Dr. Mercola

El pimiento morrón y otros chiles son alimentos comunes que le dan sabor y color a sus comidas. También son fáciles de cultivar, incluso en espacios pequeños. Su picor se mide con base en la escala de Scoville. Un pimiento verde equivale a un 0 en la escala, los chiles jalapeños equivalen a alrededor de 2,500 a 4,000 unidades y los chiles habaneros de México, tienen de 200,000 a 500,000 unidades.

Existen diversos tipos de chiles, desde dulces hasta sumamente picantes, esto da pie a que diferentes variedades sean útiles para preparar un solo platillo, lo que les da diversidad a los sabores. Algunas de las variedades más populares son el pimiento morrón, chiles banana, húngaro, cayena, jalapeño, serrano y habanero, entre otros.

A continuación, resumiré algunos consejos para cultivar pimientos morrones y chiles comunes, ambos son una útil adición a un jardín que esté bien abastecido. En lo personal, cultivo pimientos morrones rojos, chiles habaneros y tailandeses y todos me encantan.

Usos y valor medicinal de los chiles
Los pimientos morrones dulces y de sabor suave se pueden saltear con cebollas o cortar en cubitos para agregarlos en ensaladas, sopas y guisos; se pueden rellenar, asar a la parrilla, colocar en sándwiches o comerse crudos como un refrigerio fresco. Todos los chiles verdes, rojos y amarillos contienen compuestos fenólicos, ácido ascórbico, carotenoides y eliminan los radicales libres.

En comparación con los chiles rojos y amarillos, los chiles verdes tienen la actividad fenólica más alta pero un contenido de carotenoides más bajo. Los chiles rojos tienen el contenido de ácido ascórbico más alto (vitamina C) y un mayor nivel de actividad para eliminar radicales libres. El ingrediente activo en los chiles es la capsaicina, que es el componente que hace que la boca se queme y les dé su olor penetrante. Cuanto más pequeño sea el chile, más picoso suele ser.

La descarga de endorfinas que desencadena la capsaicina hace que este compuesto sea un remedio eficaz para el dolor y otras afecciones. Asimismo, la investigación sugiere que cuando se consume con regularidad ayuda a reducir el tejido adiposo, inhibe el crecimiento de las células del cáncer de mama e incluso puede reducir su riesgo de enfermedad de Parkinson en casi un 20 %. De igual forma, los chiles contienen otros compuestos vegetales beneficiosos y bioactivos, como:

  • Capsantina. Este es el carotenoide principal (antioxidante) en los chiles rojos, lo que les proporciona su color y normalmente representa hasta el 50% del contenido de antioxidantes en la especia
  • Luteína. Su contenido es mayor en el chile que no ha madurado (verde), se ha demostrado que ayuda a preservar y mejorar la salud visual.
  • Violaxantina. Es el carotenoide principal que se encuentra en los chiles amarillos, que representa entre el 37 y 68% de su contenido total
  • Ácido Sinápico. También conocido como ácido C11H12O5, este antioxidante es famoso por su potencial neuroprotector.
  • Ácido Ferúlico. Se ha demostrado que este compuesto es prometedor en la protección contra la diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Cómo cultivar pimientos morrones: Preparación

  • Ya sea que comience con semillas o plántulas disponibles comercialmente, elija y prepare el sitio donde los cultivará. Los chiles necesitan mucho sol y crecen mejor en suelos profundos, limosos y bien drenados donde no los haya cultivado previamente, por lo que debe rotar el lugar de siembra en su jardín si ya los ha estado cultivando durante varios años seguidos.
  • Esparza aproximadamente 1 pulgada (2.5 cm) de composta en el suelo, pero evite agregar demasiado nitrógeno, ya que esto puede causar un crecimiento excesivamente rápido, lo que hará que las plantas sean más grandes y arbustivas, pero menos provechosas y más propensas a las enfermedades.
  • Si va a cultivar pimientos morrones desde la semilla, comience plantándolos en el interior de su hogar a lo largo de 8 a 10 semanas antes de la última helada esperada. Puede encontrar las fechas de las heladas para su localidad en el sitio de The Old Farmer’s Almanac. Remoje las semillas en agua tibia durante unas cuantas horas y mantenga el recipiente con las semillas en un lugar cálido para favorecer la germinación.
  • Antes de trasplantar las plántulas a su jardín, expóngalas gradualmente a condiciones exteriores. Al reducir el estrés, las plantas crecerán y serán más productivas.
  • Una vez que las temperaturas diurnas sean consistentes al oscilar entre los 65°F (18°C) colóquelas en un área protegida de los vientos fuertes y la exposición solar excesiva durante unas pocas horas durante 3 o 4 días. A lo largo de la semana siguiente, incremente paulatinamente el número de horas que las deja expuestas al aire libre.
  • Las plantas del chile crecen mejor en un suelo cálido, por lo que, si el plantío todavía está frío, caliente el suelo colocando una tela para jardinería oscura sobre el área. También asegúrese de que la temporada de heladas haya terminado y que las temperaturas nocturnas estén por encima de los 60°F (15°C) antes de plantarlas en el suelo.

Cómo cultivar pimientos morrones: Trasplantación y cosecha

  • Separe las plantas a una distancia de 12 a 16 pulgadas (30 a 40 cm), para las variedades más altas coloque una estaca en cada planta con el fin de evitar que los tallos se rompan conforme vayan creciendo. Si planta diferentes variedades, sepárelas por lo menos a una distancia de 500 pies (152 m) para evitar la polinización cruzada. También manténgalas separadas de otras plantas pertenecientes a la familia de las solanáceas, como los jitomates y berenjenas.
  • Riegue las plantas frecuentemente con, al menos, 1 pulgada (2.54 cm) de agua a la semana o hasta 1 galón (3.7 litros) por día cuando el clima sea cálido y seco. Agregar mantillo ayudará a retener la humedad y normalizar la temperatura del suelo. Sólo recuerde que prefieren el suelo cálido, por lo que, si las temperaturas son bajas, el mantillo puede hacer que el suelo se enfríe demasiado, lo que dificultará el crecimiento.
  • Si las temperaturas diurnas están por debajo de los 85°F (29°C), también puede considerar la posibilidad de instalar un domo para retener el calor. Por otro lado, si el clima se torna demasiado cálido, posiblemente deba proporcionar un poco de sombra para proteger el fruto de las quemaduras solares. Instalar un toldo debería ser suficiente.
  • Plantarlas a una distancia de 12 a 16 pulgadas (30 a 40 cm) también permitirá que las hojas de las plantas se toquen, creando así un follaje natural para proteger el fruto de la exposición solar excesiva.
  • Conforme las plantas vayan creciendo y comiencen a florecer, corte los primeros brotes. Si bien esto puede parecer contradictorio al principio, hacerlo redirigirá la energía hacia el crecimiento, lo que, posteriormente, le permitirá obtener frutos más grandes y en mayor cantidad. Dejar estos primeros brotes hará que coseche pocos frutos pequeños y rápidos.
  • Una vez que la planta comience a dar fruto, realice una aplicación lateral de abonos con fertilizante orgánico. El fósforo es necesario para la producción del fruto, pero un exceso de nitrógeno hará que la planta crezca demasiado rápido y produzca pocos frutos, así que cerciórese que su fertilizante contenga más fósforo que nitrógeno.
  • Una vez que el pimiento morrón haya madurado en la parra y esté adquiriendo su color natural (ya sea amarillo, rojo, verde o morado), coséchelos cortándolos con alicatas para poda.
  • Cortarlos a mano puede dañar la planta. Aunque es posible cosecharlos en una etapa inmadura y pueden madurar en su mostrador, si los deja madurar por completo en su tallo su sabor será mejor.

Guía para cultivar chiles
Este proceso de cultivo toma alrededor de 6 meses, por lo que debe plantarlos en mayo, aunque se recomienda comenzar antes para que la planta madure justo para el verano. He aquí una sencilla guía que le explicará paso a paso cómo cultivar chiles:

  • Llene con semillas una bandeja con muchas celdas y coloque abundante tierra orgánica. Aplaste suavemente y humedezca con agua. Coloque una semilla en cada celda, luego cubra ligeramente con una delgada capa de tierra. Riegue con delicadeza con un fino rociador, luego cubra con plástico adherible y guarde la bandeja en un área cálida de su hogar. El suelo debe estar húmedo, pero no empapado.
  • Después de 2 a 4 semanas, a la primera señal de crecimiento, mueva las plántulas a un lugar cálido y bien iluminado, pero fuera de la luz solar directa. Riegue la planta desde abajo para fortalecer las raíces y verifíquelas diariamente para cerciorarse que la superficie esté húmeda.
  • Una vez que las plántulas tengan un segundo conjunto de hojas, trasplántelas a macetas de 2 o 3 pulgadas (5 o 7 cm) con tierra húmeda y use tomate líquido como abono semanal.
  • Cuando las plantas alcancen una altura de 4 a 5 pulgadas (10 a 12 cm), trasplántelas a macetas más grandes y estaque las plantas una vez que tengan 7 u 8 pulgadas (17 a 20 cm) de alto.
  • Una vez que las plantas midan aproximadamente 12 pulgadas (30 cm) de alto, corte las puntas justo encima del quinto conjunto de hojas para favorecer el crecimiento de la maleza. Trasplante las plantas a una maceta más grande si es necesario y asegúrese de revisarlas diariamente con el fin de avistar la aparición de áfidos. (Si los hay, siga las instrucciones que le proporcionaremos en la siguiente sección).
  • Cuando las flores broten, pase con delicadeza un hisopo de algodón en cada flor para polinizar.
  • Corte los primeros chiles mientras estén verdes para alentar la formación del fruto durante toda la temporada (de julio a octubre).
  • Para hacer una deliciosa receta de chile con carne de res y frijoles preparada con chile y jalapeños, consulte el hipervínculo anterior.

Cómo abordar la cuestión de los áfidos
Por lo general, los áfidos se encuentran en los pliegues entre las hojas. El simple acto de rociarlos con agua fría puede ser útil. Por otro lado, las mariquitas y las larvas de los sírfidos (también conocidas como moscas suspendidas o moscas de las flores, que suelen confundirse con abejas y avispas) son depredadores naturales que pueden suprimir rápidamente una plaga de áfidos.

Puede saber que tiene poblaciones activas de sírfidos en su jardín si ve manchas de aceite negro en el follaje de la planta. Este es el excremento de las larvas.

Si no tiene una población activa de sírfidos, puede comprar mariquitas vivas (disponibles en línea) y liberarlas en su jardín. Antes de hacerlo, refrigere a las mariquitas durante 30 minutos. Lo mejor es liberarlas por la noche, así que asegúrese de cronometrar el tiempo correctamente. Rocíe un poco de agua en la parte inferior del área con la plaga y, posteriormente, libere las mariquitas heladas en la mitad inferior de la planta.

El enfriamiento ralentizará el metabolismo de las mariquitas, básicamente las pondrá a dormir por la noche. Conforme el Sol las vaya calentando por la mañana, comenzarán a buscar comida y dejar huevecillos. Así que, aunque muchas volarán, los huevecillos eclosionarán larvas que continuarán alimentándose de los áfidos, y las mariquitas adultas continuarán el ciclo de vida al seguir poniendo huevecillos y controlar las plagas en su jardín.

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