Recientemente, en redes sociales se volvió viral una noticia mundial: la elaboración de una hamburguesa con sustitutos de carne animal, como una forma de hacer frente a las necesidades humanas de proteína y, al mismo tiempo, dejar de sacrificar reses, cuidar el medio ambiente y respetar la vida animal.

Se le llamó la “hamburguesa imposible” y, de inmediato, fue apoyada por los millones de veganos que existen en el mundo que luchan día a día por evitar el sacrificio animal para consumo humano.

Bajo el sugestivo título de “La segunda domesticación de la agricultura”, Alberto Banuet Abhari (ranchobuenavista@gmail.com) da cuenta de esos intentos de poderosas empresas por crear carne que no lo es en el sentido natural.

En el caso de la “hamburguesa imposible”, Banuet Abhari expone que “hay una empresa norteamericana que se llama ‘Alimentos Imposibles’ que está empeñada en producir para el año 2037 el sustituto de la mitad de los productos de origen animal que el mundo consumirá entonces. Lo que sigue siendo un enigma es si será capaz de lograrlo”.

Explica que “esta controversial empresa ya formula carne molida que llama ‘la hamburguesa imposible’ que está fabricada a base de proteínas vegetales, una mezcla de aceites y aditivos que imitan la textura de la carne molida y luego le adicionan una proteína proveniente de la hemoglobina de sangre vacuna que, a decir de los que han comido, no está mal. Incluso, hasta sangra como una hamburguesa real”.

Otra empresa, llamada “Más allá de la carne”, “es otro negocio que vende una cosa que se parece a una hamburguesa y se llama “más allá de la hamburguesa”, elaborada a partir de la proteína de chícharos con algunas gomas, aditivos y saborizantes que hacen pensar “al ingenuo comensal que debe ser más sana que una grasienta hamburguesa de res; sin embargo, ésta, en particular, tiene 66 por ciento de grasa que se compara al 60 por ciento de una hamburguesa típica”.

La pregunta que se hace Banuet Abhari es la siguiente: “¿Preferirías dar de comer a tu familia una carne ficticia, elaborada en una bodega y en tanque de acero o mejor una carne creada en el campo, comiendo pasto, como Dios manda, y que se ha producido así por siglos?”.

Lo anterior forma parte del mundo real de la ganadería mundial, que, en el caso particular de la mexicana, sus integrantes de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (Cnog), realizan entre hoy y mañana su 14 Encuentro Nacional Ganadero, en la Ciudad de México, reunión en que, por supuesto, uno de los temas más discutido es el Tlcan que en estos momentos revisan los países componente del acuerdo comercial: México, Estados Unidos y Canadá.

Más allá de cualquier conjetura que se haga, lo cierto es que el mundo está requiriendo mayores cantidades de proteína animal. Los ganaderos tendrán que aportar 60 millones de toneladas de carne a la cantidad existente actualmente, en los próximos años, dijo Francisco Gurría Treviño, coordinador general de Ganadería de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), al inaugurar el evento citado.

La producción pecuaria en México ha logrado notables avances en los últimos años. Se tuvo una producción récord de carne en canal con 6.5 millones de toneladas en 2016 lo que representa un aumento de 202 mil toneladas, es decir, 3.2 por ciento más en relación con 2015.

Datos de la Sagarpa indican que la producción nacional de carne de porcino para 2017 se prevé alcanzar 1.4 millones de toneladas; en avicultura, para el periodo 2013/2016, el crecimiento fue de 9.6 por ciento, y hasta la producción de miel presenta una tendencia al alza.

“México produce actualmente 170 por ciento más carne que al inicio del Tlcan, 120 por ciento más huevo y 43 por ciento más de granos”, dijo, en fechas reciente, el titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa.

“Hoy, el valor de exportación por hectárea del país es mayor a la de Estados Unidos, gracias al reto que implica la competencia del exterior y a la inversión de los productores en el sector”, agregó.

Ese es el cuadro donde ahora actúan los ganaderos de la Cnog, un organismo que durante varias décadas se mantuvo como organización con cierto matiz político social, pero que, a raíz del Tlcan, cambió su proyección para convertirse más en organismo de tipo empresarial que social.

Resultado de este cambio de óptica es la diversificación de sus mercados de exportación que ya no sólo es Estados Unidos, sino que ahora llega a algunos países del Oriente y Europa y tiene en la mira el mundo árabe, entre otros destinos más.

Una visión más completa se tendrá en la feria agroalimentaria “México Alimentaria Food Show 2017”, que se inaugurará mañana. Esta feria es la más importante de América Latina y se cuenta entre las 10 mejores del mundo.

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