, consistente en la diferenciación de especies animales.

Según esta teoría, “entre los animales humanos, la representación más común del especismo es el antropocentrismo moral, es decir, se minimizan los intereses de quienes no pertenecen a la especie Homo sapiens. Esto conlleva a que sean utilizados como productos (y) objetos de entretenimiento, transporte y otras formas de esclavitud y opresión”.

Agrega que “más de 150 mil millones de otros animales son asesinados, debido al pensamiento y uso especista, por nuestra codicia, egoísmo e ignorancia. ¡Basta ya de discriminar a otros sólo por ser diferentes!, concluye.

Lo anterior forma parte de la moderna mercadotecnia que promueve el cambio de dieta ordinaria en la que se privilegia el consumo de frutas, semillas y vegetales por el de carnes, denominado, universalmente, vegano.

Este fin de semana se presentó parte de este movimiento en la Ciudad de México con innumerables ofertas de tacos, tamales y otros antojitos nacionales, elaborados a base de verduras, semillas y demás ingredientes clásicos, con excepción de carnes.

Tacos al pastor, cochinita pibil, alambres, quesadillas y hasta pizas y hamburguesas preparadas con zanahoria, pimiento, verdolagas, setas y soya son verdaderas delicias para el paladar, que ahí se pueden obtener.

Aunque, de momento, esta amplia variedad de antojitos sólo es posible encontrar la Feria del Taco Vegano, instalado en la explanada del Monumento a la Madre, de la Ciudad de México, muchas de esas variedades están disponibles para ventas ocasionales en distintos comercios de este tipo.

El veganismo es una postura ética que excluye de toda forma de opresión a las demás especies animales, rechaza cualquier tipo de discriminación y violencia y promueve el respeto por los demás seres “sintientes”.

Se aplica a la práctica de “vivir de los productos del reino vegetal para excluir la carne de otros: peces, aves, huevo, miel, leche de otras especies y sus derivados”.

Al mismo tiempo, comprende dejar de usar productos que hayan sido probados en otras especies de laboratorios, no asistir a ningún espectáculo donde participen especies animales y rechazar cualquier forma de su uso y explotación.

“Es injusto tratar a alguien de manera diferente sólo porque sea de una especie… diferente a la nuestra. Todos los animales merecemos el mismo respeto y consideración, porque todos tenemos, igualmente, la capacidad de sentir”, refiere la tesis vegana.

Se trata de un movimiento mundial con fuerte arraigo entre la población juvenil, en especial, en México, cuenta con millones de seguidores, incluyendo niños.

A este movimiento lo acompañan otros dos con parecidos fines: productos orgánicos, que forma parte ya del comercio internacional y con muy fuerte atracción en los mercados mundiales, y consumo preferente de productos locales, cuyo antecedente más remoto se tiene cuando un poblado rural del norte de Estados Unidos, en los límites con Canadá, cerró sus fronteras a cualquier otro producto no originario del lugar.

Ambas visiones la comparten organismos internacionales con visiones hacia una mejora en la salud y como impulso a la economía local, frente al arrasante comercio global que incluye a los productos alimenticios en las Bolsas de Valores internacionales y los tasa con el mismo rasero que hace con los metales, materias primas industriales y hasta al mismo dinero, bajo el denominativo común de commodities.

En México, la primera manifestación del rechazo a la visión de los alimentos como mercancía, se dio en la ciudad de Pueblo donde se celebró, hace poco más de una década, la primera reunión del slow food, movimiento contrario al fast food.

En la Feria del Taco Vegano referida es posible obtener, gratuitamente, el libro “De la crisis a la paz. La senda vegana orgánica es la respuesta”, de la escritora china y promotora de esta tendencia alimentaria, Ching Hai, que expone ampliamente las virtudes de un cambio en la dieta tradicional mundial.

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