Una tradicional canción vernácula mexicana, llamada “Monedita de oro”, es toda una filosofía de vida. Tiene múltiples aplicaciones. Por supuesto, también en el futbol, deporte universal que viven y disfrutan (a veces, también lo padecen) millones de personas y jugadores, aún amateurs, en todo el mundo.

Empero, también existen millones más a quienes ni les gusta ni les interesa el balompié, como, a veces, se le denomina a este deporte, sin por ello, le reste la brillantez, emoción, impulso emocional y todo lo que conlleva su práctica o su deleite personal al presenciarlo.

Efectivamente, el futbol no es “monedita de oro pa´caerle bien a todos”, dice la citada canción. “Así nací y así soy; si no me quieres, ni modo”, subraya.

El futbol, más allá de ser un simple deporte (ahora también un espectáculo) requiere la entrega total de sus practicantes, profesionales o amateurs. No admite ni medias tintas ni temores, sólo entrega, dedicación, esfuerzo y corazón por delante para salvar los colores patrios que en cada contienda deportiva se juegan.

Eso lo vemos, a diario, en el Mundial de Rusia 2018. Los seleccionados participantes dejan el cuerpo y alma en la cancha y, cuando sufren una derrota, siempre caen con la frente en alto. Saben de su compromiso frente a la hinchada que los sigue y les responden con toda la enjundia posible.

En algún tiempo pasado se dio el caso de los llamados partidos amañados, pero la Fifa ha mejorado sus reglas de competencia y, actualmente, un amaño en cualquier competencia es, sencillamente, imposible de realizarse, aunque, como seres humanos, simple cabría tal posibilidad. Es condición humana, la excepción.

Ante cualquier posible error de arbitraje, el Nazareno (como también se les llama) ahora acude al sistema VAR para confirmar o desechar la falta. Al igual, los 90 minutos de juego son exactos y completos y para ello agregan minutos perdidos al cronómetro para cumplir con esa exigencia.

Es un deporte altamente comercializado, es cierto, pero también lo es que los participantes tienen un altísimo grado de compromiso y responsabilidad con el publico al que jamás podrán defraudar. Al menos, no por ellos.

Rusia 2018 llegará esta semana a la mitad de la competencia mundialista. La siguiente ronda será la de octavos de final en cual participarán sólo los equipos que supieron o pudieron superar las eliminatorias de la primera fase.

Vendrán las batallas, casi hasta heroicas, sobre el césped en la búsqueda, ahí sí, de la victoria final, último objetivo de la competencia mundialista.

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