Lexington, Ky.- En 2016, los productores de maíz se enfrentaron a los desafíos de las micotoxinas y esos desafíos vuelven a manifestarse a medida que se cosecha durante esta temporada. La temporada de crecimiento de 2017 fue un desafío en toda la producción de los Estados Unidos, en diferentes regiones experimentaron condiciones climáticas variadas que no sólo impactaron en el rendimiento, sino que también aumentaron el estrés de las plantas y generaron desafíos con las micotoxinas.

Muestras de forrajes de maíz provenientes de diversos lugares alrededor de los Estados Unidos han mostrado niveles extremadamente altos de micotoxinas, particularmente deoxinivalenol (DON), tricotecenos tipo A (T-2), ácido fusárico y fumonisina. Es importante tener en cuenta que una vez que hayan micotoxinas en el cultivo, no desaparecerán. Habrá niveles más altos de micotoxinas en las granjas que practican el monocultivo de maíz, a diferencia de aquellas granjas que usan la rotación de cultivos o métodos de labranza más profundos.

Las muestras enviadas al laboratorio de servicios de análisis de micotoxinas Alltech 37+® entre el 1 de septiembre y el 1 de noviembre de 2017 manifestaron que los granos contenían mezclas de micotoxinas, incluyendo DON, ácido fusárico y fumonisina. Los forrajes recolectados en 2017, como las muestras de ensilaje de maíz, de cebada y heno, también contenían múltiples micotoxinas, particularmente DON, ácido fusárico, T-2 y fumonisina.

La fumonisina destacó con una tendencia más alta en todos los estados, ésta puede generar un impacto negativo en el consumo de alimento, la salud intestinal, la función hepática y la respuesta inmune. Los cerdos y los caballos son especialmente más sensibles.

Las micotoxinas son una preocupación frecuente para los productores, ya que éstas influyen en la calidad del alimento y la seguridad de los animales. Son producidas por ciertas especies de hongos y pueden tener propiedades tóxicas que afectan la salud y el desempeño de los animales.

“Comprender el riesgo de las micotoxinas y las combinaciones de micotoxinas, incluso a niveles más bajos, permite a los dueños y gerentes de operaciones de producción animal instituir un programa de manejo para un óptimo desempeño y una buena salud”, expresó Max Hawkins, nutricionista del equipo de Manejo de Micotoxinas de Alltech®. “Analizar las materias primas y el alimento terminado es primordial para poner este programa de manejo en acción”.

Las micotoxinas rara vez se encuentran aisladas y al consumir múltiples micotoxinas puede haber interacciones aditivas, o incluso sinérgicas, que aumentan el riesgo general en el desempeño y la salud animal. Como resultado, un animal puede tener una respuesta más fuerte de lo que se esperaría si sólo experimentara un desafío con una única micotoxina.

Para los granos cosechados en 2017, que actualmente se están suministrando, es importante realizar un análisis de micotoxinas que identifique las micotoxinas del almacenamiento, incluyendo los géneros Penicillium y Aspergillus, dada la posibilidad del desarrollo de micotoxinas adicionales durante el almacenamiento. Las técnicas adecuadas de manejo de micotoxinas pueden reducir el riesgo de micotoxinas provenientes de los materiales del alimento balanceado, así como también pueden ayudar a prevenir los efectos negativos que podrían generar las micotoxinas en la salud y el desempeño de los animales.

Alltech realizará un webinar con el Dr. Max Hawkins para revisar los resultados del Análisis de Cosechas Alltech 2017 de los Estados Unidos, el 14 de diciembre de 2017 a las 10:00 a.m. ET. Regístrese para el webinar a través de este enlace.

Para más información sobre el manejo de micotoxinas, visite todosobremicotoxinas.com.

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